Opinión

Archivos y transparencia en la capital

Hoy en la capital contamos con un marco normativo respecto a la organización archivística, la Ley de Archivos de la Ciudad de México. | Julio César Bonilla

  • 02/07/2021
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A la luz de la normativa general en materia de transparencia y archivos vigente en nuestro país, todas las instituciones del Estado mexicano se encuentran obligadas a documentar cada acto que realicen con motivo del ejercicio de sus facultades, competencias o funciones.

Tal obligación, se relaciona con la certeza que, como principio de la transparencia, deriva de los elementos documentales objetivos que permiten la rendición de cuentas y reconstruir los procesos de gestión pública para revisarlos, analizarlos, someterlos a escrutinio y, eventualmente, para determinar responsabilidades que legalmente corresponda adjudicar.

Cuando se habla de elementos documentales, se refiere a los archivos, fuentes primarias de información en las que están depositados los registros históricos, culturales, identitarios y sociales de las naciones. Ahí radica la importancia de su adecuado tratamiento, gestión y conservación. 

Por ello, en cualquier contexto, principalmente en situaciones de crisis, los archivos, su accesibilidad y su disponibilidad para las personas en condiciones democráticas de apertura e inclusión, es de la mayor importancia. La información empodera a la sociedad e incide en sus ideas, decisiones, cursos de acción y planteamientos de desarrollo personal, familiar y colectivo.

En una situación de emergencia, por ejemplo, aperturar toda la información pertinente y necesaria ayuda no solo para determinar las causas del evento, sino, de igual modo, para acercarse a la gente por los cauces institucionales y ser de utilidad para ella. Es claro que en tal tipo de situaciones, las demandas sociales se exaltan y los reclamos suelen encenderse; sin embargo, en este punto lo relevante es abrir la información a la gente, darle claridad respecto de lo ocurrido y determinar lo conducente en caso de que se comprueben responsabilidades.

La secrecía que imperaba anteriormente y opacaba toda la administración pública al dar lugar a la discrecionalidad y a encubrimientos indebidos no tiene ya cabida en una sociedad que aspira a ser verdaderamente democrática como la nuestra. Porque la democracia presupone a la transparencia en la actualidad como medio de empoderamiento de las personas, en el sentido de que les posibilita ejercer muchas otras libertades y derechos humanos, así como decidir y actuar informadamente, además de exigir cuentas a sus representantes e instituciones a las que por ende, controlan de un modo horizontal y constante.

A unos días de haber conmemorado el Día Internacional de Archivos, es necesario comprender que solo a partir de ellos es posible hilar gran parte de la historia de nuestras comunidades y no solo eso, sino que, a su vez, configuran el insumo primario para la rendición de cuentas. Por ello, desde el Instituto de Transparencia, Acceso a la Información Pública, Protección de Datos Personales y Rendición de Cuentas de la Ciudad de México trabajamos para fortalecer la cultura archivística y fomentar la importancia de los archivos para el ejercicio de los derechos de acceso a la información y de protección de datos personales.

El derecho de acceso a la información solo está garantizado si hay una adecuada organización archivística y hoy en la capital contamos con un marco normativo al respecto, la Ley de Archivos de la Ciudad de México. La misma establece los principios de homogeneidad, máxima apertura y el enfoque de derechos humanos que puede cobrar sustancia y materialidad en beneficio de la sociedad capitalina.

Aún existen retos por enfrentar, sin embargo es responsabilidad de todas las instituciones reforzar los mecanismos de transparencia y organización documental para que la sociedad pueda partir de certezas en todo momento.

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