Opinión

Protocolo... ¿en México?

Si la sociedad cambia, cambia todo su entorno | Mafer Álvarez

  • 18/01/2018
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La única forma de empezar una columna sobre protocolo es provocando. Recuerdo que en uno de los colegios en los que estudié en México, mencionaban que el protocolo lo utilizaríamos únicamente para eventos sociales, tales como una boda, XV años, primeras comuniones, etcétera. Pero entonces, vino a mi mente la siguiente cuestión: ¿A caso tendría que estudiar algo que ya por costumbre hacemos los mexicanos?

Hoy en día, puedo decir que el protocolo es una herramienta de comunicación. Nos sirve para comunicar algo a través de ciertas acciones, cosas que somos incapaces o más bien que somos capaces de decir con palabras, pero que por educación preferimos que los actos hablen por nosotros.

En México, esta herramienta en épocas electorales podría no utilizarse tanto, ¿por qué? Pues por la simple y sencilla razón que en ese momento todos quieren parecer amigos,  pero ese es otro tema.

Ahora bien, situémonos en un momento importante para todos los mexicanos, la entrega del Informe de Gobierno, que es un acto público de suma importancia, es decir, es un evento político, que a todos nos importa escuchar. Anteriormente, el protocolo que se seguía era mucho más estricto de lo que ahora es, entendiendo que el protocolo como definición estricta sería el conjunto de acciones que nos permiten jerarquizar a los actores.

Recuerdo muy bien, que el día del Informe era un día en el que yo, por lo menos tenía que ver la trasmisión todo el día, ya que mi padre era aferrado y debía de ser una niña enterada de lo que pasaba en mi país, aunque algunas cosas no las entendía, pero pensándolo bien no solo mi padre, ¿se acuerdan que también en los colegios nos pedían que lo viéramos y además nos pedían que lleváramos un resumen?

También recuerdo que el discurso del Presidente era larguísimo, que lo recibían a pie de calle (es cuando lo reciben en la escalinata del H. Congreso de la Unión), y quien lo recibía tenía que acompañarlo hasta la tribuna, en fin, era tan ceremonioso que por ello duraba tanto. Pero a lo que voy con esto, es que en esa época el protocolo estaba marcado por la coyuntura nacional, no había redes sociales, solo lo transmitían por televisión o radio, porque en el poder llevaba muchos años el mismo partido, el cual había marcado la forma en la que las cosas debían de hacerse.

Hoy en día, después de que ya otro partido estuvo dirigiendo el país, la llegada de internet, la apertura de la comunicación, las redes sociales, etcétera; el protocolo que se sigue es totalmente distinto, ya no se da en el H. Congreso de la Unión y ya no dura horas. Actualmente el presidente de la República solo da un discurso y el secretario de Gobernación es el encargado de entregar el informe para su análisis, es decir, hoy en día tiene un formato más amigable.

Pero les había dicho que el protocolo es una herramienta de comunicación, entonces ¿qué es lo que se comunicaba anteriormente? Pues se comunicaba poder, se comunicaba que solo existía una persona importante, la que dirigía, gobernaba y daba cuentas, por eso el único que salía era el Presidente. Hoy en día, así como evoluciona la tecnología, la sociedad, también evoluciona el protocolo, ya no es tan estricto, porque en este caso un gobernante debe de ser lo más cercano a la gente para no ser rechazado y para generar empatía o ganar puntos, como lo quieran ver.

Y en México, el protocolo existe, no solo en los eventos sociales, ni a nivel político, ocurre en la Iglesia, en un desfile de modas, escuelas, en eventos militares, etcétera. Y es una herramienta dinámica que está en constante cambio, porque si la sociedad cambia, cambia todo su entorno.

@MafeAB | @OpinionLSR | @lasillarota



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