EL AIFA Y LAS OPERACIONES DE CARGA

Prevén ola de amparos por cierre del AICM a carga

Migrar al AIFA las operaciones de carga, generará un alto impacto económico que incluso, pondrá en riesgo el modelo de negocios en México. | Romina Román

Escrito en OPINIÓN el

Cada vez son más las compañías que rechazan la propuesta del presidente Andrés Manuel López Obrador de cerrar las operaciones de carga del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y migrar a la terminal aérea Felipe Ángeles. Los que saben aseguran que se avecina una ola de amparos de las aerolíneas para frenar la medida.

A la alerta que envió hace unos días KLM y Air France, se sumaron Air Canadá, Avianca, la Canaero, el Instituto de Investigaciones Jurídico Aeronáuticas, así como la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), y por lo menos una decena de compañías de carga quienes advirtieron que la medida generará un alto impacto económico que incluso, pondrá en riesgo el modelo de negocios en México.

Además del efecto negativo que generará en las compañías, analistas aseguran que el decreto no ayudará a descongestionar la saturación del AICM, ya que las operaciones de carga sólo absorben 3% del total y la mayoría de la actividad se concentra en la madrugada. 

Por lo pronto, la Cámara Nacional de Aerotransportes (Canaero) anticipó que el “apresurado” traslado del sector de carga al AIFA afectará de forma significativa a cadena de suministro, lo que mermará la competitividad de la industria y tendrá un impacto en cientos de empleos directos e indirectos que genera esta actividad.

Una migración de 90 días tal y como lo propone el Ejecutivo generará un grave problema de logística para las empresas  y se incurriría en una violación a la legislación vigente, la que prohíbe el tránsito de varias mercancías de los recintos fiscales.

La degradación de la Categoría 1 a la 2 no permite agregar nuevas rutas y por tanto, el cambio de Aeropuerto afectaría principalmente a las compañías nacionales.

La coincidencia entre las líneas aéreas fue que la migración hacia el AIFA no aporta mayores beneficios. Afectará a decenas de fuentes de empleo, a la competitividad, se generará un problema de logística y afectará a proveedores, comercios y consumidores finales.

Hace unos días KLM y Air France precisaron que el año pasado contrataron 100 empleados, y las operaciones de carga representan 50% de sus ingresos totales, por lo que esta actividad está estrechamente vinculada con la de pasajeros.  

Air Canadá anticipó sobre posibles costos administrativos y económicos relacionados con la contingencia laboral, ya que hay la posibilidad de renegociar contratos laborales existentes, o en su caso, la contratación de nueva fuerza de trabajo por la reubicación del lugar.

Otro tema tiene que ver con la reestructura de contratos de prestación de servicios en tierra con proveedores certificados en aeropuertos distintos al AICM, por lo que solicitaron “subsidios” que permitan que el traslado resulte económicamente viable.

“En un periodo de recuperación post-pandemia, la medida podría poner en riesgo la operación de las empresas y afectará no sólo a la situación financiera de las compañías, sino la derrama económica”, citó.

Pidieron que antes de iniciar el traslado al AIFA, la terminal debe contar con los lineamientos de operación necesarios, suficiente personal capacitado, infraestructura y procesos adecuados y debidamente habilitados en la terminal de carga, así como por parte de la autoridad aduanera y de las agencias de carga para la migración de las operaciones fuera de AICM al AIFA, bajo las mismas condiciones que las actuales.

El Instituto Nacional de Investigaciones Jurídico Aeronáuticas (INIJA) advirtió que con el cierre de las operaciones aéreas de carga en el AICM, se pretende beneficiar a la infraestructura aérea del AIFA.  

Ante la degradación a la Categoría 2, no se pueden abrir nuevas rutas o destinos del AIFA hacía cualquier destino en los Estados Unidos, país con el que se tienen más del 85% de las operaciones comerciales vía aérea, por lo que se anticipa una ola de amparos.

Así las cosas…