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Tomás Zerón: del caso Paulette y la “Verdad Histórica” a su fuga

Escondido presuntamente en Canadá, el exfuncionario es acusado por tortura, desaparición forzada y una serie de irregularidades en el caso Ayotzinapa.

  • RODRIGO GUTIÉRREZ GONZÁLEZ
  • 30/06/2020
  • 12:55 hrs
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Tomás Zerón: del caso Paulette y la “Verdad Histórica” a su fuga
Tomás Zerón: del caso Paulette y la “Verdad Histórica” a su fuga (Foto Cuartoscuro)

Tomás Zerón de Lucio, el exjefe de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), se encuentra actualmente prófugo por una serie de irregularidades en caso Ayotzinapa, el exfuncionario federal incluso ya cuenta con una ficha roja de la Interpol para buscarlo fuera del país. 

Escondido presuntamente en Canadá, el exfuncionario es acusado por tortura, desaparición forzada y una serie de irregularidades en el caso Ayotzinapa.

Zerón de Lucio era uno de los hombres de confianza de Jesús Murillo Karam, exprocurador general de la República. Hoy, se esconde de las mismas autoridades de las que formó parte.

Egresado en la licenciatura de Administración Industrial en el Instituto Politécnico Nacional (IPN), comenzó sus andares en la seguridad pública en enero del 2007, cuando fue director de la Policía Federal Preventiva, al inicio del sexenio de Felipe Calderón, puesto en el que duró escasos seis meses. 

A la mitad de la administración de Enrique Peña Nieto como gobernador mexiquense, en 2009, Tomás Zerón llegó a la entonces Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM) como coordinador. 

En el lapso que Zerón de Lucio estuvo en la PGJEM ocurrió el caso de Paulette Gebara Farah, una niña de cuatro años con discapacidad que desapareció y fue encontrada muerta entre el colchón y cama de su cuarto. Un caso lleno de irregularidades. 

En el caso de Paulette, Zerón de lucio trabajo con el entonces subprocurador Alfredo Castillo, el hombre detrás de las investigaciones e irregularidades en la controversial muerte de la menor.

Ahí se mantuvo hasta julio del 2013, cuando fue nombrado titular de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) del gobierno federal, cuando Peña Nieto ya era presidente. 

En octubre del 2014 fue cuando Murillo Karam, entonces titular de la Procuraduría General de la República (PGR) lo nombra director en jefe de la Agencia de Investigación Criminal (AIC).

Unos días antes había sucedió el caso que cambió el sexenio de Enrique Peña Nieto, la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa el 26 y 27 de septiembre en Iguala, Guerrero. Zerón fue el encargado de investigar el caso.

Tras la captura de 142 personas entre policías, miembros del crimen organizado y hasta la pareja presidencial del ayuntamiento de Iguala, la PGR determinó que los normalistas fueron asesinados, incinerados en el basurero de Cocula y sus cenizas esparcidas en el río San Juan

El gobierno federal aseguró que la detención de los estudiantes fue realizada por elementos de la Policía de Iguala y Cocula, para luego ser entregado a miembros de “Guerreros Unidos“, quienes confundieron a los normalistas con integrantes de “Los Rojos”, banda rival. 

La línea de investigación llamada por Murillo Karam como “La Verdad Histórica” era sostenida por el hallazgo de los restos de Alexander Mora, uno de los normalistas, en el río San Juan.

Sin embargo, el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) señaló varias irregularidades en las investigaciones de la PGR

Entre las irregularidades es que un día antes del hallazgo de los restos de Alexander, Tomás Zerón acudió al río San Juan con Agustín García Reyes, “El Chereje”, uno de los supuestos implicados en el caso

La visita de “El Chereje” al lugar no fue reportado en el expediente, pero sí registrado y grabado por el GIEI. El incidente generó sospechas de que los restos habían sido sembrados. 

Zerón defendió sus actos asegurando que la prensa fue invitada al lugar, así como representantes del Alto Comisionado de las Naciones Unidas. Al respecto, la ONU aceptó haber estado en el lugar, pero rechazó haber llegado hasta el río San Juan, por lo que desconoció las diligencias que ahí se realizaron. 

El jefe de la AIC también presumió que miembros del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) estuvieron presentes, pero estos reviraron a Zerón de Lucio, señalando que fueron limitados en su participación, que los trataron de forma violenta e incluso cuestionaron su temprana presencia en la zona.

Las sospechas sobre las pruebas sembradas aumentaron cuando el día del hallazgo de los restos de Alexander Mora, el Equipo Argentino negó haber estado presente en el momento en que la bolsa con los restos humanos fue sacada del río San Juan por buzos de la Marina.

Además, como jefe de la AIC, no estaba en las facultades de Tomás Zerón haber encabezado las indagatorias en el basurero y en el río San Juan, pues debió haber actuado bajo la conducción del Ministerio Público.

Estas y otras irregularidades provocaron que padres de los 43 normalistas desaparecidos rechazaran la versión de la PGR

El gobierno de Enrique Peña Nieto insistió en la “Verdad Histórica”, sin embargo, poco a poco se fue derrumbando. 

Tomás Zerón, dos años después de la desaparición de los normalistas, fue sacado de la AIC y nombrado secretario técnico del Consejo Nacional de Seguridad de la Presidencia de la República. 

En un movimiento muy típico del gobierno de Peña Nieto, Zerón de Lucio, como otros funcionarios polémicos, fue movido a un puesto de menor relevancia mediática hasta el fin del sexenio. 

Por si fuera poco, hasta septiembre del año pasado, más de la mitad de lo 142 detenidos por el caso Ayotzinapa fueron liberados por fallas al debido proceso como tortura. Así pasó con Carlos Canto Salgado, quien fue confundido con integrante de “Guerreros Unidos” y torturado para que se implicara en el caso.

Con la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia de la República, prometió justicia a los padres de los 43 normalistas. Esta justicia ha comenzado con la cacería contra Zerón de Lucio

El exjefe de la AIC, considerado uno de los artífices de la “Verdad Histórica”, se encuentra actualmente prófugo de la justicia y con ficha roja de la Interpol, según detalló Alejandro Gertz Manero, titular de la Fiscalía General de la República (FGR).