Opinión

Asamblea Constituyente: deliberación democrática o discusión política lisa y llana

Veremos liderazgos políticos negociando pedazos de Constitución para satisfacer intereses.

  • 15/10/2016
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Finalizada la etapa de organización interna de la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México (ACCM), llegó la hora de las propuestas, las discusiones y las votaciones sobre el contenido del proyecto de Constitución entregado por el Jefe de Gobierno; las diputadas y diputados constituyentes han comenzado a presentar sus iniciativas y se anunció también que habrá un espacio para que la sociedad civil pueda hacer llegar sus propuestas.

 

El 15 de septiembre se instaló la ACCM, hace unos días se aprobó el reglamento para su gobierno interior, a partir del cual se pudieron conformar los grupos parlamentarios, definir sus coordinaciones y también el número e integración de las comisiones de trabajo. Al final, habrá en total 10 Grupos Parlamentarios: 8 conformados por afinidad partidista (PAN; PRI; PRD; Verde Ecologista; Movimiento Ciudadano; Nueva Alianza; MORENA y Encuentro Social) y 2 por afinidad política (Grupo Constitucionalista, formado por 5 de los designados por el Jefe de Gobierno más el constituyente independiente y el otro integrado por los 6 designados por el Presidente).

 

En lo concerniente a las comisiones, habrá 8, cada una de ellas integrada por un mínimo de trece y un máximo de veintitrés constituyentes. Si en la integración de los grupos parlamentarios llama la atención quién los coordina, en las comisiones habrá que poner atención en quién las preside. (Al momento de escribir este texto está aún la negociación para la integración de las comisiones).

 

Con esta forma de organización, las y los constituyentes deberán abordar una serie de temas que desatan debates polémicos relacionados, de alguna u otra manera, con la vigencia de los derechos humanos. Uno de esos temas es el de la interrupción del embarazo, un derecho adquirido en la capital del país, pero que no obstante hay quienes en el marco de la discusión del proyecto de Constitución plantean la necesidad de dejar establecido el derecho a la vida desde la concepción hasta la muerte, haciendo a un lado el principio de no regresividad en el ámbito de los derechos humanos.

 

También sobre los derechos, será de sumo interés ver las posiciones que tendrán las y los constituyentes en la regulación del consumo de la marihuana y el derecho a la salud, pues en el proyecto se establece que no será sancionado el consumo de la cannabis, excepto en caso de peligro o daño a derechos de las demás personas; de hecho, se dice que se promoverá su uso medicinal y la investigación científica desde una perspectiva de reducción de riesgos y daños.

 

En el ámbito de los derechos políticos, se habla de la participación ciudadana en la vida pública, tanto desde los mecanismos de la democracia representativa como de la participativa. Habrá que dar seguimiento a las posiciones de las fuerzas políticas, en cuanto a los requisitos para hacer más o menos viables tales mecanismos. Desde luego, la Revocación del Mandato es un rubro que será importante ver cómo se discute y se plasma o no en el texto constitucional.

 

En cuanto a la distribución del Poder Público en la Ciudad, el proyecto de Constitución considera el mismo número de diputaciones locales que en la actualidad, es decir, 66; sin embargo, actualmente 40 se eligen bajo el principio de mayoría relativa en distritos uninominales y 26 se distribuyen bajo el principio de representación proporcional. La propuesta del proyecto de Constitución es que 33 se elijan por mayoría relativa y el resto por representación proporcional. Además, se incluye la posibilidad de formar gobiernos de coalición que garanticen una mayoría al Jefe de Gobierno en el Congreso de la Ciudad.

 

Ambos temas implican una nueva configuración de la representación política y el ejercicio del poder político, sobre los que habrá que dar seguimiento a las posiciones de las y los constituyentes, puesto que se trata de normas que influyen en la competencia política y electoral y en cuya negociación siempre hay costos y beneficios para los partidos.

 

La pelota para la discusión de estos temas ahora está en la cancha de la ACCM. Veremos en los próximos días, en las Comisiones y en el Pleno, propuestas, posicionamientos y debates por parte de las diferentes fuerzas políticas. La pregunta relevante es ¿Será la Asamblea Constituyente un espacio de deliberación democrática o un espacio de negociación política lisa y llana?

 

Esto es, veremos liderazgos políticos negociando pedazos de Constitución para satisfacer en primera instancia los intereses de grupo, o podremos apreciar debates que valoren en su contenido las propuestas de las y los constituyentes y de la sociedad civil, sin importar su procedencia y más bien poniendo el énfasis en el beneficio social y la vigencia de los derechos humanos. Hasta hoy, por la manera en la que se decidió la integración de la Asamblea Constituyente, donde hubo una distribución de espacios con criterios exclusivamente partidistas, el pronóstico no es favorable a la deliberación democrática. Ojalá este completamente equivocado.

 

@OpinionLSR

 

*El autor es Fernando Silva Triste.

Maestro en Derechos Humanos y Democracia por la FLACSO - México y licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública por la UNAM. Asesor en materia de democracia, elecciones, transparencia y partidos políticos en el INE, INAI y Asamblea Legislativa del Distrito Federal. Publicó el volumen titulado Breve Historia de la Socialdemocracia, y el libro Del Rojo al Rosa, La disolución del discurso antagónico de izquierda en México.

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