Opinión

Al mejor postor

¿Es posible una vida sana en un país de miseria?

  • 22/08/2015
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El domingo pasado, los diversos medios de comunicación, escritos o hablados, mostraron y comentaron diversas fotografías del jefe del Ejecutivo en la carrera de 10 kilómetros “Molino del rey”, en la que participó para demostrar, supongo, que está sano (y bueno, las fotos no lo dejan claro, por cierto). Las redes sociales, que están al pendiente de cualquier yerro, se han dado gusto al criticar hasta las calcetas usadas. Lo extraordinario, y lamentable, es que parece que lo único de lo que es capaz Peña Nieto es de aclarar el tema del diseño de unos simples (aunque sean de “marca”) calcetines.

 

Los absurdos están a la orden del día y pareciera que no hay nada que aclarar como asunto de trascendencia nacional (las mismas redes sociales hablaron de todas las cosas que no se han aclarado en estos dos años y medio de gestión): No importan los enfrentamientos, las muertes, la corrupción, la devaluación; no importa que su sexenio esté en terapia intensiva, desahuciado y casi, el beneficio de la duda, se haya terminado antes de cumplir tres años. Como si fuera presidente de país de primer mundo, sale a correr para convocar a la población a una vida sana, supone. ¿Será?

 

Los discursos, las realidades

 

¿Es posible una vida sana en un país de miseria? No importa lo que Coneval haya dicho, la secretaria de pobreza, Rosario Robles, dice que hemos avanzado y casi como en mitin estudiantil grita a los cuatro vientos (apoyada por el aparato de la Presidencia) que su cruzada contra el hambre ha tenido éxito, y señala que no sólo ese ha sido su accionar sino también ha abordado el tema educativo y de salud. (Ya la vimos al lado del gobernador de Oaxaca en la desaparición del IEEPO: Gatopardismo, los que estaban de un lado como directivos ahora están en el mismo lado, pero con otro jefe, aunque no queda claro si es el gobernador o son las autoridades federales).

 

Los diversos estudios sobre pobreza dividen el ingreso en varios niveles (hasta diez deciles), entre los que se cuentan la pobreza extrema, el decil 1: No hay empleo y no alcanza para comer ni para habitación; la pobreza media, los deciles 2, 3, 4, 5 y 6 que se definen porque alcanzan el mínimo necesario para comer pero no tienen o tienen muy poca capacidad para otros satisfactores, y así hasta llegar a los niveles de abundancia y superación inmensa de los satisfactores básicos, el decil 10.

 

Dado que a este régimen le gusta compararse (“estamos mucho mejor que otros”, dicen)  valdría la pena ver cuánto ha "decrecido" (sic, por disminuir) la pobreza extrema y cuánto más se ha concentrado la riqueza del país, para ver si la proporción es la adecuada. Los pobres siguen siendo pobres y  la riqueza insultante se ha concentrado (menos ricos, con mayor fortuna), no reducido.

 

Sí, los que son ricos son mucho más ricos, aunque los extremadamente pobres sean menos, en términos porcentuales, lo que no significa que en números absolutos la pobreza haya disminuido. Hablar bien del país, nos pidió a todos los ciudadanos el jefe del ejecutivo y él se empeña en ese esfuerzo señalando que la devaluación hace más atractivo al país, al atraer mayor turismo y hacernos más competitivos: país maquilador y vendedor de servicios, nada de industria ni de agricultura, parece. Lo interesante es que no dijo depreciación: señaló devaluación ¡No me ayudes compadre! le dirán las autoridades hacendarias y del Banco de México.

 

¿El futuro?

 

Mientras, en un ensayo de lo que pudiera ser un modelo para el futuro próximo del país, el gobernador de Oaxaca, ese que prometió un cambio como candidato ganador de la coalición Unidos por la paz y el progreso (PAN, PRD, Convergencia/Movimiento Ciudadano y PT),  sin respeto por la ley del propio estado y de su congreso (y mucho menos de su sociedad), solicita a la Federación la militarización de la entidad. Considerar que los maestros son enemigos, y además extremos, tanto o más peligrosos que los miembros del crimen organizado y que se requiere del uso de la fuerza castrense, más allá de ser un flaco favor para la razón del ejército, es un acto indigno para una profesión hoy descalificada por intereses extra magisteriales: Mexicanos Primero, por ejemplo.

 

Los maestros de Oaxaca son una fuerza dispuesta a enfrentar una política laboral disfrazada de educativa, de forma pacífica y con estas acciones Gabino Cué muestra lo desproporcionado de su solicitud ¿o sabe algo que nosotros no?

 

De pilón…

 

De la mano de inversionistas privados, la modernidad llega a la ciudad, con el terreno abonado por las acciones de la autoridad, ya sea como proyecto de la Ciudad de la Salud, del Parque Tlalpan o del proyecto más reciente, el segundo piso “cultural” sobre avenida Chapultepec, dardo envenenado para el casi Delegado Monreal. ¿Qué haremos? ¿Una ciudad para turistas, para la gente con poder adquisitivo? ¿Y los pobres? El mismo modelo que se aplica en el país: a remate. ¿No que Santa Anna era traidor? No es el único, parece.

 

Coda:

¿Alguien le cree a la Función Pública?

 

Facebook: carlos.anayarosique

Twitter: @anayacar

 

(Obviedades es un ejercicio de reflexión que comparto con mucho gusto no para que estén de acuerdo sino para hacer conciencia de las contradicciones de un régimen… que puede ser cualquier  régimen, no importa el partido, por supuesto)