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Vemos polarización con peligroso germen de intolerancia: Lorenzo Córdova

INE ya puso sobre la mesa estar en plan de vacunación; la garantía de no fraude son los ciudadanos, asegura Lorenzo Córdova en entrevista con La Silla Rota

  • ALEJANDRA CANCHOLA Y JORGE RAMOS
  • 14/02/2021
  • 20:00 hrs
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Vemos polarización con peligroso germen de intolerancia: Lorenzo Córdova
Lorenzo Córdova advierte que, desde el inicio del proceso electoral, en septiembre, se han dado discursos de algunos actores políticos que pretenden deslegitimar los resultados de las elecciones de junio próximo. (Cuartoscuro)

Lorenzo Córdova Vianello, consejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), asegura que las divisiones políticas son un síntoma natural de las elecciones, pero en la actualidad, en México se ve “polarización con un peligroso germen de intolerancia” que sí enciende las alertas del organismo que funciona como árbitro de la democracia.

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En entrevista con La Silla Rota, Lorenzo Córdova advierte que, desde el inicio del proceso electoral, en septiembre, se han dado discursos de algunos actores políticos que pretenden deslegitimar los resultados de las elecciones de junio próximo.

“Pero esas son las reglas del juego, nos gusten o no, son las que hemos construido y las que se han pactado por ellos mismos y que han venido rigiendo los procesos en los últimos años que, por cierto, son los años de más alternancia política”, sentencia.

La cabeza del INE afirma que la garantía más amplia que puede dar el organismo, de que una elección no será fraudulenta, es que la hacen los propios ciudadanos. “Son ellos quienes capacitan a sus vecinos, ellos cuentas los votos, ellos los resguardan”, dice.

¿Dónde estamos parados frente a la elección del 6 de junio?, ¿Qué es lo que más le preocupa al INE?

Estamos avanzando bastante bien en la construcción de la elección. Ya pasamos la mitad del proceso electoral, todo está transcurriendo conforme al calendario que marca la ley.

Evidentemente hay una serie de preocupaciones derivadas, sobre todo, del contexto; es un contexto inédito en muchos sentidos y no me refiero sólo al hecho -ya sabido- de que vamos a la elección más grande de la historia, tanto por el número de cargos que estarán en disputa, como por el número de potenciales electores; pero el contexto es un contexto que realmente preocupa, en primera instancia, es el clima de la pandemia que nos deja desprotegidos y que altera todos los aspectos de la vida social; y hablo del clima de las elecciones, que se ve afectado por la misma pandemia, el tema es cómo hacemos para que las elecciones no sean una víctima más de la enfermedad covid-19.

En los cuatro meses que faltan al día de la elección, debemos generar ese ambiente de confianza en los ciudadanos de que los estamos cuidando, de que estamos cuidando a nuestros funcionarios y cuidaremos a los funcionarios de casilla, que estamos cuidando a quienes serán electores. No estamos improvisando, hay mucha seriedad y buenos protocolos. Me preocuparía que la participación ciudadana disminuyera, pero ni en Coahuila ni en Hidalgo sucedió esto.

Hay otra preocupación, me atrevo a mencionar, sobre la actitud de algunos de los actores políticos. Tenemos personajes que no necesariamente, así lo demuestra la historia, son los mejores practicantes de los principios y valores democráticos, y creo que en estos contextos es indispensable que los partidos, quienes sean candidatos y los gobernantes refrenden su compromiso con la democracia y su respeto a las reglas del juego que, nos gusten o no, son las que hemos construido y las que se han pactado por ellos mismos y que han venido rigiendo los procesos en los últimos años.

Creo que son reglas que funcionan, que sin duda podrían revisarse en el futuro, pero hoy son las que son y a eso tenemos que ajustarnos y, lamentablemente, veo que hay quien quiere crear un discurso, desde ahora, para así descalificar y deslegitimar las elecciones y eso es preocupante.

En este ambiente de polarización, ¿no hay temor de que se creen descalificaciones en contra del INE?

Sin duda, la polarizaron no es un fenómeno exclusivamente mexicano, lo estamos viendo con más frecuencia en todo el mundo y es objeto de preocupación a nivel mundial, pero -hay que decirlo- la polarización per sé no es extraña ni ajena a la democracia. El problema que estamos viendo ahora -déjenme ponerlo así: las contiendas electorales son los espacios naturales para que los partidos contrasten sus posturas y puntos de vista, me atrevería a decir- es que vemos una polarización aderezada con un peligroso germen de intolerancia, y ahí es donde corre peligro la democracia.

Cuando al de enfrente no se le considera un adversario legítimo, sino se le descalifica permanentemente, se le resta autoridad y legitimidad, ahí sí ya estamos entrando en una zona de riesgo, justamente esos son algunos de los discursos que han antecedido a algunos de los peores ejercicios autoritarios de la historia más reciente de la humanidad.

En esta lógica de polarización, hay quien está tratando de descalificar a las elecciones y al árbitro, eso sí me preocupa mucho porque parecería que es una postura con la intención de construir una narrativa para eventualmente descalificar los resultados de las elecciones. Por eso, el INE quiere ser muy cuidadoso de no caer en provocaciones de colores y hacerse de un lado u otro. El INE es el árbitro y está por encima de las partes, el INE hace las reglas, las aplica, las hace respetar, pero no milita en favor de nadie.

En el 2000 hubo un acuerdo de no polarización, ¿no debería el INE convocar a un acuerdo así y bajarle a este nivel de estridencia?

Yo diría que todo pacto de unidad, que refrende el compromiso democrático de los diferentes actores políticos, siempre será bienvenido. El problema es que, si ese acuerdo se convierte en un hecho que termina por polarizar y dividir más a la sociedad, no vale la pena, por eso hablaba del compromiso de los actores políticos. El riesgo de que haya quien no esté dispuesto a cumplir las reglas, porque no le conviene o porque es una estrategia, está siempre presente, por eso mismo creo que en un contexto tan delicado como el que vive el país -una crisis sanitaria que ha traído consigo una crisis económica- hay que anteponer los puntos de consenso. Respetar las reglas sería una muestra no sólo de civilidad, sino de responsabilidad democrática.

¿No van a pedir estar dentro del plan de vacunación, como actividad prioritaria?

Estamos en contacto con el poder federal. Como un órgano autónomo, somos un órgano muy celoso de nuestra autonomía, pero no somos un órgano fáctico, somos parte del Estado mexicano y cotidianamente colaboramos con instancias de los gobiernos locales y del gobierno federal, sobre todo. Claro que hemos estado en contacto con las instancias sanitarias y con la Secretaría de Relaciones Exteriores que pues, como se sabe, está procesando toda la importación y adquisición de las vacunas para que el plan de vacunación pueda avanzar.

Hemos planteado ya el punto, no hay una respuesta todavía. El plan de vacunación ya está instrumentándose y creo que hay una preocupación al respecto, lo que también es cierto es que nosotros vamos a tener la definición de quiénes van a ser los funcionarios de casilla -como lo dice la ley, los tendremos hacia finales del mes de abril- y, evidentemente, el plan de vacunación no puede depender solo de las elecciones, deberá tomarlas en cuenta y lo están haciendo, no hay una decisión tomada al respecto, pero estamos en pláticas.

¿Cómo va a ser el esquema de las conferencias de prensa del presidente López Obrador? Una vez que el INE emitió esta recomendación para que no se refiera al proceso electoral.

Hay vigilancia permanentemente y no solamente de las conferencias, sino en la actuación de todos los funcionarios públicos del país y, por supuesto, estamos atentos a las quejas que se van presentando por parte de los partidos políticos. No hay un asunto que se restrinja, como algunos han querido dolosamente plantear, en relación con el presidente de la República, pero la queja que conoció el INE estaba dirigida en contra de las llamadas mañaneras.

El INE fue muy prudente de no ser en la provocación que algunos actores han querido tender, para entrar en una confrontación con la Presidencia de la República, por eso la decisión que se tomó fue señalar que no era una decisión que vinculara solo al presidente, sino a todos los funcionarios públicos del país, gobernadores, presidentes municipales y, por supuesto, también al presidente. ¿Los ejercicios de comunicación como las mañaneras tienen que suspenderse? De ninguna manera, lo único que se establecieron fueron criterios que vienen aplicándose desde 2008.

No se trata de bajarle la cortina a las conferencias, pero sí de limitar los comentarios.

Exactamente, incluso, el propio INE señaló un acierto del presidente de la República, cuando le preguntaron en una conferencia qué opinaba de la coalición de su partido con otros, él dijo “sobre eso no puedo opinar”, y de eso justamente se trata, que los funcionarios no usen su legítima posición para incidir en los procesos electorales, creo que ahí están los ejemplos pero, como suele ocurrir, hay a quien no le gustan este tipo de decisiones y se ha recurrido, pero habrá que ver qué dice el Tribunal Electoral.

¿Cuál es la ruta que ha definido el INE para que la democracia salga bien librada este 6 de junio?

La ruta son los ciudadanos, la confianza que el INE tiene en que esta elección será exitosa es, justamente, la participación de los ciudadanos. Al final del día no son los actores políticos, aunque claro que son importantísimos, pero son los ciudadanos quienes hacen las elecciones, esa es una realidad. El INE no hace las elecciones, el INE provee las condiciones y es quien toma las decisiones para que se puedan llevar a cabo, pero quien hace las elecciones son los ciudadanos. Estamos hablando de la segunda operación de campo más grande que realiza el Estado mexicano, solo después del Censo Nacional de Población.

Siempre ha ocurrido, y va a ocurrir una vez más, que serán los ciudadanos quienes se van a apropiar de la elección. No es una manera fácil de decirlo, pero es una realidad: la mejor garantía de que no va haber fraude es que los guardianes de la democracia son los ciudadanos, que cuentan y resguardan los votos que hoy mismo no sabemos quiénes serán. Ellos son en los que el INE confía y ellos son de los que el INE depende, ellos son los verdaderos garantes de que la democracia, una vez más, se recree exitosamente en nuestro país.