Opinión

20 pesos por dólar

¿Qué va a pasar con el dólar?

  • 24/08/2015
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La semana pasada referí el foro que organizamos en The Washington Center en el capitolio de los Estados Unidos, tratando de posicionar favorablemente a México y a sus estudiantes, como semilla de una nueva generación que habrá de cambiar la forma en que ambos países nos relacionamos. En esta ocasión quiero hablar del dólar, sus efectos y su problemática: ¿Quién gana y quién pierde? Pero antes de ello, no puedo dejar pasar la ocasión de lamentar el incidente ocurrido en Boston, donde un inmigrante hispano (latino) fue golpeado brutalmente por dos personas, alegando que los comentarios de Donald Trump fueron su inspiración para maltratar a este “homeless”.

 

El racismo y la violencia no son condiciones que se lleven en los genes. Nadie nace siendo “racista” o siendo violento con aquellos que son diferentes: El racismo se transmite y se enseña de unos a otros. Donald Trump lo único que está haciendo es justificar burdamente sus inclinaciones racistas, que lo único que despiertan es más violencia y menos diálogo. Trump no tiene ningún tipo de credibilidad moral ante los ojos del mundo, y lo más preocupante es que vaya en primer lugar de las encuestas. Lo grave del asunto es que haya gente que lo siga. Reconsidero lo que dije hace algunas semanas, en el sentido de combatir a Trump inteligentemente, y más ahora además de eso, deseo que jamás sea presidente. Falta ver qué hace México con ello y qué política exterior aplicará para combatirlo.

 

Pero ahora sí, a lo que vamos: El dólar. Para empezar hay que recordar que la moneda estadounidense se encuentra fuera de control. Se ha apreciado frente a casi todas las monedas del mundo y el peso mexicano no es la excepción. ¿Quién gana con esto? Ganan quienes exportan a los Estados Unidos, puesto que les siguen pagando lo mismo en dólares, pero ahora reciben muchos más pesos por sus productos o servicios que antes.

 

Ganan los turistas y quienes los atienden, pues visitar México es redituable; el dinero rinde mucho y no representa un gasto complejo para los extranjeros. Ganan quienes atienden a los turistas, pues si los costos están en dólares, su ingreso neto rendirá mucho más ahora. Ganan también quienes tienen cualquier tipo de ingreso en dólares y gastan en pesos. De la noche a la mañana (metafóricamente hablando) ahora tienen un 30% más de ingreso neto (el problema es que si su gasto es en dólares, no tienen nada entonces).

 

Y ¿quiénes pierden? Pues quienes tienen que comprar productos cuyos precios están en dólares. Por ejemplo, la industria minera, automovilística, etc., que tienen que comprar refacciones de maquinarias en Estados Unidos o cualquier tipo de compañía que tenga gastos fijos en dólares, pues ahora su gasto aumentó 30% dado que tiene que destinar más de su ingreso en pesos para seguir operando como antes. No es rentable. Pierden por ejemplo, los estudiantes que quieren irse a Estados Unidos, porque ahora cada vez es menos competitivo hacerlo. La oferta se vuelve casi igual a la de Europa, pues ahora cuesta lo mismo vivir en Nueva York que vivir en París. Y quizá muchos prefieran París, o Berlín o Ámsterdam o Roma, en lugar de Chicago, San Francisco, Los Ángeles o Washington. Pierde el programa de movilidad internacional de México.

 

¿Qué va a pasar con el dólar? Pues si hacemos un análisis histórico, en este último año, nuestra moneda se ha devaluado 30 por ciento. Pasamos de casi $13 pesos por dólar a $17.28 (en esto cerró la jornada el viernes pasado). Es el máximo histórico. Y no va a bajar. Al contrario, el dólar seguirá subiendo. Mi impresión personal es que no tocará fondo sino hasta llegar a $20 pesos por dólar. Yo no soy economista y no pretendo emitir ningún tipo de proyección precisa, pero desde mi parecer, estamos ante una grave crisis de la moneda mexicana (independientemente de la causa que sea).

 

¿Alguien acaso tiene conocimiento que en algún punto en la historia de México el dólar haya ido a la baja radicalmente después de una devaluación masiva como la que está sucediendo? Ni siquiera los esfuerzos nerviosos del Banco de México de subastar dólares diariamente ha logrado detener la caída estrepitosa de nuestro peso. Por último, cabe decir que a Estados Unidos tampoco le conviene un dólar tan fuerte, puesto que sus exportaciones también sufrirán a la larga.

 

En conclusión: Si el dólar sigue subiendo y el peso cayendo, ¿qué vamos a hacer para remediar los impactos negativos que esto tendrá y tiene ya desde ahora? ¿Nos damos por vencidos y asimilamos que ahora un dólar costará veinte pesos? Es momento de ponernos a pensar en nuestra siguiente jugada.

 

@fedeling