ELECCIONES

La alianza posible

A propios y extraños les ha quedado claro que ninguna fuerza política de oposición puede ganar por sí sola. | Marco Adame

Escrito en OPINIÓN el

Luego de la sorpresiva decisión de la dirigencia del PRI, de aliarse con el gobierno para ampliar la permanencia de las fuerzas armadas en la Guardia Nacional, traicionando el acuerdo de moratoria constitucional suscrito con las bancadas de oposición, se puso en artículo de muerte a la llamada Alianza Va por México, verdadero objetivo del gobierno y sus aliados de cara a las elecciones del 2024.

El presidente del PRI afectó la relación con los dirigentes de los partidos aliados y desató todo tipo de especulaciones sobre la conveniencia de mantener la alianza con un partido plegado al gobierno. Por lo pronto, con el apoyo a esta y otras reformas constitucionales, se consumó el nuevo pacto de impunidad entre el oficialismo y los dirigentes del tricolor.

En las filas de Acción Nacional, principal partido de oposición, no fueron pocas las voces que insistieron en la conveniencia de poner fin a una alianza cuestionada de origen. La argumentación resultó una obviedad: “el PRI no es confiable”, “el PRI es una bisagra del poder” y, el argumento más popular, “más vale ir solos que mal acompañados”.

Por su parte, las organizaciones que apoyaron la Alianza Va por México advirtieron la gravedad del momento y se pronunciaron por preservar la unidad de las fuerzas democráticas, al margen de la actuación de las dirigencias, lo que resulta toda una complicación, toda vez que, por el diseño institucional, no hay coalición posible sin la aceptación de los representantes legales de los partidos políticos.

Mientras tanto, corren los tiempos para definir la participación en las elecciones del 2023 en Estado de México y Coahuila. A pesar de que los procesos locales quedaron afectados por la crisis de la alianza nacional, no se han interrumpido los diálogos entre las dirigencias locales y los gobernadores de ambas entidades, mantienen atención permanente a las negociaciones a fin de garantizar la mayor cohesión y la mayor fuerza para enfrentar a Morena y sus aliados.

Las organizaciones sociales agrupadas en Unid@s, han llamado a construir la alianza posible, convencidos de la importancia de estos procesos para garantizar el desarrollo democrático en estas entidades y por la importancia que revisten para la elección presidencial. Tanto en Coahuila como en el Estado de México, el régimen ha puesto en movimiento todos los recursos políticos y económicos, sin restricción alguna, a fin de garantizar un triunfo que resulta vital para sus propósitos transexenales. Ante este escenario, a propios y extraños les ha quedado claro que ninguna fuerza política de oposición puede ganar por sí sola.

Con la misma intención, hoy se insiste en la importancia de un nuevo acuerdo ciudadano y político para construir la alianza que se necesita para ganar las elecciones del 2024. La nueva formación Unid@s y un sinnúmero de organizaciones sociales, insisten en buscar, por todos los medios democráticos a su alcance, la conformación de una gran alianza ciudadana, electoral, legislativa y política, que haga posible el triunfo electoral y la instalación de un gobierno de coalición, comprometido con una propuesta de solución a las principales demandas de la población.

Para concretar este acuerdo es indispensable definir los términos de la unidad y un despliegue territorial que haga llegar esta propuesta a todo el país. También, preservar al INE como árbitro electoral imparcial y autónomo, a fin de garantizar que lo acordado pueda llevarse a las urnas en condiciones de equidad y legalidad.

Por lo pronto ya se preparan los foros para identificar los temas más urgentes y representativos. El consenso debe surgir del diálogo plural, de abajo hacia arriba y, más tarde, debe ser presentado a los partidos que estén dispuestos conformar la alianza posible.