Opinión

Acciones complementarias al Hoy No Circula

La contaminación no respeta fronteras políticas, se requiere de esfuerzos coordinados.

  • 17/04/2016
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Hace aproximadamente un mes que empezó una espiral de complicaciones para la ciudadanía, el gobierno de la CDMX y el del Estado de México (aunque parezca que no) debido a los altos niveles de contaminantes en la atmósfera en la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM). La estrategia para contrarrestar la polución del aire ha hecho énfasis en la reducción del tránsito vehicular privado. Dicha acción ha sido insuficiente. Así lo señalan los índices de calidad del aire, al estar en Fase 1 de contingencia –o cerca del límite para su declaración– durante varios de los días pasados. Si bien es cierto que esto es debido, en parte, a las condiciones climatológicas que caracterizan a esta época del año –y que se deteriorarán, de seguir los patrones de degradación ambiental actuales– también es correcto señalar que se necesitan acciones complementarias. No es posible continuar en la misma dinámica; más aún cuando el mundo ya está moviéndose en otra dirección.

 

Efectivamente, siempre existirá resistencia al cambio; pero la situación ambiental en la ZMVM no es sostenible. Esperar a que pase la época complicada por el incremento en los niveles de ozono (que son los 3 meses en los que debemos ajustarnos a la ampliación del programa Hoy No Circula), que pasen las elecciones, y dejar para la próxima etapa crítica la adopción de las mismas “medidas emergentes”; no solucionará el problema. El electorado tiene memoria. Lo peor, la situación ambiental se podría complicar aún más para ese entonces.

 

En este sentido, mucho se ha hablado de la relevancia de la verificación vehicular, de la necesidad de actualizar y renovar el sistema de transporte colectivo. Incluso se ha propuesto su electrificación. También se ha sugerido agilizar la transición a energías renovables, lo que implicará un cambio de paradigma en este país eminentemente petrolero; pero esto vendrá desde fuera. Ya es tema de debate entre demócratas a la presidencia de Estados Unidos. Algunos países europeos se adelantaron desde hace tiempo. Parece una oportunidad desperdiciada, tomando en cuenta el potencial del país para producir energía renovable y las condiciones –al parecer terminales– en las que se encuentra PEMEX. Que la reforma energética va en proceso. Es correcto. Que sigue teniendo preferencia la extracción de crudo y gas natural, también lo es. De todas formas, cualquier acción de este tipo es a largo plazo.

 

Mientras esto sucede, debemos indagar sobre las medidas adicionales para estos tres meses. Una corresponde a la inmediatez con que se tienen que actualizar las rutas y la frecuencia del transporte público. Tomando en cuenta el estatus emergente de la ampliación del programa Hoy No Circula, sería prudente hacer las modificaciones pertinentes tomando en cuenta un análisis de la saturación del transporte público al haber incrementado el número de gente que hace uso de él. Una cosa es la situación precaria en la que se encuentra; otra que sea eficiente ante la medida adoptada.

 

Otra medida refiere al contexto en el cual se encuentra la industria en la ZMVM. Se busca debatir en torno al origen de la polución industrial. No se acaba de entender que la contaminación no respeta fronteras políticas y que se requiere de esfuerzos coordinados. De acuerdo al Programa de Contingencias Ambientales, la industria debe reducir entre 30% y 40% de sus emisiones contaminantes cuando hay fase de contingencia. Obviamente, sería el mismo porcentaje de suspensión de operaciones, y de costos. Se señala que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) está enviando inspectores a revisar la suspensión de actividades. Sería interesante conocer los resultados de tales inspecciones. Una medida de este tipo podría ameliorar el descontento entre la población, al hacer ver que todos los corresponsables estamos aportando a intentar solucionar el problema. ¿En qué contexto están las construcciones en proceso? ¿También paran labores o sólo cierran puertas? Entre más seamos los afectados por las restricciones, mayor será la presión para modificar el problema, de raíz y desde diferentes frentes.

 

Este caso se relaciona con la destrucción de áreas verdes, por simples y pequeñas que sean, en aras de la urbanización desmedida. Siguen talando árboles. ¿Hay urgencia por podar los que se salvan? El tema verde debe estar contemplado en la planeación urbana. Parques y jardines deben ser evaluados en base a los servicios ambientales que actualmente proveen y puedan dar a futuro. Una valoración de la flora más adecuada para la ciudad es necesaria. Por su parte, el reverdecimiento de calles, además de capturar contaminantes atmosféricos, puede ayudar a generar microclimas y reducir el estrés. No es vivir en la selva, es evolucionar inteligente y prudentemente.

 

El establecimiento de un Comité Científico-Técnico de Vigilancia sobre Contaminación Atmosférica es apropiado. Los objetivos son adecuados, y será un órgano de consulta permanente; pero reunirse cada tres meses reducirá su impacto en situaciones como la actual. Este proyecto es para mediano plazo, a menos que se convierta en estrategia transexenal. Vale la pena preguntar si es necesario crear distintas instituciones a diferentes niveles de gobierno. Está la Comisión Ambiental de la Megalópolis. ¿Se pueden incorporar los sectores sociales, productivos, ambientales, y de salud pública, u organizaciones de la sociedad civil? ¿La ciudadanía? Es un problema de todos y que debemos resolver todos desde un mismo frente. La ramificación de esfuerzos puedes ralentizar la mejora de la calidad del aire en la ZMVM.

 

El tenor político es evidente. La colaboración real y ordenada entre los diversos órdenes de gobierno es fundamental para atacar esta problemática. Es necesario desarrollar un plan integral y transversal, de los tres órdenes de gobierno, y abierto a la ciudadanía; que cuente con acciones a corto, mediano y largo plazos –una Hoja de Ruta- sobre la mejora de la calidad del aire.

 

@gssosan

@institutomora

www.mora.edu.mx

 

*Dr. Gustavo Sosa Núñez
Profesor–investigador adscrito al Programa de Investigación en Cooperación Internacional, Desarrollo y Políticas Públicas del Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora, centro público de investigación del CONACYT. Es Doctor en Ciencia Política por la Universidad del East Anglia, Reino Unido. Sus líneas de investigación refieren al estudio de políticas ambientales, enfatizando en la calidad del aire.

 

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