Opinión

Agresiones sindicales sin tregua

Aprovechando la debilidad de las juntas de conciliación y arbitraje, muchos patrones han debilitado a las organizaciones sindicales. | Manuel Fuentes

  • 06/11/2019
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A tan solo seis meses de haberse aprobado la reforma laboral en mayo pasado, multitud de patrones, aprovechando la debilidad de las juntas de conciliación y arbitraje, así como la falta de inspectores, han empezado a aplicar una política de acciones concertadas para debilitar, dividir y hasta desaparecer a las organizaciones sindicales que tienen en sus centros de trabajo.

En donde no hay organizaciones auténticas de trabajadores, las políticas patronales se han dirigido a actualizar sus contratos colectivos de protección para que parezcan verdaderos, y a los líderes de esos sindicatos los han sustituido por empleados de su confianza para manejarlos a placer.

Para muestra, basta asomarse a lo que ocurre en el periódico "La Jornada", que mantiene 17 despedidos en la calle como represalia a sus actividades gremiales, y que ha manifestado su oposición a retener cuotas sindicales de sus trabajadores al disgustarle la designación del comité ejecutivo recién electo. Ahora, sí los agremiados de Sitrajor quieren pagar cuotas sindicales, lo deberán hacer directa y periódicamente a la cuenta del sindicato. El objetivo de la empresa es anquilosar el gremio.

Caso Notimex

En la agencia gubernamental Notimex que inició la actual gestión con 223 sindicalizados, actualmente no rebasa el número de 100 agremiados, por un reajuste gradual que ha aprovechado esa empresa para cortar cabezas de quienes tienen una actividad sindical sobresaliente.

Sus acciones han estado encaminadas a alentar a los trabajadores a que dejen de pagar cuotas sindicales; y para facilitar el camino, los jefes directos de cada área de trabajo han elaborado machotes entregados en propia mano para que los trabajadores lo firmen. Una estrategia empresarial que no tuvo mucho éxito pero que siguió con amenazas de despido, concretadas la mayoría.

Otra acción más implementada por este patrón gubernamental, por demás inentendible, ha consistido en alentar a los trabajadores a que renuncien al sindicato para su "protección" y "a cambio" otorgarles ¡un contrato de honorarios! (a pesar de significar pérdida de estabilidad en el empleo y prestaciones contractuales) y ofrecerles "como premio" renunciar a todo tipo de sindicato. Esta maravilla de acción tampoco les funcionó, pero siguen las amenazas y despidos.

Para que no haya pierde, la agencia gubernamental ha promovido un sindicato a modo. Hasta fue alentado en la página oficial de la agencia y su líder, que ocupa un puesto de dirección en el área de servicios generales de la empresa ofrece, como si fuera el titular del Contrato Colectivo: vales de despensa, ascensos y todo tipo de beneficios económicos. Para facilitar el trabajo algunos jefes incondicionales colaboran en esta tarea.

Mujer embarazada agredida laboralmente por Notimex

Diana Pérez Caballero, redactora de la agencia de noticias del estado mexicano, quien actualmente tiene un embarazo de siete meses y diagnosticado como de alto riesgo, desde el lunes 4 de noviembre se le impide el paso a su fuente de trabajo en represalia a críticas formuladas en contra del sindicato que promueve la empresa.

En la mañana de ese día aún pudo redactar tres notas y publicarlas y después de las 8 de la mañana fue "invitada" a desalojar el centro de trabajo, a pesar de las protestas de sus compañeros de trabajo. Ella se sigue presentando a su fuente de trabajo y pide congruencia a la empresa gubernamental para que se le respeten sus derechos laborales, su condición de embarazada y se le permita trabajar.

Tiempos difíciles viven los sindicatos en nuestro país ante las agresiones que reciben sin tregua. La reforma laboral tiene aún un largo camino lleno de laberintos para lograr se respete la libertad sindical y se tome en cuenta la voluntad de los trabajadores en la fijación de sus condiciones de trabajo y salariales.