Sexo y covid: “así reiniciamos nuestra vida sexual”

Sexo y covid: “así reiniciamos nuestra vida sexual”

Miedo, dudas, estrés y cansancio es lo común que han vivido miles de parejas; hasta ahora no hay evidencia de que el virus se transmita por vía sexual

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  • MARILUZ ROLDÁN
  • 11/02/2021
  • 08:30 p.m. hrs
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“Yo le dije a mi esposo ‘no manches, si nos agitamos al subir las escaleras para la casa, imagínate con el sexo que es una actividad más cansada’”, relató Leslie, quien enfermó de covid-19 a principios de diciembre y sintió un poco de miedo al retomar la actividad sexual con su pareja.

La pandemia ha cambiado por completo la vida de todas las personas y ha pegado también en la parte más íntima, que es la sexual. La situación se vuelve más compleja para quienes tienen una relación si alguno, o ambos, se enferman de coronavirus.

¿Por cuánto tiempo se debe esperar para tener sexo y evitar contagiar a tu pareja? ¿Cómo reavivar la pasión si ambos todavía tienen secuelas por la covid? Esas son sólo algunas de las dudas que surgen en las relaciones.

Malaquías López Cervantes, académico de la Facultad de Medicina de la UNAM, explicó que hay personas que siguen teniendo síntomas por un largo periodo después de haber enfermado; sin embargo, señaló que en la mayoría de los casos es posible retomar la vida sexual tres semanas después del diagnóstico. Recordó que las dos primeras semanas son la cuarentena habitual, así que por lo menos se debe tomar una semana más de recuperación.

Señaló que hasta ahora no hay evidencia científica de que el virus se transmita por vía sexual, aunque sí hay pruebas de que hay presencia del virus en el semen de una persona infectada.

Claudia Rampazzo, sexóloga y terapeuta de parejas del Hospital Español de la Ciudad de México, explicó que la covid-19 impacta de tres formas en la vida sexual: a nivel individual, afecta la parte emocional y psicológica; el segundo punto es la parte física y la tercera es a nivel de interacción de pareja, ya que cambia la convivencia.

“La covid, desafortunadamente, ha afectado la parte orgánica, física de las personas, con todas las secuelas que ya además conocemos, porque hay personas que después de librar el covid quedan con un síndrome de estrés postraumático, con este temor de morir en cualquier momento, con esta ansiedad generada por lo que vivieron, por la enfermedad.

“Pero también hay secuelas como la depresión, la ansiedad, muchas personas quedan con cansancio, con ciertos problemas de movilidad, dolor muscular, dolor de las extremidades, otros tienen insomnio, otros se quejan de dolor es de cabeza, otros notan alteración en la concentración y en la memoria, otros siguen con lo latoso de no poder oler bien, de no poder percibir los sabores, otros quedan con irritabilidad, otros con intolerancia al ejercicio”, señaló.

“BUSCAMOS POSICIONES MENOS CANSADAS PARA NO AGITARNOS TANTO"

Leslie y su esposo comenzaron con síntomas la primera semana de diciembre y al hacerse la prueba dieron positivo a Sars-CoV2. Leslie comentó que afortunadamente tuvieron covid leve, como si tuvieran una gripa muy fuerte, con fiebre, dolor en el cuerpo, en especial en las articulaciones, flujo nasal y mucho cansancio. “De plano nos dolían los huesos como si nos hubieran tronado todo”, indicó.

Estuvieron aislados totalmente durante 20 días y debido a que se sentían mal, el sexo no era algo que pasara por su mente, pero cuando ya se sintieron mejor, su esposo puso el tema sobre la mesa.

“Sí teníamos miedo, pero fue eso nada más, era como miedo a agitarme de más, porque realmente en esa actividad pues te agitas demasiado. Pero realmente no pasó nada, nos fue bien, digo no me imagino si hubiera estado soltera, porque ahí sí me hubiera dado miedo, pero ya nos había dado a los dos, entonces fue más fácil retomar nuestra actividad sexual”, dijo Leslie, quien actualmente ya sólo tiene algunas molestias a causa del coronavirus.

Al preguntarle cómo cambió su vida sexual tras haber tenido covid-19, ella platicó que durante unas semanas tuvieron que probar algunas posiciones que implicaran menos esfuerzo. Actualmente siguen teniendo relaciones dos o tres veces por semana.

“Ya teníamos experiencia en eso, porque mi embarazo fue de alto riesgo, entonces durante el embarazo exploramos las posiciones menos cansadas y si las aplicamos”, declaró. 

Si existen dudas sobre el estado de salud, como en el caso de Leslie que aún no podía hacer sus actividades normales sin agitarse, el doctor López Cervantes aconseja retomar poco a poco la vida diaria y medir el nivel de oxigenación a lo largo del día para ver qué tanto disminuye cuando realizan alguna actividad que requiere mayor esfuerzo.

Leslie lleva tres años y medio con su pareja, tienen una hija de año y medio, y la pandemia los ha ayudado a fortalecer su relación, porque reflexionaron sobre lo que tienen juntos y se valoraron más.

Sin embargo, en este último año de confinamiento no todo ha sido miel sobre hojuelas. “Hemos puesto a prueba nuestra paciencia, porque sí es complicado traer un ritmo como de vernos poco a vernos mucho y sí somos muy compatibles, estamos muy contentos juntos, pero sí llega un momento en que explotas y con quién explotas, pues con el que tienen al lado”, expresó Leslie. 

La doctora Rampazzo destacó que es necesario comprender que las personas no son las mismas que antes de haber tenido covid, ya que muchos pacientes quedan con fatiga crónica, probablemente causada por el daño pulmonar.

“La actividad sexual requiere cierta agilidad física, a menos que se la pase uno ahí como estatua, pero si pretenden tener algo de movilidad en la cama, moverse, mover la pelvis y cambiar de postura y demás, pues eso sí requiere una situación de oxigenación y de no cansancio que no todo el mundo tiene”, indicó.

RAÚL PAUSÓ POR MESES SU VIDA SEXUAL, PERO HOY BUSCA TENER UN HIJO CON SU PAREJA

Raúl y su pareja tuvieron que hacer una pausa en su vida sexual en abril del año pasado, cuando él enfermó de covid-19, pero actualmente ya hasta piensan en tener un hijo juntos.

Un mes duró la lucha de Raúl contra el coronavirus, del 1 al 28 de abril, cuando por fin lo dieron de alta. Sin embargo, la batalla no terminó ahí, porque vino el largo camino para recuperarse de las secuelas que le dejó la enfermedad.

“Mi primera prioridad era recuperar fuerzas, porque uno termina muy débil, entonces como que las prioridades se enfocan en otras cosas”, destacó Raúl. En esas cuatro semanas bajó siete kilos y sus niveles de glucosa se elevaron a 400, el doble de lo normal que es entre 140 y 199, pero él no lo sabía.

Tras haberse recuperado de covid, notó que su visión se alteró, primero no veía de lejos, luego de cerca y después de ninguna de las dos maneras. Preocupado, Raúl le dijo sobre esto a su doctor y posteriormente fue diagnosticado con diabetes tipo 1.

“Mi pareja fue asintomática, pero entendía cómo me sentía y me comprendió mucho.

Después de un par de meses, cuando vimos que la recuperación iba a ser lenta, pero segura, decidimos regresar a nuestros arrumacos. Sin miedo, porque sabíamos que ya nos había dado, entonces realmente no teníamos temor, lo que sí experimentamos fue como un cuidado mayúsculo con la limpieza, corporal y de la cama, sala, mesa o donde nos agarrara la pasión”, relató entre risas.

“Realmente nuestra vida sexual no cambió, solo tuvo una pausa después del diagnóstico, pero por lo demás siguió igual y hasta mejor, porque ahora mi pareja ya habla de tener una criatura”, expresó Raúl contento por haber vencido al virus y poder continuar con los planes que tiene en familia.

En casos como los de Raúl, en los que el daño causado por el virus se prolonga por varios meses, el doctor López Cervantes recomienda platicar con su médico o buscar rehabilitación para recuperarse y fortalecerse.

La doctora Rampazzo enfatizó que no sólo es haberse infectado de coronavirus, sino todo lo que viene con esa situación. “Estar enfermos de covid todo lo que implica,  en muchos casos hay como un duelo entorno a la presencia del covid, por la pérdida de salud. Hay ciertas negociaciones de parte de la persona o de la pareja, ciertos reclamos de ‘te dije que usaras el cubrebocas, pero nunca me hiciste caso’, ‘seguro no te lavaste las manos’ o ‘lo agarraste ese día que fuiste al trabajo y te dije que no fueras’”.

Sin embargo, explicó que no todo está perdido y que hay varios aspectos en los que las parejas pueden trabajar para mejorar su relación y reavivar la pasión. Explicó que es importante darse un tiempo consigo mismo y recobrar la individualidad que ha quitado el confinamiento; tener contacto con la naturaleza, siempre con las medidas de prevención necesarias, y buscar terapia, individual o de pareja, en especial si alguno de los dos tiene síntomas de depresión o ansiedad.