Opinión

5 soluciones a la movilidad de la CDMX

Mientras el uso del auto siga aumentando, el problema del tráfico no se solucionará.

  • 10/11/2015
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La semana anterior, en este espacio, se hizo un análisis de los 5 grandes problemas de la movilidad de la Ciudad. Como resultado de años de malas decisiones, hoy el tiempo promedio de viaje supera la hora y la cantidad de coches en el Distrito Federal es mayor a 5 millones. En el periodo de enero a octubre de 2015, se han vendido 1,064,774 automóviles en la Ciudad, el nivel más alto observado desde 1988.

 

Mientras el uso del auto siga aumentando, el problema del tráfico no se solucionará. Esto significa que la apuesta es desincentivar el uso del coche particular y apostar a la inversión en modos de transporte más sustentables, eficientes y que ocupen un menor espacio. En las siguientes semanas, el Gobierno de la Ciudad de México estará convocando mesas de trabajo que sumen a gobierno y sociedad civil organizada para encontrar soluciones al grave problema de movilidad. En este sentido, a continuación se analizan 5 políticas que contribuyen a dar solución a la movilidad de la CDMX.

 

Sistema Integrado de Transporte

 

El 70% de los viajes de la Zona Metropolitana del Valle de México se hacen en transporte público. Sin embargo, el 65% de estos traslados se realizan en transporte público concesionado (buses, micros y combis) que hoy son mal evaluados por los usuarios por ineficiencia, poca confiabilidad y una imagen deteriorada. El sistema mejor evaluado por los usuarios es el Metrobús, pero únicamente cubre menos del 10% de los viajes en transporte público.

 

Adicionalmente, en el resto de los sistemas de trasporte los cambios de modos son complejos, no se cuenta con información unificada de rutas, se necesita volver a pagar en las transferencias y la infraestructura peatonal suele ser insuficiente y de mala calidad.

 

Para que el transporte público sea una alternativa real para los automovilistas, sus estándares de servicio necesitan mejorar y los diferentes modos de transporte tienen que estar integrados. Es por esto que la Ley de Movilidad mandata la creación del Sistema Integrado de Transporte, a través del cual se avanzará en todos los servicios de transporte público con la articulación: física, operativa, de imagen, información y sistema de recaudo.

 

Esto permitirá que el transporte público ofrezca más lugares, estaciones y parabuses cercanos a la gente, menos dinero de traslado, rápido acceso a destinos, una mejor experiencia de viaje y, lo más importante, ejerzan su derecho a la movilidad con seguridad.

 

Tarificación vial

 

El número de automóviles en la Ciudad va en aumento, pero la infraestructura vial es un bien escaso. Necesitamos tener un uso eficiente de la superficie rodante, para lo que tenemos que desincentivar el uso excesivo del auto. En ciudades como Estocolmo, Londres y Singapur ya se han implementado políticas públicas de tarificación que han logrado reducir el tráfico.

 

La tarificación vial, también conocida como tarificación por congestión, es una herramienta de gestión de tráfico mediante la cual se fijan tarifas de ingreso a lugares congestionados durante ciertas horas del día. Esta política busca que las personas opten por medios alternativos de transporte, pero también permite internalizar los costos del uso excesivo del automóvil y reinvertir en el transporte público o infraestructura peatonal y ciclista. 

 

Diseño vial y movilidad no motorizada

 

El transporte público es una excelente alternativa al coche en viajes largos, pero cuando hablamos de viajes cortos (de 1 a 5 kilómetros), la caminata y la bicicleta son nuestros mejores aliados. Estos dos modos de movilidad son completamente sustentables, pues no generan ningún tipo de emisión contaminante, y además contribuyen a la salud de las personas que se pueden ejercitar diariamente a través de estas actividades.

 

Sin embargo, estos modos de movilidad también son riesgosos pues peatones y ciclistas son los más vulnerables en la calle. Uno de los pilares de la política de Visión Cero, cuyo objetivo es reducir a cero las muertes por hechos de tránsito, es contar con un diseño vial que se concentre en la protección de los usuarios de la calle y en la reducción de riesgos. De esta forma, los ciudadanos se sentirán seguros para pedalear y caminar y comenzarán a apropiarse de sus calles y su Ciudad.

 

Carpooling

 

La ocupación promedio de auto particular en el Distrito Federal es de 1.2 pasajeros. El uso desmedido e ineficiente del auto ha provocado que este ocupe 15 veces más espacio en las calles que el transporte púbico a pesar de que éste último atiende el 70% de los viajes de la Ciudad.

 

El modelo de carpooling consiste en que personas con orígenes y destinos de viaje, similares o iguales puedan compartir auto, generando un uso más eficiente del espacio vial. La política pública del carpooling necesita estar acompañada por carriles preferenciales para autos compartidos, e incentivar esta opción con tiempos de viaje menores.

 

Gestión del estacionamiento

 

Una de las herramientas más poderosas de cualquier ciudad para reducir el uso del automóvil es la gestión del estacionamiento. Todo viaje de un coche comienza y termina en un cajón de estacionamiento, por lo que tener una amplia oferta de espacios de bajo costo o gratuitos incentiva los viajes en auto. En este sentido, se necesita atacar el problema en dos frentes: regular y acotar la oferta de cajones en zonas céntricas e internalizar los costos del estacionamiento en la calle.

 

La reducción de la oferta necesita de un cambio a la norma de establecimientos mercantiles que hoy exige cantidades mínimas de espacios de estacionamiento. Para acotar la oferta de estacionamiento, se necesita exigir un número máximo de cajones en zonas céntricas tomando en cuenta mejorar la calidad de vida en diferentes zonas de la ciudad al limitar los viajes en auto. Internalizar costos de estacionamiento en la calle se ha logrado a través de la instalación de parquímetros en zonas de alta demanda. Gracias a esto se ha logrado reducir el tiempo de búsqueda de estacionamiento de 20 a 3 minutos y se ha incentivado a que las personas que viajan a zonas con parquímetros opten por modos alternativos de movilidad.

 

@LBallesterosM 

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