Opinión

AMLO: relajado, relajado, relajado, ganó segundo debate

Para discurrir sobre el tema “México en el mundo”, el 20 de mayo se celebró en Tijuana el segundo debate entre los candidatos a la Presidencia. | César Cravioto

  • 29/05/2018
  • Escuchar

Andrés Manuel López Obrador, abanderado de la coalición Juntos Haremos Historia, arribó como indiscutible puntero a esta nueva cita, un preámbulo a su victoria en las elecciones del próximo julio, gracias a la cual impulsará el renacimiento de la nación y establecerá la cuarta gran transformación política de México.

Se recrudece la guerra sucia

Pero en el preludio de este nuevo encuentro, cabe subrayar, se recrudeció la guerra sucia en su contra, como, por ejemplo, la multitudinaria repartición de volantes con la leyenda “La Iglesia católica es parte de la mafia del poder”, falazmente atribuida a López Obrador, y el infundio de que está en contra de la Virgen de Guadalupe…

Y qué decir de las columnas de periodistas al servicio del poder, en las cuales se asegura que López Obrador se encuentra gravemente enfermo, y en sentido similar, el video donde se le presenta como un viejito senil incapaz de conducir un automóvil.

Y muchos, pero muchos ejemplos más que remedan la vileza propagandista de Joseph Goebbels, el fanático histriónico, cancerbero ideológico del nazismo, que no hacen sino confirmar la oposición de un pequeño pero poderoso grupo de negociantes al inminente cambio democrático de México, el cual será realidad al llegar López Obrador a la Presidencia de la República.

Pero estos nuevos amagos fascistas esta vez se estrellaron contra el muro de la confianza depositada por la inmensa mayoría de mexicanos en López Obrador, a quien consideran como el dirigente del cambio verdadero, el único capaz de rescatar a la República de las lodosas aguas a que la han conducido los piratas del barco neoliberal.

Más fortalecido

Por eso López Obrador de nuevo salió ganador del vendaval de vilezas y emergió, aún más fortalecido, del segundo debate, en el cual advirtió --con la mira puesta en lograr una política de buena vecindad-- que es imprescindible replantear la relación con Estados Unidos en un marco de responsabilidad y prudencia, sin permitir posturas ofensivas a la dignidad nacional o atentatorias a la soberanía del pueblo de México.

También insistió en que pese a sus deficiencias, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte ha sido un instrumento útil para el desarrollo de las relaciones económicas y comerciales con Estados Unidos y Canadá. Pero que también ha afectado, de manera sustancial, a la agricultura nacional.

Las propuestas

Para subsanar esta situación, López Obrador propone que su gobierno dará prioridad, en coordinación con el sector privado e instituciones financieras, al desarrollo rural y al combate a la pobreza y la desigualdad.

En este contexto reiteró que si bien algunos sectores, como el automotriz y el electrónico, han sido ampliamente beneficiados por el Tratado, cuya productividad, logros y nichos de mercado deben defenderse, las pequeñas y medianas empresas mexicanas no se encuentran integradas, de forma suficiente, a las cadenas de valor.

También indicó que brindará atención prioritaria a la zona fronteriza con programas especiales de desarrollo. Y se comprometió a establecer certidumbre mediante reglas claras y transparentes en el marco de cooperación sobre seguridad con Estados Unidos.

López Obrador no se cansa de repetir que la atención y defensa de los mexicanos en el país del norte será prioridad de su gobierno. Y su determinación de dar inicio a una nueva época en la política migratoria. Propuso, que los consulados en Estados Unidos se convertirán en Procuradurías para la defensa de los migrantes y que el Instituto Nacional de Migración se instalará en Tijuana.

Palabras más, palabras menos, advirtió que al asumir la Presidencia de la República terminará la larga noche de los privilegios de la clase política, de la impunidad, del tráfico de influencias y de la desigualdad económica.

Por eso, a manera de conclusión me permito retomar las palabras pronunciadas por Claudia Sheinbaum en un reciente encuentro con jóvenes:

“Imagínenlo por un momento. Son las ocho de la noche del 1 de julio. Se anuncia en la radio, la televisión, en redes sociales. Andrés Manuel López Obrador será el próximo presidente de México.

“Es un murmullo generalizado, es una fiesta popular. Vamos a celebrar en cada casa, en cada plaza el triunfo de López Obrador…”

Porque sin duda, la victoria de Morena, de Claudia Sheinbaum en la Ciudad de México y de la voluntad popular encarnada en López Obrador son imposibles de evitar.

Sheinbaum y AMLO: refrendarán ventaja en el segundo debate

@craviotocesar | @OpinionLSR | @lasillarota