Opinión

17 de octubre de 2018

Es obligación del Estado garantizar que las mujeres ejerzan plenamente sus derechos en condiciones de libertad, seguridad e igualdad. | Carla Humphrey

  • 19/10/2018
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El pasado 17 de octubre se conmemoró el 65 Aniversario del voto de las Mujeres en México. Este fecha es un buen momento para hacer un análisis de lo que ha pasado de 1953 al día de hoy y los retos que tenemos que hacia el futuro.

Con el reconocimiento de la ciudadanía de las mujeres en México, nos convertimos en sujetas de derechos y de obligaciones, entre ellos, el ejercicio del derecho al voto y a ser electas a un cargo público. Más de la mitad las personas que vivían en México a mediados del siglo pasado, no podían elegir a quienes debían ocupar los espacios públicos de toma de decisiones. Antes de esta fecha, mujeres que habían competido y ganado una elección, una curul para el Congreso local, no pudieron ejercer el cargo que habían legítimamente ganado en las urnas.

Durante 51 años, de 1953 a 2014 fueron aprobándose medidas afirmativas para ampliar los espacios públicos para las mujeres. Las cuotas de género fueron establecidas en los noventa para acelerar el acceso de las mujeres a los cargos de elección popular, primero de manera facultativa para los partidos políticos, hasta llegar al 40 por ciento de manera obligatoria. El 2012, la sentencia 12624/2012 de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación fue la pieza central para abrir a las mujeres espacios en el Poder Legislativo que se concretó, finalmente, con la inclusión del principio de paridad en nuestra Constitución.

2018 es el año de la paridad

Es el año en el que se ve materializado el objetivo de la reforma constitucional de 2018. La Cámara de Diputadas y Diputados se compone de 241 mujeres y 259 hombres, alcanzando el 48.2 por ciento de las curules. La presencia de mujeres en esa Cámara aumentó 5.6 por ciento con respecto a la elección de 2015.

En el Senado el avance fue mayor. El incremento de los escaños que ocupan las mujeres fue de 16.4 por ciento, que se traduce en 21 legisladoras más que en 2012, por lo que la participación de las mujeres en esa Cámara alcanza el 49.2 por ciento.

A nivel internacional, la Cámara de Diputados ocupa el cuarto lugar mundial en presencia de mujeres, mientras que el Senado mexicano es el tercero en el mundo en el que más número de mujeres ocupan un escaño, sólo después de Antigua y Barbuda y de Bélgica.

La paridad también rindió frutos a nivel local. De las 972 curules que se renovaron en 2018, el 49.5 por ciento estarán ocupadas por mujeres. Los cinco estados con mayor número de mujeres en sus Congresos locales son: Morelos con el 70%; Chiapas con el 65%; Tlaxcala con el 60%; Baja California Sur y Campeche con el 57.1%.

El nivel de presencia de mujeres como presidentas municipales, es uno de los mayores pendientes de México y causa de observaciones y recomendaciones internacionales para nuestro país. El avance fue también evidente en estos espacios. De las 1,612 presidencias municipales que se eligieron este año, las mujeres ocuparán el 27.04 por ciento de las Alcaldías. El aumento es significativo porque las elecciones anteriores arrojaban datos que alcanzaban, apenas, el 12 por ciento.

Los avances han sido sustanciales pero los retos son apremiantes. Paridad en el poder ejecutivo, integración de gabinetes, en el poder judicial y en los órganos autónomos, es el siguiente paso en esta batalla. El aumento de mujeres en esos espacios debe ser materia de una reforma constitucional y legal que garantice más lugares a mujeres en ambos poderes. El gran pendiente de nuestro país para conseguir la igualdad sustantiva, es la tipificación y eliminación de la violencia política en razón de género. Es obligación del Estado garantizar que las mujeres ejerzan plenamente sus derechos en condiciones de libertad, seguridad e igualdad.

#DíaDeLaNiña

@C_Humphrey_J  | @OpinionLSR | @lasillarota

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