Opinión

Aurelio Nuño y sus aspiraciones en inglés

El nombramiento lo usa para estar en la fila de los candidatos a la presidencia de la república.

  • 12/07/2017
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Aurelio Nuño, secretario de educación federal, trata su cargo como si fuera el que maneja la Rockola poniendo tangos en una fiesta de jóvenes cumbieros.  No sabe qué hacer con el puesto y hace todo lo posible para usarlo para su propia fiesta en la que nadie baila.

Apenas lleva 1 año y 10 meses en él y todavía no atina como llevar a cabo una verdadera reforma educativa que trascienda, y ya está en la última fase de su periodo. 

El nombramiento lo usa para estar en la fila de los candidatos a la Presidencia de la República y dispone del presupuesto para hacerse propaganda de programas que no verán resultados en este sexenio, ni en muchos otros.

Son de esas ocurrencias sexenales, de última hora y de los que nunca tomó medidas desde un inició como el caso de los profesores de inglés que fueron sometidos en el año de 2015 a exámenes de evaluación como el resto de los maestros, sin atender a su especialidad.

Les aplicaron exámenes, de los que llaman estandarizados, que se aplicaron como a todos los demás, todos iguales, sin importar que la enseñanza de la materia de inglés tiene su peculiaridad, por los materiales y actividad programada para lograr su objetivo.

Fueron tratados por el equipo de Nuño con amenazas y de manera déspota, sin que se les hubiera capacitado previamente para ese tipo de exámenes elaborados en el escritorio, por supuestos expertos en educación”, que cabe nunca conocieron un aula de las regiones más alejadas del país ni de ninguna otra.

Ahora se anuncia con bombo y platillo un programa con alcance a 20 años (¿?) para que todos los maestros de educación básica, (preescolar, primaria y secundaria) y media superior puedan hablar inglés y hacer de la educación bilingüe una prioridad.

¿Cómo realizarlo con apenas mil maestros que capacitaran a los maestros normalistas? ¿Conocen los funcionarios de la SEP la situación laboral de los maestros de inglés que actualmente imparten cursos en educación básica o media superior?  Seguramente que no, porque no se hizo mención de ellos.

Muchos de ellos alcanzan percepciones (que no salarios) de 3 mil o 4 mil pesos mensuales, careciendo de prestaciones y seguridad social. En los estados de la República lo que han hecho es contratarlos por honorarios con percepciones miserables y estos no están contemplados en el programa de mejora del secretario Nuño.

No se prevé en el programa una capacitación de los maestros que actualmente imparten la materia de inglés, ni tampoco un estudio del nivel que tienen para impartir ese idioma. 

La situación de la enseñanza aprendizaje del idioma inglés ni siquiera puede considerarse incipiente, ya que no alcanza ni el 1% de cobertura real en la educación básica en todo el país.

El secretario Aurelio Nuño con este programa anunciado es como si pretendiera construir una carretera en medio de un barranco profundo, sin contar con un diagnóstico previo, ni con los planos de las áreas de riesgo, ni con el estudio de costos, ni con los ingenieros suficientes, ni con el material de trabajo, ni con la maquinaria para la construcción.

Es como lanzarse a abrir caminos nuevos, cuando los andados están en barrancas y deslaves constantes y esos se siguen transitando.

Es como pretender construir una magna obra sin contar con los cimientos adecuados ni con la meta a cumplir.

Es como lanzar a esos mil maestros, que aún no los tiene, que aún no los contrata, que aún no los capacita como docentes, sin tener un proyecto de largo alcance que corrija todos los errores y omisiones de los anteriores gobiernos.

¿Cómo enseñar inglés si no se atiende de manera adecuada el aprendizaje del idioma español? ¿Cuántas faltas de ortografía se arrastran por años, quienes pasan por la educación básica, por qué no hay programas serios que atiendan estas deficiencias?

El idioma inglés tiene otro tipo de reglas gramaticales que para ser dominadas deben estar correlacionadas con el idioma español para entenderlas correctamente.

Ser bilingüe, como es la pretensión del proyecto, es fortalecer el proyecto de ambos idiomas, español e inglés, para entender la fonética de uno y otro y sus distinciones. Querer atender uno, cuando el otro tiene graves problemas estructurales, es como tratar de iniciar una carrera de obstáculos con un solo pie. El resultado es previsible: un fracaso seguro.

La idea de impulsar la educación del idioma inglés no es nueva; en tiempos recientes Felipe Calderón y Vicente Fox lanzaron programas para estudiar 3 horas por semana desde la educación preescolar hasta secundaria, y dos clases semanales para estudiantes de secundaria de 13 estados de la República. Pero todas ellas se impulsaron sin un proyecto que respondiera a cumplir con un objetivo serio.

Los gobiernos que lo han pretendido lo han hecho para darle un uso político, pero en su beneficio personal y no de los educandos. Para Aurelio Nuño sus aspiraciones son en inglés, pero del más precario, para seguir en la última categoría.

Es lamentable que se siga usando la Secretaria de Educación Pública como ariete de políticos advenedizos que no tienen conocimiento de los graves problemas que vive el país como ocurre en este régimen de un gobierno gris y sin proyecto nacional.

@Manuel_FuentesM


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