Opinión

Análisis de contenido y libertad de expresión

Para AMLO la libertad de expresión es una graciosa concesión de su gobierno y los medios son malagradecidos. Adolfo Gómez Vives

  • 28/09/2020
  • Escuchar

El viernes de la semana pasada, el jefe del Ejecutivo presentó durante su conferencia de prensa mañanera, una especie de análisis de contenido de las columnas y artículos publicados en siete medios de difusión impresos, a efecto de probar que México vive —gracias a su gobierno— una circunstancia “inédita” con respecto al ejercicio de la libertad de expresión.

Comparó —sin presentar la metodología utilizada— el número de notas de opinión: positivas, negativas y neutrales aparecidas la víspera en El Financiero, El Universal, La Jornada, Excélsior, El Heraldo, Milenio y Reforma.

Antes de exhibir los números absolutos y los porcentajes de las notas mayoritariamente negativas (66.3%) respecto de su gestión, dijo que “nunca se había atacado tanto, desde el tiempo del presidente Madero, a un presidente como ahora”, lo que exhibe que la crítica a su gestión es considerada por López Obrador como “ataque” y no como opinión fundada en sus nulos resultados y en indicadores negativos provenientes de las propias instituciones del gobierno federal.

Una tesis, elaborada en 2014 por Enrique Israel Heredia Gayosso, para obtener el grado de Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Nacional Autónoma de México, analiza la prensa durante los primeros cien días de gobierno de Felipe Calderón. Y aunque la metodología no es equiparable, pues se analizan periodos y universos diferentes, la valoración de las notas informativas y de opinión de El Universal, Reforma y La Jornada, presentan hallazgos interesantes:

Del Diario Reforma dice que su postura mostró en promedio “una constante discordancia con el proyecto de los primeros cien días de Gobierno de Felipe Calderón. El 54% de los documentos consultados, muestra una postura negativa ante las diferentes medidas que tomó el Gobierno Federal en distintas materias”.

De El Universal, el tesista dice que “el 48% de los documentos capturados en la base de datos, [muestra] una tendencia hacia opiniones negativas, aunque, por otro lado, las visiones neutrales que manejó el diario fueron bastante considerables, al registrarse un 37% de las apariciones. Sólo el 15% de las notas contabilizadas [le] correspondía una tendencia favorable hacia los inicios de la administración calderonista”.

Respecto de La Jornada, el sustentante revela datos muy interesantes. Por una parte, dice que “la tendencia inicial de este diario muestra de entrada una postura negativa ante el proyecto de la administración encabezada por Felipe Calderón. Lo que sorprende además y salta a la vista es el 35% de las opiniones neutrales en la estructura del diario. Hay, por tanto, dentro del balance, un equilibrio que favorece en lo mínimo a las posturas en contra a la figura presidencial”.

Luego agrega que “durante el proceso electoral de 2006, el periódico se mostró con una actitud que favorecía al candidato de la Alianza por el Bien de Todos, Andrés Manuel López Obrador. Sin embargo, se distingue también que ya dentro de la transición de gobierno y los días consecuentes a la toma de protesta, el periódico no dejaba ver el ya tan marcado apoyo al ex candidato López Obrador y comenzaba a generar vínculos de comunicación con el nuevo gobierno federal. Se observa también que por cada nota que mostrara una opinión favorable, el diario equilibraba con 4 notas de valor neutral, y el resto se mantenía en contra”.

Andrés Manuel López Obrador comete un grave error de apreciación, cuando sostiene que el periodismo crítico es, por definición, contrario a los más altos ideales de la Nación y que sólo constituye “ataques” sin fundamento alguno. Todo lo contrario. El periodismo crítico está allí para hacer patentes los yerros de los gobernantes. Esa es su función. Si la opinión publicada le es adversa es porque sus resultados y su desprecio por la legalidad, son la constante de su gobierno.

 

Para La Silla Rota es importante la participación de sus lectores a través de  comentarios sobre nuestros textos periodísticos, sean de opinión o informativos. Su participación, fundada, argumentada, con respeto y tolerancia hacia las ideas de otros, contribuye a enriquecer nuestros contenidos y a fortalecer el debate en torno a los asuntos de carácter público. Sin embargo, buscaremos bloquear los comentarios que contengan insultos y ataques personales, opiniones xenófobas, racistas, homófobas o discriminatorias. El objetivo es convivir en una discusión que puede ser fuerte, pero distanciarnos de la toxicidad.