Opinión

Ante el primer informe de gobierno (I)

La percepción de la población. | Fernando Díaz Naranjo

  • 02/09/2019
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Nuestro sistema político mexicano está conformado por una serie de componentes que apuntalan a nuestra nación como un sistema democrático en donde, estructuralmente, debe cumplirse un ciclo que, consta de varios “momentos”.

El primer momento empieza con las elecciones, con las campañas electorales, en donde la población tiene el poder de elegir a sus gobernantes de acuerdo a sus múltiples expectativas con base, generalmente, en las propuestas que partidos políticos y candidatos exponen en el transcurso de las campañas electorales, bajo una serie de normas que permiten la libertad y secrecía del voto.

Si tomamos como parámetro la elección donde resultó electo Andrés Manuel López Obrador no queda duda que la voluntad mayoritaria de la población depositada en las urnas así lo manifestó. Esto gracias a elecciones libres, que generaron certeza y fueron democráticas.

El segundo momento es aquel en que la autoridad electoral administrativa y, en su caso, la autoridad electoral jurisdiccional, determinan al partido, coalición y candidato ganador que se constituye así, como el representante del pueblo y está ahí para defender los intereses de toda la población independientemente del porcentaje de votos obtenidos para lograr dicho triunfo electoral.

Así, llegó AMLO a la Presidencia, así lo determinó la autoridad electoral administrativa (INE) y fue tan contundente su triunfo que las irregularidades catalogadas como menores no tuvieron ni siquiera el impulso de ser registradas para su análisis y resolución por la autoridad jurisdiccional correspondiente (TEPJF).

El tercer momento, está lleno de una gran expectativa ciudadana, es decir, de la esperanza de la población porque sus representantes populares cumplan dichas promesas de campaña en un periodo relativamente corto.

Este cumplimiento generalmente se ve reflejado en las políticas públicas ejercidas por la administración pública en turno o bien, por la ejecución de programas sociales que benefician a la población.

Justo es éste en el momento en que nos encontramos a prácticamente un año de gestión de la presenta administración federal.

Consecuentemente, se hace necesario hacer un primer balance de este tercer gran momento inscrito en nuestro sistema democrático.

Un ejercicio serio sobre la percepción de la población respecto a la presente administración y, en particular de la gestión de López Obrador, está integrado en un estudio elaborado por el Diario El Universal.[1]

De acuerdo con la medición de este Diario, la población opinó en un 44% que nueve meses (que es el periodo que abarca dicho estudio), son suficientes para comenzar a evaluar al actual gobierno, por un 53.9% que opinó que no es un tiempo aún suficiente.

Uno de los datos más contundentes lo encontramos en el indicador denominado “Evaluación presidencial”, en donde de una escala del 1 al 10 la población encuestada determinó otorgarle al presidente de la República una evaluación del 7.22, donde uno es un registro muy malo y 10 es una muy buena calificación.

En la medición del tiempo, este indicador registró su mayor nivel en marzo de este año alcanzando una calificación del 7.72, en tanto que su peor registro se obtuvo en noviembre de 2018 con una evaluación otorgada por la población del 6.81. Hay que decir que tendencialmente de noviembre a agosto registra un proceso que va a la baja.

Sobre las principales acciones de gobierno, la población manifiesta: el combate al huachicoleo (16.8%), seguido del combate a la corrupción (8.2%) y la generación de la Guardia Nacional (5.2%).

En contraparte, los principales errores que la población le marca a la presente administración del presidente Andrés Manuel López Obrador está el combate a la delincuencia (13.6%), seguido de la ejecución de programas sociales (7.1%), la violencia generada en el país (5%), así como las estrategias implementadas para el combate al narcotráfico (4.8%).

Otro aspecto que me parece importante destacar es la percepción que la población guarda del gabinete de López Obrador.  Así, poco más del 40% opinó que el gabinete del presidente le ayuda en poco o en nada a la solución de los problemas del país. Esto seguramente se refuerza con las múltiples renuncias presentadas en lo que va de la presente administración, muchas de ellas claves.

Finalmente, dos datos más que consideramos importantes. El primero se refiere a lo que piensa la población en torno a si el presidente tendría bajo control los problemas del país, en donde un 38.3% consideró que lo tiene bajo control por un 54.4% que opinó que se encuentra rebasado.

Respecto a si AMLO ha demostrado capacidad para resolver los problemas del país, un 69% apuntó que sí, por casi un 30% que opina no ha demostrado capacidad.

Es así, con esta percepción de la población llegó López Obrador a su primer informe de gobierno, mismo que analizaremos en otras entregas a la luz de la realidad política, social, cultural y económica que vive el país.

¡Hasta la próxima!