Opinión

Algunas historias de esperanza para cerrar 2014

Resulta que el capital mexicano está dando empleo a muchos estadounidenses, no sólo en Hazleton, sino en todo el país.

  • 29/12/2014
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El año 2014 no ha sido fácil para México. Se cierra con preocupaciones justas sobre el estado de derecho, el crecimiento económico y la persistencia de altas tasas de violencia. Sobre todo, hay una clara disyuntiva entre las expectativas de los ciudadanos y la actuación de los políticos en diferentes niveles de gobierno y en todos los partidos políticos.

 

Pero visto con un horizonte más largo, México sí está progresando y transformándose en formas muy interesantes y alentadoras, muchas veces a pesar de los lastres del pasado y de los obstáculos del presente.  He estado trabajando en un libro sobre México para extranjeros, sobre todo los de Estados Unidos, que trata de explicar lo que ha cambiado en México en los últimos años y como eso afectará a la vida de los que viven al norte del Río Bravo también. Se me ocurre que en estos tiempos de desánimo, vale la pena compartir en breves cápsulas algunas de las historias que dan fe de los cambios fundamentales que se están viviendo en México que pueden dar esperanza al futuro.  Aquí  una pequeña selección de las historias que he seguido en 2014...

 

Desde 2007 ha ido bajando dramáticamente el número de mexicanos que prueban suerte como migrantes indocumentados en Estados Unidos, probablemente hay más indocumentados regresando a México que cruzando hacia EUA en estos años. En parte, este cambio se debió en un inicio por la crisis financiera en EUA que empezó en 2007 y en parte por las duras medidas de seguridad fronteriza que se aplicaron en EUA, incluyendo un número alto de deportaciones.

 

Pero lo curioso es que la economía estadounidense ya está repuntando y hay un número importante de indocumentados llegando a EUA de nuevo, de Centroamérica y Asia, pero no de México. 2014 fue el primer año en la historia en que más Centroamericanos que Mexicanos cruzaron la frontera México-EUA sin papeles, según datos oficiales.

 

Hace poco había más de medio millón de mexicanos al año cruzando la frontera en busca de mejores oportunidades al norte, eso ya no es así. Algo parecido ha pasado en Turquía, un país con un ingreso promedio similar a México, y que fue hasta hace poco un país de alta migración hacia Alemania, Dinamarca y otros países europeos, pero que de pronto se volvió un país más de inmigración que de emigración. No quisiera sugerir que los problemas de México se resolvieron y nadie más quiere ir al otro lado, pero sí hay una combinación de mayores ingresos, mejor acceso a la educación y salud (si bien no siempre de calidad) y mejor infraestructura en zonas rurales que ha desincentivado la migración.  Estos son cambios que se si bien iniciaron tiempo atrás, ahora se empiezan a notar.

 

Una de los cambios en México más interesante en los últimos años, ha sido el esfuerzo de los propios migrantes para invertir en sus comunidades de origen.  En gran parte esta inversión es familiar, remesas que sirven para el consumo, la vivienda y la educación.  En algunos casos, sobre todo en Michoacán y Zacatecas, los migrantes han transforma la infraestructura de sus comunidades, conectando lo que eran pueblos y paraderos remotos con ciudades grandes y facilitando su integración en las economías regionales.  En el caso de la Federación Zacatecana, también han invertido estratégicamente en pequeños proyectos productivos que generan empleo formal en lugares rurales que no lo tenían.

 

Esta experiencia mexicana no es tan distinta a lo que vivieron los Italianos, Españoles, Portugueses e Irlandeses una o dos generaciones atrás, países que también eran fuente de migración al extranjero.

 

Una de las historias más interesantes que he seguido durante los últimos dos años es la de Hazleton, una pequeña ciudad en las montañas de Pennsylvania que fue el epicentro del debate contra los indocumentados en 2006 y 2007.  Fue la primera de varias ciudades chicas en EUA que aprobó legislación local contra los indocumentados. Los tribunales han invalidado casi todos estos intentos de legislar la política migratoria en los municipios, incluyendo la ley en Hazleton, pero lo fascinante ahí es que desde 2009 la ciudad ya se ha vuelto un centro de producción y manufactura de empresas mexicanas, con dos plantas de Bimbo, una de Gruma y una de Arca, que dan empleo a los residentes de la región alrededor de Hazleton.

 

Resulta que el capital mexicano está dando empleo a muchos estadounidenses, no sólo en Hazleton, sino en todo el país.  Empresas mexicanas como Bimbo, Lala, Gruma, Cemex, Alfa, Carso y Femsa son multinacionales mexicanas que han invertido alrededor del mundo, incluyendo en Estados Unidos, donde han creado miles y miles de empleos.  Había un período en que  había preocupación de que las empresas estadounidenses desplazaran a las mexicanas con la apertura económica, pero en realidad las empresas mexicanas han resultado ser mucho más competitivas de lo que se pensaba y en los últimos cinco o diez años se han vuelto de las más dinámicas del mundo.

 

Y no sólo son los empresarios mexicanos que han hecho sentir su presencia en Estados Unidos y a escala global, sino también los directores de cine, cantantes y artistas de todo tipo.  Cuando Alfonso Cuarón ganó el Oscar a mejor director por su película Gravity, que es una obra espléndida y de mensaje universal, confirmó una tendencia que ya se hacía notar desde hace una década con el auge de varios cineastas mexicanos que se han colocado entre los mejores del mundo.

 

Claramente ahí están Cuarón, Alejandro González Iñárritu y Guillermo del Toro, pero también habría que agregar a Patricia Riggen, una cineasta de Guadalajara, quien dirigió las películas Bajo la Misma Luna y Girl in Progress, además del movimiento de animación que está saliendo de Tijuana, con el cortometraje Papalote de Gabriel Reyes que se presentó en Cannes en 2014 y la película de Hollywood, El Americano, creado por el grupo de animación tijuanense Boxel que se estrenará en 2015 con voces de actores internacionales de primera línea.  Y por supuesto que no sólo es en cine donde los mexicanos están haciendo presencia, sino en música, arte, cocina y otros esfuerzos creativos.

 

No doy estos ejemplos para sugerir que todo está bien en México -no es el caso- sino para mostrar que a pesar de las muchas dificultades que enfrenta el país, México sigue adelante y los mexicanos están construyendo, a pesar del dolor y los obstáculos, su futuro y que el mismo también cambiará la vida de los que viven en otros países como Estados Unidos.

 

@SeleeAndrew 

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