NACIÓN

Quiero ser ministra extramuros: Álvarez; trabajaré por la justicia: Magaloni; se fortaleció a Cofece: Ríos Farjat

Margarita Ríos-Farjat, Ana Laura Magaloni y Diana Álvarez comparecieron ante los senadores de la Comisión de Justicia como parte del proceso para elegir a la próxima ministra de la SCJN

  • ÉRIKA FLORES
  • 04/12/2019
  • 20:08 hrs
  • Escuchar
Quiero ser ministra extramuros: Álvarez; trabajaré por la justicia: Magaloni; se fortaleció a Cofece: Ríos Farjat
Las candidatas presentaron su plan de trabajo en caso de ser electas mañana por el Pleno, mediante votación por cédula y con el respaldo de mayoría calificada. (Especial)

Las mujeres nominadas para ser la próxima ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) por el presidente  Andrés Manuel López Obrador, Margarita Ríos-Farjat, Ana Laura Magaloni y Diana Álvarez comparecieron ante los senadores de la Comisión de Justicia.

Las candidatas presentaron su plan de trabajo. De las entrevistas saldrá un dictamen y si lo avala la comisión, se envía a la Mesa Directiva.

Diana Álvarez Maury

Diana Álvarez Maury, subsecretaria de Gobernación y aspirante al cargo de ministra de la Suprema Corte de Justicia, no sabe a dónde mirar. La pregunta de La Silla Rota le incomoda, pero solo guarda silencio y espera que un elevador llegue a la brevedad, pero este no llega.

-¿Cuál es su vínculo con el fiscal Gertz Manero, maestra?

Diez segundos de silencio le parecen eternos, hasta que reacciona.

-No, no hay ninguno.

-¿De ningún tipo?

-Ninguno.

-Se habla que hay un vínculo cercano con él.

-Nada de eso, y se marcha.

Álvarez Maury, quien llegó a su cargo en Segob (subsecretaria de desarrollo democrático, participación social y asuntos religiosos) tras la renuncia de Tatiana Clouthier, no es nueva en la 4T. En enero de 2018, medio año antes de las elecciones presidenciales, el entonces candidato López Obrador -al nombrar probables integrantes de su gabinete, en caso de ganar-, propuso su nombre como aspirante a la fiscalía anticorrupción. Si bien no éste no se concretó, llegó a Gobernación. En su trayectoria académica ella resalta haber coordinado la licenciatura de Derecho en la Universidad de las Américas, de la cual Gertz Manero se desempeñó como rector; de ahí que en la red social Twitter se especule que fue el Fiscal pudo haber impulsado su candidatura.

Durante su presentación, ella resume su trayectoria así:

quiero ser una ministra extramuros, que se esfuerce por usar todos los sentidos para ver, escuchar, palpar, visitar y apreciar la mejor visión multidimensional del caso. Los casos son problemas y vivencias, no sólo expedientes… No tengo ni he tenido ningún vínculo de amistad o parentesco que pudiera afectar mi independencia… No tengo intereses personales, partidistas o de grupo que pudieran influir en mis decisiones

 

Pero los senadores integrantes de la comisión de Justicia, no se les mira convencidos. Tienen dudas -como con el nombramiento de la Comisión de Derechos Humanos-, que la próxima ministra realmente garantice independencia del Poder Ejecutivo. Y así lo manifestó el senador sin partido, Emilio Álvarez Icaza, quien explícitamente preguntó cómo fue que su nombre llegó a la terna propuesta por el presidente.

Álvarez Mauri respondió que por invitación de la Consejería Jurídica, sin nombrar al titular de ésta, Julio Scherer Ibarra. “Se me invitó desde la academia y la sociedad civil… No tengo relación personal ni afectiva con los integrantes del Poder Ejecutivo… Mi vínculo con el presidente es estrictamente profesional”, argumentó. “Habemos servidores públicos, independientes… pero es la trayectoria la que habla de la autonomía”, agregó.

A preguntas generales, la subsecretaria de Segob respondió no estar de acuerdo con la criminalización del aborto y estar abierta al debate de este tema no desde su propia opinión, sino desde la visión de una problemática general. Respecto a la cannabis, aseguró estar a favor de su regulación. Calificó como grave el tema del nepotismo en el Poder Judicial, aunque al mismo tiempo añadió “a veces tener un familiar ahí no necesariamente significa nepotismo, hay muchos caminos por andar”.

Pese a que su entrevista debía tener una duración de dos horas, ésta en realidad duró casi tres. Y aunque participaron senadores integrantes de esa comisión y otros ajenos a ésta, por la importancia del cargo en el Poder Judicial, Álvarez Mauri se retiró del lugar sabiendo que su discurso, no había convencido del todo a los legisladores.

Ana Laura Magaloni Kerpel

Ana Laura Magaloni, candidata a Ministra, (apoyada por el PAN) afirmó que al máximo tribunal no le toca definir la política pública ni la dirección del cambio social.

Magaloni afirma que, en caso de llegar, trabajará en abrir las puertas a los millones que viven sin la protección a la ley, así como a sentencias cortas que reconcilien el derecho con la justicia. 

"Sólo le compete asegurar que el ejercicio del poder no desborde los límites que establece la Constitución", dijo al comparecer ante la Comisión de Justicia del Senado.

El éxito de la entrevista de Ana Laura Magaloni como aspirante a ministra de la Corte, fue comportarse como una académica con experiencia en temas de justicia, pero con la sencillez de dar una cátedra -por unas horas- a los senadores. Ella no se colocó en la postura de una alumna examinada; por eso en su discurso se ganó el respeto de todos los partidos, incluido Morena y la oposición.

En sus respuestas mostró independencia. A pregunta expresa, advirtió, “he estado más en la academia y he sido activista, nunca he pertenecido a la administración pública, ni he participado en la política”; pero sí precisó haber sido consultada para asesoría y opinión en ciertas leyes y temas jurídicos.

Los senadores sabían que estaban frente a una experta. Por eso la panista Xóchitl Gálvez aprovechó su turno para consultarle, más que examinarle:

-En el caso del nombramiento de la CNDH se nos ha negado el amparo en diversas instancias ¿A quién acudir si se nos negó el amparo en ese caso?

-El artículo 61 constitucional, tiene tantas posibles interpretaciones y hasta donde entiendo, eso es lo que está debatiendo la Corte, -dijo ella sin ofrecer mayores detalles ni polemizar en el tema-.

“Vivimos en un país injusto, un México atravesado por la desigualdad, por el privilegio, por el conflicto y por la incertidumbre. Azotado por la violencia y la corrupción, es decir, por la arbitrariedad de la ley del más fuerte. Un México partido, en el que la justicia lleva demasiado tiempo torcida”, expuso la doctora Magaloni.

En caso de ser favorecida con su voto, trabajaré en dos grandes ejes: primero, acceso a la justicia, abrir las puertas de las instituciones de justicia a los millones de mexicanos que viven sin la protección de la ley. Segundo, los límites al ejercicio del poder

 

En general, los senadores plantearon las mismas preguntas que a la primera aspirante. “El tema del cannabis no se resuelve con amparos, debe haber debate… Difícil penalizar el aborto si las jóvenes no reciben educación y atención médica, no debe ser criminalizado… En mi experiencia de campo, la cárcel no resuelve nada”, expresó.

-¿Cuál es su postura sobre el nepotismo en el Poder Judicial?, se le cuestionó.

-Me costó rechazo y enojo por haber investigado sobre el tema. Por eso hay que componer el árbitro, el nepotismo es gravísimo pero más la corrupción. No hay peor decisión que la del juez que lo hace motivado por dinero.

-¿Y sobre la austeridad?, se le preguntó.

-Estoy de acuerdo en bajar el monto de los sueldos… Yo no busco un sueldo, sino servir a mi país y ser una espléndida ministra… La austeridad de la Corte debe ser una de las cosas más importante.

Sutilmente, el panista Damián Zepeda buscó su posicionamiento sobre la Ley Bonilla. “Respondo de forma abstracta”, le dijo. “Los límites del poder, es una pieza delicada de mover”, advirtió.

Su cátedra de dos horas y media, le dio en general buenos resultados. Por eso al final, satisfechos, varios morenistas le solicitaron una selfie. “¡Muy buena ponencia!”, declaró la priista Claudia Ruiz Massieu. Magaloni lo sabía; sabía que tenía todo de su lado para ganar el voto favorable de los legisladores en el dictamen que se enviará a la Mesa Directiva, para someterse al voto del pleno.

Por eso al abandonar el lugar, un grupo de acompañantes le abrazó.

-¡Lo hiciste muy bien! ¡Te ganaste a todos!, le expresaron.

-¿Si verdad? -respondió ella son una gran sonrisa-, ¡Es que me sentí yo!

Margarita Ríos-Farjat

La última en comparecer fue la aún titular del SAT, Margarita Ríos-Farjat, quien ponderó las resoluciones que en su momento emitió el máximo tribunal en torno a la Cofetel, entonces órgano desconcentrado de la SCT, ya que dijo que esto fortaleció las facultades del órgano regulador y que posteriormente derivaron en la reforma de 2013. 

Esto también fortaleció a los órganos autónomos constitucionales

Margarita Ríos-Farjat fue la tercera aspirante a ministra de la Corte. En su discurso -lleno de anécdotas personales y biográficas-, argumentó su aspiración para alcanzar el cargo. “Esto soy, ustedes eligen”, les dijo. Y su sinceridad fue bien recibida por los legisladores.

A un año de haber sido nombrada por esta Cámara como cabeza del SAT, la funcionaria regiomontana respondió los cuestionamientos de los legisladores. “Desde que el presidente nombró la terna de aspirantes, pedí licencia”, les aclaró. 

-¿Por qué usted debería ser ministra?, se le cuestionó.

Tras segundos de reflexión, la exfuncionaria federal respondió,

-Porque como decía Eliseo Diego, la Judicatura, -dijo con la voz quebrada, recordando a su padre-. Para mí es el máximo honor de mi carrera, no está en mis manos sino en las de ustedes, pero tengo la capacidad. Creo que las vicisitudes de mi vida podrían ser de utilidad, creo en las decisiones de la Corte y su autonomía, porque vi sufrir a mi padre por una Corte que no era autónoma. 

Ríos-Farjat mostró con amabilidad y carácter, dominio de muchos temas; y en gran medida, su desenvolvimiento era similar al de una ministra ya en funciones (en cuanto a argumentos legales y defensa de ideas) pero con un plus: el perfil fiscal que necesitaría el gobierno en el Poder Judicial, en la lucha financiera contra el crimen organizado y la evasión fiscal.

En general ella también respondió las mismas preguntas que sus antecesoras. “El aborto no es padre”, narró con base en una experiencia personal, “es algo que te acompaña siempre, yo creo que este tema no debe de ser penalización, sino de acompañamiento educativo y solidario de la sociedad. No veo mujeres en la cárcel por abortar, sería injusto”.

Sobre el cannabis, naturalmente aportó desde su especialidad. “Yo exhortaría a las autoridades de salud para saber cómo debe legislarse, pero si se hace, estaría del lado de que el tema tenga un control fiscal”. A pregunta expresa de qué garantizaría su independencia y autonomía dijo “mi vida, quien soy, lo que hago, he estado en un lugar donde se reciben muchas presiones de todos lados, todos los días… Vivo bien con lo que tengo, mi padre vivió bien en la honrosa medianía… La autonomía debe ser de criterio y pensamiento, y siempre he sido muy crítica… Creo en la Constitución”.

Ríos-Farjat también puso sobre la mesa una sutil postura en términos políticos: que la Corte no debe ser oposición, ni partidaria, hecho que fue leído por los senadores, como una cercanía con el gobierno federal. “El Estado necesita herramientas para combatir situaciones”, defendió. “Da impotencia no lograr poder erradicar las problemáticas que uno ve… El papel de la Corte debe ser potente, pero el contenido de algunas políticas públicas debe venir del Ejecutivo”. Y más adelante, remató, “me sentiría discriminada de pensar que, por estar en el Poder Ejecutivo, no tengo independencia”, expresó claramente.

Entre los legisladores, su experiencia y conocimiento no quedaron en duda; pero su perfil político no corrió la misma. Por eso después de tres horas de entrevista, Margarita sabía bien de qué pie cojeaba frente al Poder Legislativo. Por eso en diversos momentos, cerró su entrevista con una sola idea: “espero contar el voto de su confianza”.

MJP