Opinión

Apostar por la tecnología en las elecciones

La tecnología no está peleada con las elecciones. | Carla Humphrey

  • 22/05/2020
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En una época de crisis en muchas materias, no sólo en la sanitaria, la importancia de no descuidar las actividades esenciales y la garantía y protección de los derechos humanos de la ciudadanía no pueden detenerse.

El ejercicio del voto y la participación de forma activa, contendiendo por un espacio partidista, una candidatura o con el acceso a un cargo público, forman parte de los derechos humanos en su vertiente política electoral que el Estado y las autoridades electorales no pueden suspender ni posponer indefinidamente.

Los avances que se habían realizado en diversas entidades de nuestro país con la finalidad de ampliar y garantizar la participación política electoral de las y los electores, han caído en un letargo del que no se ve fácil salir. La autoridad electoral nacional siempre ha sido reacia a incursionar en el uso de tecnologías de la información o comunicación y, entendiendo la naturaleza heterogénea y pluricultural de nuestro país, quizá lo más viable es no pretender una sola forma de utilizar la tecnología que se aplique en todo el país e incluso, en el extranjero, y permitir respuestas estatales en esta materia.

En las elecciones de 2018 diferentes Organismos Públicos Locales solicitaron al Instituto Nacional Electoral la autorización para hacer uso de diversos mecanismos electrónicos para recoger el voto ciudadano. La autoridad electoral nacional determinó que no había suficiente tiempo para analizar y evaluar cada uno de los sistemas propuestos por lo que decidió que no podrían hacerse uso de estos mecanismos.

La pandemia actual ha modificado de tajo la forma en la que se trabajará y se llevarán a cabo diversas actividades en el futuro. Ha sido gracias a la tecnología que hemos podido seguir trabajando, a distancia y desde nuestras casas, ha permitido el flujo de documentación y de toma de decisiones y, en conclusión, ha hecho posible que el trabajo continúe. Sin duda, deben establecerse las medidas de seguridad y aquellas necesarias para cumplir con los principios constitucionales para la emisión del voto, pero la tecnología no sólo no está peleada con las elecciones, por el contrario, permite que la ciudadanía elija la forma en la que prefiere participar y acerca a las instituciones con las y los ciudadanos.

Hasta este momento la mayor parte de las entidades federativas han utilizado ya los diversos instrumentos informáticos y tecnológicos para la emisión del voto ciudadano. En algunos casos, se han utilizado urnas electrónicas con diferentes características tanto para ejercicios vinculantes como para los no vinculantes. Otras entidades han optado por hacer uso de teléfonos celulares para recoger el voto en las consultas ciudadanas y, en el caso del voto de las y los mexicanos en el extranjero, se han utilizados sistemas de voto por internet con gran éxito.

Son muchas las formas en las que la informática y la tecnología pueden apuntalar, facilitar y eficientar las elecciones y los procesos electorales. La crisis sanitaria nos ha forzado a trabajar de otra forma y a cambiar nuestra manera de pensar respecto al uso de la tecnología. El ámbito electoral no puede desdeñar los avances en esta materia en las entidades federativas ni quedarse en la obsolescencia ni en el empeño de que las cosas deben seguir haciéndose de la misma manera. La primera gran apuesta del INE por la tecnología sería el uso parcial de urnas electrónicas en las elecciones de Coahuila e Hidalgo que hoy están suspendidas.