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Santiago Nieto, despedido por culpa de Lozoya, sonríe tras su detención

Santiago Nieto y Emilio Lozoya han protagonizados batallas en las cuales el exdirector de Pemex ha salido avante, hoy el ganador es el titular de la UIF

  • RODRIGO GUTIÉRREZ GONZÁLEZ
  • 13/02/2020
  • 13:53 hrs
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Santiago Nieto, despedido por culpa de Lozoya, sonríe tras su detención
Santiago Nieto, despedido por culpa de Lozoya, sonríe tras su detención (Foto Especial)

Santiago Nieto y Emilio Lozoya viven presentes muy distintos. El primero comanda la versión más dura de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) desde su creación; el segundo está detenido en España a esperas de ser extraditado a México.

Sin embargo, hace tres años, en 2017, la situación de ambos personajes públicos era contrastante.

Santiago Nieto era despedido como titular de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) por el entonces encargado de despacho de la Procuraduría General de la República (PGR), Alberto Elías Beltrán.

En tanto, Emilio Lozoya, quien recién había dejado la dirección de Petróleos Mexicanos (Pemex) disfrutaba del auge político de su amigo, el entonces presidente Enrique Peña Nieto.

La renuncia de Nieto había sido, en medida, culpa de Lozoya Austin. En octubre de aquel año, Santiago dio una entrevista donde aseguró que Emilio lo presionó para que declarara públicamente su inocencia.

"Me envió una carta diciendo que quiere que yo haga un pronunciamiento público sobre su inocencia y me envía un currículum diciéndome quién es su papá, quién es su mamá [...] Creo que esta carta refleja en gran medida la impunidad, es decir, el planteamiento de que 'soy una figura pública. La autoridad se tiene que disculpar´."

Aún como titular de la Fepade, Nieto investigaba a Lozoya como el intermediario entre Odebrecht y el PRI. La empresa petrolera brasileña habría financiado ilegalmente la campaña presidencial de Peña Nieto.

Durante la campaña presidencial del exgobernador mexiquense y posteriormente del triunfo electoral de Peña Nieto, Odebrecht habría dado 10 millones de dólares a Lozoya; a cambio, como director de Pemex, éste le dio contratos gubernamentales de miles de millones de pesos.

Tras la entrevista, Alberto Elías Beltrán despidió a Santiago Nieto argumentando que había violado el código de conducta de la dependencia.

La opinión pública calificó el despido como una represalia ante la denuncia de presiones por parte de Lozoya Austin.

Por su fuera poco, Emilio amenazó a Santiago con denunciarlo por negarle el acceso a la carpeta de investigación de su caso y por uso indebido del servicio público.

Santiago Nieto salía por la puerta trasera de la función pública; mientras que Emilio Lozoya quedaba impune.

Con la llegada de Andrés Manuel López Obrador a Palacio Nacional el escenario cambió para ambos. Nieto fue nombrado titular de la UIF y la caída de Emilio Lozoya comenzaba.

Primero fue inhabilitado por diez años del servicio público por la Secretaría de la Función Pública (SFP) por proporcionar información falsa en la declaración de situación patrimonial y omitir una cuenta bancaria que registraba saldos de "cientos de miles de pesos".

Luego, la UIF congeló sus cuentas bancarias y la Fiscalía General de la República (FGR) consiguió una orden de aprehensión en su contra por asociación delictuosa y operación con recursos de procedencia ilícita.

Por nueve meses Emilio Lozoya estuvo prófugo hasta que fue detenido este 12 de febrero en Malaga, España, por elementos de la Policía Nacional, donde se iniciara su proceso de extradición a México.

La caída de Lozoya Austin, quizá el golpe más importante en el combate a la corrupción del gobierno federal, no pasó desapercibida para Santiago Nieto.

Primero, el titular de la UIF felicitó a través de su cuenta de Twitter al titular de la FGR, Alejandro Gertz Manero, por la captura del exdirector de Pemex.

Luego, durante un foro de outsourcing organizado por el senador Napoleón Gómez Urrutia, Santiago Nieto se dijo muy contento de la detención de Emilio Lozoya intentando, sin éxito, ocultar una sonrisa.