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Se mantiene Seguro Popular… hasta nuevo aviso

Seguirá operando el Seguro Popular hasta que se realice una reforma legal, anuncia la titular de la Comisión Nacional de Protección Social en Salud, Ivonne Cisneros

  • IRMA ROSA MARTÍNEZ A.
  • 12/02/2019
  • 06:45 hrs
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Se mantiene Seguro Popular… hasta nuevo aviso
La Comisionada Nacional de Protección Social en Salud, Ivonne Cisneros Luján (Foto: Especial)

CIUDAD DE MÉXICO (La Silla Rota).- Hasta en tanto no se realice la reforma legal correspondiente, el Seguro Popular seguirá operando de la misma manera que funcionó el sexenio pasado. Para 2019 se autorizó un presupuesto de 71,215 millones de pesos, de los cuales 9,500 millones de pesos serán para el Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos, informó la Comisionada Nacional de Protección Social en Salud, Ivonne Cisneros Luján.

La economista y maestra en Administración aseguró que cuando se haga la reforma al sistema de salud, se garantizará la cobertura y el acceso a todos los servicios que los pacientes requieran, sin establecer límites por el tipo de padecimiento ni al número de intervenciones por año, como ocurre con el Seguro Popular.

Y a partir de este año, dado que la ley lo permite, los recursos a los estados se realizarán en especie, es decir, se entregarán medicamentos y material de curación que se haya adquirido a través de las compras consolidadas. 

Aunque no quiso ofrecer una fecha de cuando se llevará a cabo la reforma legal correspondiente ni en qué consistirá de manera específica, la maestra Cisneros delineó lo que debe ser el nuevo Sistema de Salud en nuestro país:

Será un sistema universal único que elimine las barreras y las diferencias de atención prevalecientes entre la población en función de su situación ocupacional, y que garantice la atención a todo el que lo necesite. Además, será un sistema que reduzca al mínimo los gastos administrativos, que en años anteriores llegaron a ser el equivalente al 6% del presupuesto.

La maestra Cisneros hace mucho hincapié en que la reforma del sistema de salud significará una conceptualización totalmente nueva de lo que hoy existe pues el Seguro Popular, que es el que atiende a la población que no cuenta son seguridad social, es un mero sistema de financiamiento, no un sistema de salud.

La titular de la Comisión Nacional de Protección Social en Salud apunta que el Seguro Popular se va a modificar definitivamente y pide no causar pánico porque sostiene que será para mejorar la atención. Afirma que habrá dos fases:

La primera será para garantizar el sistema único de salud para población abierta (la que no cuenta con seguridad social), lo cual permitirá ir construyendo la segunda fase que será el Sistema Único de Salud para el Bienestar, que incluirá a toda la población, incluso la que hoy cuenta con seguridad social. Abarcará a las instituciones dependientes de la Secretaría de Salud, el IMSS, el ISSSTE, los servicios médicos de Pemex, las Fuerzas Armadas, la Marina y de los estados.

En la actualidad, el Seguro Popular funciona a partir de tres fondos: el Fondo de Aportaciones para el Seguro de Salud de la Persona; el Fondo de Aportaciones para Servicios de Salud a la Comunidad y el Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos.

Cuando se le pregunta qué pasará con esos fondos, sobre todo el de Gastos Catastróficos que es el que ha permitido a muchas instituciones de tercer nivel de atención cubrir las necesidades de tratamiento de los pacientes de enfermedades complejas y costosas, la maestra Cisneros no ofrece respuesta (afirma que se está construyendo la propuesta) pero asegura que pase lo que pase con esos fondos, las instituciones contarán con los recursos necesarios para ofrecer incluso una mejor atención pues no habrá un catálogo de padecimientos que se puedan atender, sino que se deberán cubrir todas las enfermedades.

Ejemplificó que actualmente el Seguro Popular no incluye la atención de cáncer de pulmón ni muchos otros padecimientos, y dijo que esa situación ya no puede continuar.

La servidora pública dejó abierta la posibilidad de que en el Nuevo Sistema de Salud puedan participar prestadores de servicios privados.


¿Maestra que es lo que pasará con el Seguro Popular?

Más que hablar de lo que va a pasar es necesario decir lo que está pasando. Estamos trabajando en función de la normatividad que nos rige. No podemos pensar en hacer cambios y marcar una diferencia de fondo en tanto no se modifique la ley. El presupuesto ya lo tenemos. Se han iniciado las transferencias a las entidades. El jueves pasado tuvimos reunión con todos los secretarios de Salud de los estados para analizar y proceder a la firma de los anexos que regirán la relación con ellos. Desafortunadamente ahora lo tenemos que seguir haciendo como si fuéramos una aseguradora pública.

Aun cuando el gobierno no esté de acuerdo con esa forma de mirar a la salud, porque está sustentada en una lógica financiera de mercado, por el momento tenemos que ajustarnos a la ley.

Estamos trabajando para modificar esas reglas, para que tengamos un Sistema Único que elimine todas las barreras de acceso a la atención. Ahora tiene barreras, como el número de intervenciones a que tiene derecho el afiliado, lo cual implica una diferencia muy grande con la población atendida por la seguridad social.

En el Seguro Popular sólo se tiene derecho a algunas cosas y queremos que todos tengan acceso a la salud de conformidad con su necesidad independientemente de su condición laboral. Históricamente, la población sin seguridad social ha sido relegada.


¿Qué se requiere para ello?

Lograr eso no es un asunto de escritorio o de buenas intenciones. Lo primero que se requiere es poner de pie las instalaciones médicas pues ha habido una desatención muy grande, hay deficiencias muy grandes. Hemos encontrado áreas cerradas por falta de mantenimiento o por falta de personal, por ejemplo.

También es preciso ordenar las plantillas del personal. E invertir bien los recursos para garantizar el abasto.

Esto ya se está empezando con los primeros 8 estados que firmaron el convenio con el presidente el 14 de diciembre. Mientras tanto, los convenios con las instituciones nacionales de salud continúan.


Ustedes han hablado de federalizar la administración de los servicios pero en realidad están centralizando la administración.

No es un tema de centralizar los recursos per se sino que se va a construir un Sistema Único y ese sistema único lo tiene que administrar la Secretaría de Salud, como pasa en Canadá.


Pero en Canadá si bien es un sistema único, en la prestación de servicios también participan instituciones privadas.

En su momento se tendrá que ver cómo participan los prestadores de servicios privados. No es lo más importante en este momento. Lo importante ahora es eliminar las diferencias y las barreras marcadas por la situación laboral de las personas.


Ha habido logros importantes con el Seguro Popular, como fue que los pacientes con enfermedades complicadas y costosas pudieran tener tratamientos sin que ello los llevara a la ruina o que abandonaran los tratamientos…

Sí creo que fue muy importante que el Seguro Popular abriera la puerta al acceso a las medicinas. Sin duda es un logro que hay que profundizar. Pero la construcción del Seguro Popular conlleva una lógica financiera y no de salud. Por eso toca la reforma al Sistema de Salud.


¿Maestra cuál es el presupuesto del Seguro Popular para este año?

Es de 71,215 millones de pesos.


¿Es mayor o menor que el del año pasado?

Es más o menos igual. Hay gastos administrativos innecesarios que llegan a representar el 6% de los recursos.  Por ejemplo, hay más de 6,000 personas para hacer la afiliación al Seguro Popular. Cuando aplicamos el programa de atención y medicinas gratuitas en el Distrito Federal, cuando el actual Presidente fue Jefe de Gobierno, gastamos cero pesos en cuestiones administrativas.


¿Qué pasará con los tres fondos con los que actualmente funciona el Seguro Popular? El Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos es el que ha permitido a los institutos nacionales de salud dar una mejor atención a los pacientes.

Los tres fondos se tendrán que reordenar. Es un tema que se está construyendo, pero los recursos que reciben los institutos nacionales de salud de todos modos les van a llegar. Lo importante no es que procedan del Fondo de Gastos Catastróficos sino cómo hacer que la gente sea atendida.


Hay quienes destacan que una de las aportaciones del Seguro Popular fue una mejor forma de obtener presupuesto pues los recursos de la Secretaría de Salud no se aumentaron de manera inercial, sino que al estar obligados por ley a dar financiamiento por el número de afiliados al Seguro Popular, los presupuestos tuvieron alzas muy importantes. ¿No se puede perder eso? Además, el secretario de Salud, Jorge Alcocer, dijo que el presupuesto debía aumentar en 1 punto porcentual del PIB cada año y ello no ocurrió.

No pudo haber ocurrido en este año porque es un gobierno que apenas inicia y para acercarnos al 6% del PIB tiene que haber crecimiento económico. Es imposible que en este presupuesto se hubiera incrementado en 1 punto, con la situación económica que dejó el gobierno anterior. Se requiere que haya crecimiento, que se combata a la corrupción y que haya una mejor gestión en todas las áreas. Podría ir sucediendo en función de ello.

Porque somos un gobierno responsable no lo estamos haciendo sobre las rodillas sino con una visión progresiva. Y el sistema Único de Salud para el Bienestar no se puede hacer cuando se recibe un sistema devastado.

Y esto no se puede hacer sólo con una reforma legal o metiéndole dinero sino que se requiere una reorganización de todos los procesos y una adecuada coordinación asistencial que debe haber entre todas las instituciones para poner en marcha los diferentes programas de salud y atención médica a las personas.




lrc