Opinión

Zona Roja

El coronavirus es una alarma mundial, para vencerla se necesita unión en las maneras de actuar. | Nasheli Resendes

  • 28/02/2020
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“Todos los hombres tienen por naturaleza el deseo de saber”.

-Aristóteles

Casalpusterlengo, Italia. Les escribo desde uno de los municipios en cuarentena en Italia, vivo a 5 kilómetros de Codogno, la zona de brote del coronavirus en este país europeo. El primer chico contagiado venía a jugar futbol con el equipo del bar de mi pueblo. Somos vecinos del pueblo de Codogno, lugar donde está el hospital del chico que fue internado en un principio, por fortuna mi familia está bien pero es una situación difícil para todas las familias de la zona y para Italia como país. Sabemos de amigos con fiebre a casa, las sirenas de ambulancias se escuchan en la zona, ves circular patrullas, una de las zonas de bloqueo se encuentra en salida de mi pueblo.

Actualmente son 10 municipios, cerca de cincuenta mil personas, en Lombardía y un municipio en Veneto, lo que hoy se denomina como la Zona Roja en Italia. Zona Roja, significa que no se puede traspasar esa área territorial delimitada debido al decreto que el gobierno Italiano emitió en el territorio involucrado a causa del COVID-19. Las regiones de Lombardía y Veneto representan entre el 25 y 30 por ciento del PIB italiano, y son un motor de actividad productiva.

El decreto fue instituido el pasado viernes 21 de febrero del 2020. Yo me encuentro en Lombardía, en un poblado que consta de 3,800 habitantes aproximadamente, estoy en uno de los municipios que lo incluyen. El sábado por la mañana la Zona Roja, se enfrentó a la nueva realidad: Negocios, bares, restaurantes, gimnasios, puestos de periódico, panaderías, escuelas y cualquier lugar de congregación pública cerró.

El domingo 23 decidieron volver abrir únicamente supermercados y farmacias para que la población se abasteciera de bienes de necesidades básicas. En mi zona, dicha decisión causo filas afuera de las áreas comerciales, situación que se trató de evitar informando que los establecimientos permanecerían abiertos con turno y con horarios reducidos, lo cual tenía el objetivo de impedir comportamientos de pánico entre la población. El lunes 24 se logró realizar compras en los supermercados sin filas dentro de mi zona.

Para evitar confusiones es importante definir los términos:

Infección endémica: se encuentra presente en varios países de manera permanente; por ejemplo, la varicela o la malaria.

Epidemia: aumento de casos con un punto máximo, seguido de una disminución.

Pandemia: epidemia que ocurre en el mundo más o menos al mismo tiempo.

En dichas situaciones, las autoridades se enfrentan a tomar decisiones importantes a velocidad luz. Recordemos que en el 2009 México afronto la influenza porcina, infección que comenzó en nuestro territorio y se propago en el mundo. El recuerdo vívido en aquella época en nuestro país ha dejado un registro de experiencia, el cual puede servir para afrontar situaciones de emergencia como el coronavirus.

Es importante cómo afrontamos la situación como ciudadanos. La manera en que actuamos y reaccionamos lo define nuestra cultura, educación, creencias y la época en la que vivimos. Pensar en coronavirus, es considerar no solo los escenarios físicos, sino también los económicos; en manera física a los que se encuentran contagiados. En lo económico por ejemplo, en el ámbito del turismo, las cancelaciones de viajes de un lado a otro del mundo; sin olvidar el sentir emotivo con personas, familiares o conocidos que viven en zona afectadas

No es la primera vez que la humanidad se enfrenta a emergencias sanitarias como la que actualmente se vive, las características son lo que cambian. En el pasado, por citar algunos ejemplos, la peste Antonina que sacudió el Imperio Romano. En el siglo XIV, la Peste Negra destrozó la mitad de la población europea. En África Occidental el brote de Ébola de 2014-2016 fue el más extenso y complejo desde que se descubrió el virus.del VIH en 1976. Las anteriores han sido algunas de las enfermedades infecciosas más devastadoras que la humanidad ha debido enfrentar.

En el actual siglo XXI conviene tomarse unos minutos para reflexionar acerca de cómo nos hemos comportado hasta ahora con el planeta y con la gente que nos rodea. Una reflexión para el mundo, no solo para los países que más han sido afectados. La tarea de los medios de comunicación, es informar, sin olvidar la ética de comunicación al transmitir las noticias. La información errónea puede propagar el miedo y el pánico innecesarios. Cualquiera que sea nuestra actividad en la vida o en el campo de trabajo, el COVID-19  de una manera directa o indirecta nos involucra a todos.

Para las autoridades locales, nacionales y mundiales el reto más grande, las decisiones a tomar y sus consecuencias de cada una de estas. Nosotros como ciudadanos debemos actuar civilmente. ¿Voy o no a respetar la cuarentena? El esquema es muy simple:

Si estoy contagiado = contagio

Si no estoy contagiado= me contagio

El coronavirus es una alarma mundial, para vencerla se necesita unión en las maneras de actuar.