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Niñas vírgenes, los perversos regalos del Clan del Golfo

Autoridades colombianas aseguran que los líderes del Clan del Golfo regalan a sus hijos niñas vírgenes que son secuestradas o compradas

  • REDACCIÓN
  • 22/08/2018
  • 00:00 hrs
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Niñas vírgenes, los perversos regalos del Clan del Golfo
Líderes del Clan del Golfo regalan niñas vírgenes a sus hijos (Imagen ilustrativa/tomada de la web)

Mansiones, automóviles, ropa, joyas y demás regalos excéntricos, así como costosos, son las compras constantes que los líderes del narcotráfico en todo el mundo realizan con los miles de millones de dólares que dicha práctica ilegal.

Sin embargo, el Clan del Golfo, la organización criminal más poderosa de Colombia, va más allá y deja al descubierto sus prácticas perversas.

Líderes del cártel colombiano están utilizando a niñas vírgenes como regalo de cumpleaños para sus hijos, así lo dio a conocer Mario Gómez, fiscal delegado para la Infancia y Adolescencia de Colombia.

De acuerdo con las autoridades colombianas, los miembros del Clan del Golfo tienen dos formas de obtener a estas menores de edad.

La primera es secuestrándolas y la segunda, que más ha preocupado al gobierno de Colombia, es comprándolas a sus mismos familiares.

Los narcotraficantes aprovechan la situación de pobreza en la que viven familias colombianas para ofrecerles algo de dinero a cambio de sus hijas.

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También, a través de “matronas” reclutaban menores de edad en colegios y zonas rurales de Colombia.

El fiscal detalló que el Clan del Golfo tiene una práctica sistemática para reclutar niñas a su red de explotación sexual, pues utilizaban a víctimas anteriores para enganchar a “nuevas presas”.

Esa era la única forma de salirse del “negocio”, las viejas víctimas tenían que traer nuevas para ser libres.

Algunas de las víctimas eran marcadas como si se tratara de un ganado, tenían tatuajes en su piel con el nombre del líder criminal del Clan del Golfo al que “servían”, lo que refleja el trato humillante por parte de los narcotraficantes. 

Varias niñas han sido rescatadas de la red de explotación sexual de la que eran víctimas y sus testimonios han sido importantes para el seguimiento y la captura de cabecillas de la organización criminal.

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Por ejemplo, una menor de 12 años denunció los abusos de los que fue víctima por un miembro del Clan del Golfo identificado como “El Giovanni”, quien ya fue capturado.

La trata de personas con fines de explotación sexual ha sido un delito perseguido de manera ardua por las autoridades colombianas.

A finales de julio pasado fue detenida “La Madame”, considerada la mayor proxeneta de Colombia, quien tenía bajo su red de prostitución a menores de entre 14 y 17 años de edad, dejado a su paso al menos 250 víctimas de trata sólo en un año.

Aunque si principal centro de operaciones era Cartagena, “La Madame” tenía un catálogo de sus víctimas que ofrecía a turistas extranjeros en varias partes del mundo.

El último golpe de las autoridades colombianas a la trata de personas fue la liberación de 49 mujeres víctimas de explotación sexual en Cartagena. Las féminas estaban ocultas en cuartos subterráneos bajo tres discotecas.

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Al menos 23 de las víctimas eran venezolanas, quienes huyen de su país a causa de la crisis económica que azota al gobierno de Nicolás Maduro.

De acuerdo con la Administración para el Control de las Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), el Clan del Golfo es la organización criminal más poderosa de Colombia y quizá de toda Sudamérica.

Las autoridades estadunidenses detallan que el Clan del Golfo trabaja en una coalición de múltiples grupos más pequeños.

Esta organización criminal es “un vástago moderno” de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) “un grupo paramilitar formado en la década de 1990 para combatir la amenaza de las guerrillas marxistas”.

La DEA precisa que el Clan del Golfo depende del tráfico de drogas y de un marco de estilo militar para mantener la operatividad.

Este cártel de la droga surgió a mediados de la década de los 2000 y se ha extendido a lo largo de Colombia, desde entonces. Su bastión criminal es Urabá, desde ahí envía cantidades de cocaína de varias toneladas por vía marítima.

Hay al menos tres máximos líderes del Clan del Golfo identificados por la DEA: Darío Antonio Úsuga, alias “Otoniel”, quien sería la cabecilla principal; José Antonio Romo, alias “Nicolás”; y Roberto Vargas Gutiérrez, alias “Gavilán”.

rgg