SEGURIDAD

Seguridad pública y convicciones desde el gobierno

La violencia en México se ha intensificado, recordando los peores momentos del sexenio calderonista, con masacres, ejecuciones y ostentación de poder por parte del crimen organizado. | Ivonne Ortega

Escrito en OPINIÓN el

Como en los peores momentos del sexenio calderonista, todos los días la violencia se hace presente en las noticias del país. Masacres, ejecuciones a sangre fría y hasta en vivo, ostentación de poder por parte de la delincuencia organizada que campea burlándose de la autoridad.

Pero no es la época de Calderón, ni de Peña Nieto. Es la actualidad.

¿Qué está pasando en seguridad, qué tal funciona la coordinación institucional en uno de los temas más delicados e importantes de la agenda pública? Lo que sabemos nos indica un preocupante misterio que esperemos esté siendo tomado muy en serio por las autoridades.

La coordinación de gobiernos federales, estatales y municipales es clave para el funcionamiento adecuado de la seguridad pública. La delincuencia lo sabe, y por eso se infiltra para generar desconfianza y resquebrajar el todo que debería ser la política institucional de seguridad pública.

Por experiencia sé que únicamente con decisión y voluntad de servicio a la ciudadanía, sin dar cabida a la corrupción del crimen, es que se puede abordar los temas de seguridad. Cuando la desconfianza atrapa a la autoridad en cualquier nivel, el esquema se rompe y todo se viene abajo.

Estamos en época electoral. Por lo tanto, las fuerzas políticas se enzarzan en una lucha cotidiana para determinar cuál proyecto y propuesta es mejor, con el objetivo de ganar la competencia, de ganar la elección.

Ahí también intenta infiltrarse el crimen.

Peligrosamente, cada vez es más evidente el afán de los criminales para colarse en las elecciones en varias regiones del país, ya sea ejerciendo el terror para amedrentar a la ciudadanía o para infiltrar a las autoridades de gobierno o electorales.

Hemos de tener mucha atención y combatir esa amenaza, haciendo cada quien lo que le toca según el orden jurídico y según nuestras responsabilidades. Quienes tenemos una representación política, debemos apegarnos a las leyes y ver por el interés de la ciudadanía, y quienes tienen la responsabilidad de seguridad pública hacer su trabajo.

No son tareas fáciles. Como gobernadora, me tocó la responsabilidad de la seguridad pública en Yucatán, y enfrentamos amenazas y embates del crimen organizado. Resistimos y generamos un esquema y una organización policial profesional que hasta hoy en día sigue siendo la base de la seguridad estatal.

Desde luego, la seguridad no se construye solo con órdenes ni es un trabajo solo de quienes gobiernan. Pero sí es responsabilidad de quienes gobiernan, de quienes están al mando, no hacerse de la vista gorda y sí en cambio actuar con decisión, sin dudar ni temblar.

Nadie ha dicho que sea una tarea fácil, nadie ha dicho que no es una labor libre de temores o de riesgos. Pero esa es la tarea y la labor para la que la gente elige a sus gobernantes, y es una responsabilidad que se asume al momento de rendir protesta.

El clima de violencia está rebasando a las autoridades en varias entidades federativas. Es hora de que en todos los niveles de gobierno se refleje el compromiso asumido con la ciudadanía. Solo de esa forma se podrá generar seguridad para todas las personas.

 

Ivonne Ortega

@IvonneOP