CASO ODEBRECHT

Veracruz, abundancia y tierra fértil para los negocios

La empresa de Marcelo Bahía Odebrecht tendió sus tentáculos en las regiones más ricas en recursos naturales de la entidad como Xalapa, Veracruz, Medellín
Veracruz, abundancia y tierra fértil para los negociosVeracruz, abundancia y tierra fértil para los negocios. (Especial)

Xalapa, Ver. – Durante los gobiernos de Fidel Herrera Beltrán y Javier Duarte de Ochoa, Veracruz fue tierra fértil para el emporio brasileño Odebrecht, hoy inmerso en escándalos de corrupción en 12 países de América Latina. En seis años la transnacional se adjudicó diversos proyectos, entre ellos el mayor complejo petroquímico de Latinoamérica, con una inversión de 5 mil 200 millones de dólares.

La empresa de Marcelo Bahía Odebrecht tendió sus tentáculos en las regiones más ricas en recursos naturales de la entidad como Xalapa, Veracruz, Medellín de Bravo y Nanchital, dejando a su paso presuntas ganancias millonarias en favor de particulares, y, en contraste, desempleo y daños ambientales.  

Luego del escándalo protagonizado por Emilio Lozoya Austin -ex director de Petróleos Mexicanos (PEMEX)- señalado de recibir sobornos por 10 millones de dólares a cambio de contratos de obra pública, activistas advirtieron que el funcionario estaría relacionado con casos específicos de corrupción en Veracruz.

“Lozoya es pieza clave en la llegada de empresas transnacionales a Veracruz; si la autoridad se dedica a investigar descubrirán nombres y apellidos de funcionarios, responsables de haber colapsado la estructura ambiental del estado”, explicó Emilio Rodríguez Almazán, integrante de la Asamblea Veracruzana de Iniciativas y Defensa Ambiental (LAVIDA).

El primero de los proyectos a cargo de Odebrecht en Veracruz fue la construcción de una presa hidroeléctrica en el municipio de Jalcomulco, en el río Los Pescados, mediante una asociación público-privada denominada Proyecto de Propósitos Múltiples Xalapa, que invertiría un total de 7 mil 500 millones de pesos.

De acuerdo con los ofrecimientos de la industria al entonces gobernador Javier Duarte, la presa abastecería de agua y energía eléctrica a la zona Metropolitana de Xalapa y generaría unos 10 mil empleos directos e indirectos. A cambio, el gobierno estatal, absorbería el 28 por ciento de la inversión, unos 2 mil 100 millones de pesos.

El líquido sería captado del río La Antigua, ubicado a 500 metros sobre nivel del mar, para después trasladarla a un lugar a 1 mil 500 metros sobre nivel del mar. El proyecto, en su momento fue criticado por el ahora alcalde electo de Xalapa, Hipólito Rodríguez Herrero, también activista ambiental.

El catedrático de la Universidad Veracruzana (UV) declaró ante medios de comunicación que “bombear agua de un lugar tan bajo a uno tan alto implica un costo energético sumamente alto”.

Por otra parte, Odebrecht también fue facultado para vender energía eléctrica a oficinas de gobierno y escuelas públicas en la región de la zona centro, al tener el aval del extitular de la Comisión Estatal de Agua en el Estado (CAEV) Francisco Valencia García, hoy preso por un desvío de 435 millones de pesos.

Emilio Rodríguez Almazán narró que ambientalistas explicaron a los diputados de la 63 Legislatura los daños que causaría la construcción de la hidroeléctrica, que iban desde carecer de agua para plantíos, privar actividades como la pesca, y atentar contra ingresos del sector turístico.

Pese a las intervenciones de ambientalistas en al menos cinco foros en el congreso local, en marzo de 2013 se autorizó la propuesta del ejecutivo –Javier Duarte- para llevarse a cabo el Proyecto de Propósitos Múltiples Xalapa, lo que incluía un apoyo capital extra de 355 millones de pesos.

No obstante, las protestas se desataron en el municipio de Jalcomulco y sus alrededores ante la llegada de maquinaria extranjera a las inmediaciones. Desde entonces, grupos de activistas montaron campamentos para resguardo del territorio y hasta la fecha permanecen atrincherados.


“El pueblo de Jalcomulco fue el que ejerció presión, tomamos las instalaciones del congreso y autopistas. Afortunadamente el proyecto está detenido, sin embargo, es sabido que el dinero de la inversión a la fecha no se ha transparentado. Se lo tragó el ejecutivo”, comentó Rodríguez Almazán.


“Exigimos que se cancele toda la inversión de Odebrecht en Veracruz, que son sinónimo de franca corrupción. Pedimos a nuestros diputados federales que se manifiesten hasta que paren máquinas de manera definitiva”, agregó.

Planta de Etileno XXI, la más grande en AL

A través del grupo Braskem-Idesa, Odebrecht también se asentó en el sur de Veracruz, en el municipio de Nanchital. En el año de 2011 se inició la construcción del complejo Etileno XXI en 2011, con una inversión de 5 mil 200 millones de dólares, lo que significaba la industria más grande de América Latina.

La construcción de dicha obra requirió de al menos cuatro años, así como 200 mil metros cúbicos de concreto, 35 mil toneladas de estructura metálica y dos mil kilómetros de cableado eléctrico.

De acuerdo con informes de Braskem-Idesa, produciría 1 millón 50 mil toneladas de polietilenos anuales, esto gracias al alto potencial de reservas de gas y petróleo, propias del suelo veracruzano en su región sur. La empresa destacó en un comunicado que la inversión representaba “un exitoso ejemplo de la colaboración entre el sector público y privado en beneficio del desarrollo económico del país”.

Para ello, se requirieron 26 mil trabajadores temporales y de ellos 3 mil empleos se ofrecerían de manera permanente. El 95 % de la plantilla fue conformada por mexicanos y el resto fue completado por personal procedente de 21 países, brasileños, italianos, colombianos, argentinos, portugueses, venezolanos, españoles y croatas.

Cabe mencionar que a finales de 2009, la asociación de Braskem e Idesa ganó el contrato promovido por Pemex Gas y Petroquímica Básica por un periodo de 20 años, con una prórroga de cinco años más, esto cuando Fidel Herrera Beltrán era gobernador de Veracruz. Dicho contrato se firmó en febrero de 2010, en el periodo de Javier Duarte de Ochoa.

La apertura de dicho proyecto se dio en junio de 2016. El evento fue presidido por el secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, quien se vio acompañado de funcionarios estatales, entre ellos el entonces secretario de Gobierno de Veracruz, Flavino Ríos Alvarado, hoy investigado por los delitos de abuso de autoridad, incumplimiento de un deber legal y encubrimiento por favorecimiento.

A la fecha, pese a los problemas legales que enfrenta la empresa Odebrecht, el complejo petroquímico sigue operando. Para el activista Emilio Rodríguez Almazán “difícilmente se detendrá su operación, pues reflejaría un fracaso para la Reforma Energética, impulsada por el gobierno de Enrique Peña Nieto”.

Odebrecht en aguas del Golfo de México

Los dominios empresariales de Odebrecht no se detuvieron. El 20 de agosto de 2015, la alianza Grupo Metropolitano de Agua y Saneamiento (MAS), integrada por Aguas de Barcelona y Odebrecht, obtuvo un contrato por 30 años para manejar el agua y alcantarillado de los municipios Veracruz y Medellín de Bravo.

La iniciativa presentada por el entonces gobernador Javier Duarte de Ochoa fue aprobada por las Comisiones Permanentes Unidas de Desarrollo y Fortalecimiento Municipal, Medio Ambiente, Recursos Naturales y Aguas y de Hacienda Municipal, con ocho votos a favor y dos en contra.

A favor se pronunciaron lo diputados Octavia Ortega Arteaga, Juan Cruz Elvira, Tonatiuh Pola Estrada, María Belén Fernández del Puerto y Marcela Aguilera Landeta, por el PRI; Ignacio Enrique Valencia Morales, PVEM; Juan René Chiunti Hernández, PANAL; y Carlos Gabriel Fuentes Urrutia, legislador panista.

Su decisión se dio a pesar de que desde 2014 la empresa brasileña era investigada por actos de corrupción y que un mes atrás Marcelo Odebrecht, presidente de Odebrecht, había sido detenido, acusado de corrupción, sobornos y desvíos de dinero de la petrolera estatal Petrobras.

El pasado 13 de agosto de 2017, Javier Coello Trejo, abogado de Emilio Lozoya Austin, señaló ante medios nacionales  que las acusaciones en contra de su cliente eran falsas, y refirió que "yo lo único que les digo es que mi cliente y mi amigo no recibió un solo peso. Él me lo ha dicho, me lo ha jurado y me lo ha probado”.

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