Opinión

¿Agresión al Papa Francisco en Chile?

El Papa no tiene miedo, bueno sí lo tiene, pero solo a una guerra nuclear. Y ante los hechos violentos, responde | Fred Álvarez

  • 18/01/2018
  • Escuchar

El objeto que le golpeó el rostro al Papa Francisco, fue un sombrero con un mensaje que dice: “Rece por la familia chilena”.

Primero el asunto fue de preocupación


Una de las reporteras más versadas en el seguimiento a las actividades del papa es la periodista argentina Elisabetta Piqué, corresponsal de La Nación ante la Santa Sede. Hace unos días leí con preocupación su nota firmada desde Santiago de ChileSin embargo, un día después nos enteramos que el objeto lanzado al papa era un sombrero. La fotografía del sombrero fue difundida por la Oficina de Prensa de la Santa Sede. A los lados del sombrero se encuentran los nombres de diversas personas que también piden la oración del papa Francisco. O sea, no fue muestra de rechazo, al contrario.

Fue la nota en muchos medios del mundo


Varios programas televisivos lo comentaron como un hecho inédito y preocupante. Pero, ¿quién fue y por qué?

El ambiente en Chile ante la visita papal ha sido tenso. Días antes de su llegada fueron atacados muchos templos católicos, además hubo manifestantes que protestaron ante la llegada del papa y muchos fueron detenidos, la imágenes son elocuentes.

Este miércoles, a pocas horas de la llegada del papa Francisco a Temuco (Chile), otro templo católico fue blanco de un ataque incendiario que lo destruyó por completo. Las imágenes hablan por sí solas. Fue el séptimo ataque a templos en protesta por la visita del pontífice en los últimos días. El hecho ocurrió en la madrugada del 17 de enero; se trata de una capilla del sector de Huitag, en la Región de Los Ríos, en el límite de las comunas de Panguipulli y Lican Ray; la región limita al norte con la Región de La Araucanía, lugar donde el papa celebraría un multitudinario servicio religioso. Y por eso hubo preocupación.

Además, en esta misma jornada, dos helicópteros quedaron dañados, producto de un incendio en la base forestal La Colcha, en la comuna de Curanilahue, Región del Biobío, en el sur de Chile. Tampoco sabemos si tuvieron alguna relación, o son hechos aislados.

Además de esto, el papa habría sido amenazado desde antes: "La próxima bomba será en tu sotana". Con todo respeto, nada que ver con una amenaza real.

Las autoridades chilenas nos han dicho que detrás de los ataques a los templos podría estar la organización anarquista Movimiento Juvenil Lautaro. El ministro del Interior de Chile, Mario Fernández, identificó las agresiones con "grupos pequeños con capacidad limitada" e insistió en no sembrar la alarma y hablar de "intentos incendiarios más que de ataques explosivos".

Todas estas acciones han llevado -insisto-, a blindar la visita papal en Chile. Pero no hay tal peligro para la vida del papa en Chile. De hecho este viaje es muy suave, aterciopelado, aunque muy ruidoso, comparado con otros viajes papales, como por ejemplo el que realizó en Sudáfrica. Allá sí fue una auténtica amenaza del terrorismo islámico, y sus ángeles de la guarda no se le despegaron.

El Papa no tiene miedo

Bueno sí lo tiene, pero solo a una guerra nuclear. Y ante los hechos violentos, responde. Ayer en la homilía de Temuco lanzó un duro mensaje en contra de la violencia, al tiempo que respaldó la causa de los pueblos originarios. 

No se puede pedir reconocimiento aniquilando al otro, porque esto lo único que despierta es mayor violencia y división. La violencia llama a la violencia, la destrucción aumenta la fractura y separación

 

La violencia termina volviendo mentirosa la causa más justa. ¡No a la violencia que destruye!

 

Clamó el papa jesuita quizá haciendo alusión a los templos dañados por grupos radicales. Lo dijo con voz alta en Temuco, la capital ancestral de los mapuches, y de la Auracanía, la región más pobre de Chile. Abajo lo escuchaban atentamente 150 mil fieles, muchos de ellos indígenas. 

Además, el papa se los ganó cuando recién arrancó su homilía saludando en la lengua mapuche. Después del servicio religioso tuvo un almuerzo con 11 habitantes de la región. Seguramente les pidió perdón y que recen por él.

Hoy jueves 18 Jorge Mario Bergoglio visitará la ciudad de Iquique en su última jornada antes de partir hacia Perú. Seguramente habrá un buen final.

La seguridad papal


Francisco afrenta amenazas desde que llegó al papado, algunas son reales y otras no. Su seguridad depende del país anfitrión, pero él siempre viaja con un selecto grupo denominado “Los Ángeles de la Guarda”. 

Se trata de siete personas de los cuales 5 son miembros de la Gendarmería vaticana, - un capitán, un cabo y tres policías-. Lo acompañan dos guardias suizos, vestidos de civil y encabeza la seguridad Domenico Giani director de los servicios de seguridad e inspector general de la Gendarmería vaticana. También lo acompaña en sus viajes, como seguridad personal, el jefe de la Pontificia Guardia Suiza, el coronel Christoph Graf

El traslado del papamóvil en Chile trae el apoyo de dos helicópteros y alrededor de 10 vehículos, entre camionetas y motos de los carabineros. Sin contar ambulancias. Pero nadie le presta más atención a Francisco que Giani, el guardián del enviado de Dios en la tierra. 

La seguridad papal es fácilmente identificable porque van vestidos de traje negro, todos ellos; aunque son especialistas en el manejo de armas, no las usan, tampoco chaleco antibalas: protegen al pontífice con su cuerpo. Dan la vida por él.

Si le preguntamos a Gianni por los hechos en Chile dirá que no hubo problema, que ha dormido tranquilo.


Es la sexta vez que el papa Francisco regresa a América Latina, después de haber ido a Brasil para la Jornada Mundial de la Juventud (julio de 2013); a Ecuador, Bolivia y Paraguay (julio de 2015); Cuba (septiembre de 2015); México (febrero de 2016), y Colombia (septiembre de 2017)., sin contar el viaje a Estados Unidos.

Después comentaremos el final del viaje papal...

Tal vez te interesa: Juez da un poco de aire a los dreamers

@fredalvarez | @OpinionLSR | @lasillarota