REFORMA LABORAL

La reforma laboral nos arrebata pedazos de justicia

La crisis que se vive en la reforma laboral, la de la realidad obrera, arrebata pedazos enormes de una justicia inexistente. | Manuel Fuentes

Escrito en OPINIÓN el

Enojo e inquietud ha causado el anuncio de que la oficina encargada de atender los juicios laborales en materia federal de Hidalgo del Parral, Chihuahua va a cesar sus funciones por órdenes superiores a pesar de que aún se tramitan más de dos mil expedientes.

La reforma laboral en lugar de crear mejores condiciones para que los trabajadores resuelvan con prontitud sus demandas laborales está cerrando oficinas, como es el caso de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje en Campeche y ahora en Parral, Chihuahua. Lo mismo se ha anunciado en Cananea Sonora, donde se pretende cerrar la Junta Especial 27 de la Federal de Conciliación y Arbitraje para trasladarla a Hermosillo, la capital del estado.

En Hidalgo del Parral, durante el mes de octubre, les cerraron la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, y ahora se ha comunicado a los trabajadores de la Junta Especial 41 de la Federal de Conciliación y Arbitraje que todos los casos se van para la capital del estado, ubicada a 234 kilómetros. 

A los empleados de la Junta Especial 41 les han ordenado que empaquen todos los expedientes, ya se empiezan a apilar en los pasillos de esa oficina para que a más tardar el 15 de diciembre se trasladen a la capital de Chihuahua, estado que cuenta con 67 municipios.

Dice el abogado chihuahuense Mario Cordero, con más de 40 años de experiencia en el medio laboral, que es sorprendente el cierre de oficinas laborales, ya que deja a los trabajadores sin defensa.

“En Parral, ya no tenemos junta laboral, ni jueces laborales, lo que hace nugatorio nuestro derecho, en principio de cuentas, a ejercer un trabajo digno y decoroso y en la misma intensidad, transgrede a la clase trabajadora, sin recursos, a qué se le imparta justicia efectiva, pronta y expedita”.

El abogado sostiene:

“Tampoco estuve de acuerdo, y lo sostengo, en que los jueces tengan una formación y perfil civilista y penalista, sé que fueron los modelos que se usaron para operar el nuevo sistema de Justicia laboral”.

“No estoy de acuerdo y lo sostengo en que la reforma laboral, si bien es un avance en materia social, su operatividad, se hizo a destiempo, cuando no sé contaba con la infraestructura necesaria para operarla y se apresuró desde sus orígenes, por motivos políticos y de lucha por el poder”.

Reclama la situación en Hidalgo del Parral al decir: 

“Hoy con sus decisiones de austeridad y de transformación del mundo jurídico de los trabajadores de antaño al soñado, dejaron en el desamparo a la clase trabajadora, que se encontraba dentro de sus jurisdicciones, al eliminar una Junta, al cancelar el derecho a poder tener acceso a la efectiva justicia obrera, al negar la posibilidad de equilibrar, no solo la carga probatoria, sino la operación del ejercicio de la acción laboral”.

“¡Un obrero sin centavos, no alcanza para comer, creen ustedes que tendrá dinero para ir a ciudades vecinas, donde si hay juzgados, para que se le imparta justicia!”.

Como en Hidalgo del Parral, en la Ciudad de México se mantiene el recorte presupuestal para la Junta de Conciliación y Arbitraje más importante del país. El personal es insuficiente, a pesar de que no recibe nuevos expedientes, los existentes se acumulan y las audiencias que no se celebran se posponen hasta agosto de 2023.

Al existir tantos expedientes se llega al extremo de señalar a las 9 de la mañana en algunas Juntas Especiales (equivalentes a juzgados) ¡40 audiencias para celebrarse con tan solo 3 mecanógrafas. La mayoría se difiere por falta de notificación. Los abogados tienen que sufrir esperando una audiencia que no se va a celebrar, la mayoría de las veces están hasta 6 horas de pie, sin que se levante el acta.

La crisis que se vive en la reforma laboral, la de la realidad obrera, arrebata pedazos enormes de una justicia inexistente.