Opinión

AMLO, Peña y Calderón: echar dinero al caño

Una visita a varios estados mostró el desastre. | Jorge Ramos Pérez

  • 22/07/2019
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Los ex presidentes Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto dejaron un auténtico cementerio de hospitales a medias en todo el país. Un total de 328 obras hospitalarias, algunas de ellas de cientos de millones de pesos invertidos, están regadas en los estados.

La Silla Rota documentó el 31 de marzo de 2019 cada caso con dirección, avance de obra, monto presupuestado, gasto ejercido. En suma, fueron 25 mil millones de pesos implicados desde 2005 hasta enero de 2019.

El 29 de mayo, la Secretaría de Salud informó que suspendía obras en 160 hospitales inconclusos que les heredaron las administraciones peñista y calderonista.

Jorge Alcocer Varela, secretario de Salud, precisó que esos 160 casos “no podrán ponerse en funcionamiento, ya que hacerlo sería un riesgo”.

El diagnóstico de la Secretaría de Salud mostró que, de los 328 hospitales y clínicas a medias, incluidos el IMSS y el ISSSTE, 75 se hicieron sin plan maestro de infraestructura.

Una visita a varios estados mostró el desastre. Testimonios en Hidalgo, Veracruz, Tabasco y Oaxaca reflejaron el drama: “No sabemos si algún día nos vamos a curar un dolor en ese hospital. Quién sabe”, dijo Jorge García Aguilar, entrevistado a unos pasos del esqueleto donde deberían atender consultas o cirugías, pero que desde hace tres años está sin equipar en Zimapán, Hidalgo.

El presidente Andrés Manuel López Obrador inició hace unos días un recorrido por todos los hospitales del IMSS. Empezó en Chiapas. A eso se ha dedicado los últimos dos fines de semana.

En San Luis Potosí, López Obrador dijo el viernes 19 de julio que “vamos a seleccionar cuántas (obras hospitalarias) porque se hicieron muchas (pero) no porque hiciera falta, sino por la corrupción y el contratismo, el moche, sin planeación”.

Y aclaró que “no es que todas las que estén abandonadas, en construcción, las vamos a terminar, no, por qué le vamos a meter dinero bueno al malo. Tenemos que cuidar el presupuesto”.

Como en muchos casos que la actual administración ha señalado como focos de corrupción, en este del sector salud de nuevo falta sustancia.

Sería deseable que el gobierno llevara ante la justicia a los causantes de “corrupción, contratismo, moche (y construcción) sin planeación”, como dijo el presidente en San Luis Potosí.

De lo contrario, desde Calderón, pasando por Peña Nieto y ahora con López Obrador, todos serán responsables de echar el dinero al caño.

Punto y aparte. Definida la persona que encabezará la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV). El nombre está listo, nos dicen. Ojalá sea lo que las víctimas de este país necesitan.

Punto final. En la oposición a la autodenominada 4T tiemblan de pensar que López Obrador instaure un nuevo modelo electoral en el país. Habrá que ver si en los próximos meses se confirman sus temores. En lo dicho, va por ellos y por todos... los que se dejen.