Opinión

“¿A cuánto el cachito de madre?”

Daños a la economía y exhibición de su ineptitud, principales molestias del gobierno ante el paro nacional #UnDíaSinNosotras | Adolfo Gómez Vives

  • 09/03/2020
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¿De qué tamaño será el pavor que ha causado en el gobierno federal el paro nacional #UnDíaSinNosotras —convocado inicialmente por el colectivo feminista veracruzano Brujas del Mar— que ha concitado en su contra a personajes tan disímiles como el cardenal emérito de Guadalajara, Juan Sandoval Íñiguez; a la joven conocida como La Mars —cuya mayor gracia es meterse condones por la nariz y sacarlos por la boca— a Marco Antonio Olvera, vocero de René Bejarano y devenido a palero en las mañaneras; al cura Alejandro Solalinde y al diputado Gerardo Fernández Noroña?

Mientras la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur) estima que el paro tendrá un costo aproximado a los 26 mil millones de pesos —equivalente al presupuesto 2020 del Conacyt— las “mujeres del gabinete”, comandadas por Olga Sánchez Cordero se reunieron “para respaldar el proyecto político” de Andrés Manuel López Obrador, que en temas de género no se sabe en qué consiste, pues el Plan Nacional de Desarrollo apenas lo menciona de pasadita.

Si la titular de la Secretaría de Gobernación tuviera interés real por combatir la violencia de género, bien podría exhortar a que las fiscalías del país modificaran sus protocolos de atención ante las denunciantes por este tipo de delitos, además de exigir que las autoridades ministeriales indaguen, con apego a derecho, los feminicidios que no han sido reconocidos como tales y que ascienden a 12 mil 374 casos, según investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).

Sánchez Cordero no tuvo la osadía de cuestionar a López Obrador por el hecho de negarse a impedir el acceso a sus mañaneras al pseudo periodista “independiente” Paul Velázquez, quien antes había deseado que le dieran un balazo a la periodista de Grupo Imagen, Isabel González, lo que de suyo constituye el delito de amenazas, de conformidad con el artículo 209 del Código Penal para el Distrito Federal, vigente, por más que el Mecanismo de Protección a Periodistas dependa de la Secretaría que encabeza.

Y aunque corresponde a la agraviada el denunciar ante las autoridades ministeriales al “periodista” pirata, habría sido loable que López Obrador prescindiera de uno de sus paleros como signo de sensibilidad ante el más amplio reclamo contra la violencia de género. Sin embargo, prefirió mantenerlo allí porque, desde su torcida visión de la realidad “la prensa se regula con la prensa”, que es como decir que a la prensa crítica se le puede atacar con golpeadores disfrazados de reporteros.

El paro #UnDíaSinNosotras busca visibilizar el gravísimo problema de la violencia de género que prevalece en el país y la criminal inacción de los gobiernos federal y locales para prevenirlo y sancionarlo. Su éxito va a impactar en dos aspectos que generan molestia en el gobierno federal: por un lado, la propia fuerza del mensaje, que sin mayor organización de por medio, será capaz de producir una mella significativa en la economía nacional, mientras que, en el mismo sentido, demostrará el tamaño del descontento de las mujeres hacia la pasividad de los gobiernos frente a este delicado problema.

Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) señalan que la población femenina en nuestro país al 2015 equivale al 51.5 por ciento del total nacional, por lo que la dimensión del paro nacional #UnDíaSinNosotras y de las manifestaciones en conmemoración del Día Internacional de la Mujer, exhiben a un importantísimo segmento de la población que no está “feliz, feliz” con la ausencia de resultados en el ámbito de la violencia de género y que se suma a los reclamos de las víctimas por el criminal desabasto de medicamentos y por los decesos de personas en el Hospital de Pemex, en Tabasco, por la supuesta administración de Heparina Sódica a pacientes que recibieron hemodiálisis.

Ante la insensibilidad del presidente de la República, quien de nueva cuenta ha sacado a relucir el tema de la venta del avión presidencial, como uno de sus distractores favoritos, el colectivo feminista Brujas del Mar se pregunta en twitter: “¿A cuánto el cachito de madre?”, lo que en modo alguno constituye una expresión misógina, sino un reclamo ante la indolencia del jefe del Estado mexicano.

Si las acciones del gobierno federal pretenden quebrantar la fuerza de voluntad de las mujeres, las marchas y el paro nacional #UnDíaSinNosotras demostrarán que aquél se está equivocando y que tendrá un costo político significativo en la imagen del gobierno de López Obrador y de su partido.