AMLO vs. Calderón: ¡difamar y calumniar!

Por décadas, las principales herramientas políticas del opositor y luego presidente, Andrés Manuel López Obrador, han sido la calumnia, la difamación y la mentira.

Miente todos los días y sobre todo los temas; calumnia y difama a todo aquel que no comparte sus puntos de vista y su claque partidista ordena –de tanto en tanto–, campañas de linchamiento y desprestigio contra sus adversarios, sean políticos, empresariales o periodistas.

Difama y calumnia lo mismo a expresidentes que a empresarios, intelectuales y opinadores y hasta ha dedicado mensajes infamantes a los críticos que indagan y difunden sus engaños, contradicciones y torpezas.

Así, por ejemplo, uno de sus más reputados lacayos inventó el supuesto alcoholismo de Felipe Calderón, que lastra desde entonces al ex presidente.

Otros han linchado a decenas de críticos y apenas en semanas recientes algunos servidores públicos del gobierno de López Obrador hicieron circular una lista de periodistas proscritos por el nuevo régimen.

Incluso, en semanas recientes, Obrador mostró los resabios de su rabia contra el ex presidente Fox, a quien acusó, sin ninguna prueba, de ser culpable de estimular el robo de combustible durante su mandato. Fox exigió pruebas, sin obtener respuesta del presidente Obrador.

No conforme con guerrear con Carlos Salinas, Vicente Fox y hasta con Peña Nieto –en una guerra de desprestigio, difamación y calumnia–, Obrador volvió a la carga contra el ex presidente Felipe Calderón, al que acusó en una reciente “mañanera” de haberse convertido en supuesto asesor de una empresa que habría estado vinculada con el gobierno de Calderón.

La respuesta del michoacano fue inmediata y el ex presidente no sólo rechazó la mentira, la calumnia y la difamación por parte de Obrador sin que lo retó a debatir sobre el origen de sus respectivos ingresos.

Como era previsible, López Obrador rechazó la confrontación y la compulsa que propuso Felipe Calderón y –sobre todo–, nunca presentó las pruebas que dijo tener. Y no las presentará porque no existen pruebas de que Calderón haya obtenido una beca de una empresa que prestó sus servicios en la gestión del segundo presidente panista.

¿Por qué, entonces, la guerra de calumnias, mentiras y difamación del Presidente Obrador contra Calderón?

Lo cierto es que la casa presidencial y el mismísimo presidente Obrador iniciaron una grosera campaña de descrédito contra el ex presidente Calderón por temor al nuevo partido que Margarita Zavala y su esposo construyen.

Y es que la nueva agrupación política de los Calderón tiene todas las posibilidades de convertirse en una oposición real, capaz de marcar el fin del gobierno populista y autoritario de López Obrador. ¿Por qué?

Porque si bien el gobierno de Obrador mantiene cautivo un elevado porcentaje de los 30 millones de votantes que lo llevaron al poder, también es cierto que frente a esos fanáticos existen por lo menos 60 millones de mexicanos preocupados, alarmados y deseosos de encontrar un instrumento para combatir a AMLO.

Y si recordamos que los viejos partidos políticos opositores existentes –PRI, PAN, PRD y MC–, no convencen y menos conmueven a nadie como para iniciar una carrera de regreso a la democracia y las libertades, las posibilidades del partido de los Calderón son inmejorables.

Es decir, el partido México Libre tiene todo para convertirse en alternativa posible a la dictadura que es Morena. Por eso la guerra de AMLO contra Calderón.

Al tiempo.

Puebla: ¡elección de Estado…!

@RicardoAlemanMx  | @OpinionLSR | @lasillarota



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