Opinión

Alianza Federalista

Andrés Manuel es un político que ya no representa la esperanza de los mexicanos. | José Luis Castillejos

  • 03/11/2020
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La Alianza Federalista, de la que forman parte diez gobernadores mexicanos, amenaza convertirse en la “piedra” dentro del zapato de Andrés Manuel López Obrador que va perdiendo autoridad y terreno en su desempeño como presidente de México.

Los gobernadores que se han declarado en abierta rebeldía son los de Chihuahua (Javier Corral), Tamaulipas (Francisco Javier García Cabeza de Vaca), Coahuila (Miguel Ángel Riquelme Solís), Jalisco (Enrique Alfaro Ramírez), Michoacán (Silvano Aureoles).

También mandatarios de Nuevo León (Jaime Rodríguez Calderón), Aguascalientes (Martín Orozco Sandoval), Colima (José Ignacio Peralta), Durango (José Rosas Aispuro Torres) y Guanajuato (Diego Sinhue Rodríguez Vallejo) ya no quieren depender de las decisiones del Ejecutivo Federal.

Y han acordado intercambiar medicamentos para atender la contingencia sanitaria tras corroborar que están en total abandono las entidades del país sin posibilidades de maniobra ni de enmienda por parte de la administración de AMLO.

Frente al creciente número de contagios por coronavirus covid-19 en el país, los gobernadores de la Alianza Federalista se reunieron, de manera extraordinaria y urgente en territorio michoacano.

Con este encuentro, de espaldas a López Obrador, se buscan establecer propuestas que permitan contener la pandemia y determinar el camino hacia el cierre fiscal del presente año.

Desde la víspera los secretarios de Salud de las entidades declaradas en rebeldía revisarán una posible ruta solidaria para el intercambio de medicamentos, lo cual permitiría a esas regiones subsanar cualquier posible desabasto.

Desde el último fin de semana los 10 gobernadores de la Alianza Federalista se declararon en sesión permanente ante la diversidad de temas sociales y económicos en que viven sus respectivas entidades.

La actitud de los gobernadores, de no escuchar más a AMLO, generó irritación en el presidente mexicano quien buscará desacreditarlos en sus conferencias mañaneras, argumentando que hay otros gobernadores que sí están trabajando.

Y esa campaña de desacreditación buscará dejar sin piso al movimiento federalista que nace en medio de la pandemia y ante el incremento de contagios en el país.

Los gobernadores han expresado su preocupación por el “envío tardío e insuficiente de medicamentos” por parte de la federación. Habremos de enfrentar la emergencia sanitaria en el cierre de año, cuando nuestros presupuestos ya están prácticamente agotados, alertaron.

“Se vienen tiempos difíciles”, alertó el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, en sus redes sociales.

Este acuerdo del que no fue tomado en cuenta el presidente de la República destaca una serie de ajustes en las estrategias y revisar inventarios de insumos para apoyarnos entre todos ante las dificultades que enfrentamos.

El 2020 será el año más difícil de la presente década que vivamos los mexicanos bajo la pesada carga de una crisis que tiene a todos arrinconados y un gobierno que aún no toma decisiones.

Antes el enemigo a vencer era el priísmo y el panismo. Hoy es Andrés Manuel, un político que ya no representa la esperanza de los mexicanos.

No pudo con el paquete de acabar con años de atraso, corrupción, impunidad y desigualdad social que tiene a México en el abismo.

AMLO viene desde las mismas estructuras de la corrupción que hoy critica. Militó en las filas del PRI y conoce el monstruo que hoy no combate con entereza.

La campaña sucia en su contra que AMLO tanto criticó hoy la utiliza contra sus rivales políticos poniendo en peligro la gobernabilidad.

López Obrador es un caudillo anticuado que se quedó en el intento de instaurar en México una “república amorosa” y hoy es un país con más problemas que cuando lo gobernaron los malos y corruptos priístas.

El campanazo de alerta de la Alianza Federalista es apenas el inicio de una estrepitosa caída de AMLO que ya se ve venir.

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