NACIÓN

Penales "privados": despilfarro, mal calificados, violentos y sin usar

Ocho penales federales fueron construidos con inversión privada en negocios con sobrecostos, que no son utilizados, mal calificados y con más violencia

  • RODRIGO GUTIÉRREZ GONZÁLEZ
  • 01/10/2020
  • 14:16 hrs
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Penales privados: despilfarro, mal calificados, violentos y sin usar
Penales "privados": despilfarro, mal calificados, violentos y sin usar (Foto Cuartoscuro)

El cierre del penal de Puente Grande, en Jalisco, causó sorpresa, luego que en el dictamen dado a conocer en el Diario Oficial de la Federación (DOF) no se detallara los motivos de la clausura, razones que hasta hoy fueron abordadas por Andrés Manuel López Obrador.

El presidente dijo que Puente Grande estaba abandonado y aseguró que el sistema penitenciario federal fue privatizado, pues se realizaron contratos con empresas para que hicieran y controlaran los penales, mismas que -señaló- “no ocupamos” y “tenemos que pagar cómo si estuviesen llenas”.

Las palabras de López Obrador son una clara referencia al proyecto penitenciario realizado por el gobierno de Felipe Calderón, plan que estuvo a cargo de Genaro García Luna, entonces secretario de Seguridad Pública, hoy detenido en Estados Unidos por presuntos nexos con el narcotráfico. 

EL PLAN DE GARCÍA LUNA

Con el fin de aumentar la capacidad de los penales federales, durante el sexenio calderonista se entregaron contratos a seis empresas privadas para construir ocho cárceles, mismas que fueron inauguradas desde 2012 hasta 2018.

Así nacieron los Centros Federales de Readaptación Social (Cefereso) número 11 de Sonora, el 12 de Guanajuato, el 13 de Oaxaca, el 14 de Durango, el 15 de Chiapas, el 16 de Morelos, el 17 de Michoacán y el 18 de Coahuila

Los empresarios “ganones” de estos contratos, a través de adjudicaciones directa, fueron Olegario Vázquez Raña, con Prodemex; Federico Mártinez, con Tradeco; Hipólito Gerard Rivero, con GIA; Bernando Quintana; con ICA; Eustaquio de Nicolás, con Homex y Adrían García Pons, con Arendal.

Tras la quiebra de Homex, en 2013, la parte de García Pons, quedó en manos de Carlos Slim a través de IDEAL

Cada uno de los penales costó a las empresas 4 mil millones de pesos, es decir, un desembolso conjunto de 32 mil millones de pesos

Así, en menos de 10 años, los espacios en los penales federales alcanzaron los 33 mil 24 reos

EL DESPILFARRO

A cambio de la inversión de 32 mil millones de pesos, los empresarios recibirán anualmente durante 20 años, es decir de 2012 a 2032, 9 mil 973 millones 830 mil pesos, lo que suma 199 mil 476 millones 600 mil pesos, según un documento de la Auditoría Superior de la Federación (ASF). 

En el mismo documento, la ASF asegura además que hubo un sobrecosto de 41 mil 26 millones 400 mil pesos que no fue justificado por la entonces Secretaría de Seguridad Pública Federal, comandada por García Luna

La Auditoría también señala que hubo importantes retrasos en la construcción de los penales, pues tuvieron que estar listos para 2012, sin embargo, solo tres de los ocho quedaron para ese año, los otros cinco quedaron entre 2013 y 2018.

De acuerdo con la ASF, estos retrasos fueron originados por condiciones climatológicas y de inseguridad.

Por otra parte, Alfonso Durazo, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), dijo a La Jornada que cada uno de los ocho penales federales construidos cuesta al erario 230 millones de pesos al mes, lo que significa en conjunto más de 22 mil millones de pesos al año.

PENALES SIN USAR

Otra de las quejas por parte de la administración lopezobradorista es el poco uso de los Ceferesos

De acuerdo con el Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Readaptación Social (OADPRS), de los 20 mil 176 espacios que tienen los ocho Ceferesos construidos por inversión privada, el 47.4% no es utilizado. 

Cuatro de los ocho penales federales tienen un espacio libre superior al 50%: el Cefereso 16 de Morelos tiene una disponibilidad del 67.8%; el Cefereso 17 de Michoacán, un 60.2%; el Cefereso 18 de Coahuila, un 56.6%; y el Cefereso 15 de Chiapas, un 54.4%. El Cefereso 13 de Oaxaca apenas está fuera de este rubro con un 49.1% de espacio.

Esto provoca que el dinero público destinado por cada reo se dispare. Si señalamos los 230 millones de pesos mensuales que cada penal cuesta, según Durazo, el costo por recluso -dependiendo el penal- es de entre los 125 mil y los 283 mil pesos cada mes.

Esto es más que los 111 mil 990 pesos mensuales de sueldo que recibirá el presidente en el próximo año, según el Paquete Económico 2021. 

MÁS VIOLENTOS Y PEOR CALIFICADOS

Por si fuera poco, los Ceferesos creados por inversión privada son ya sea los peor calificados o los más violentos en el Sistema Penitenciario Federal. 

De acuerdo con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, el penal peor calificado del país, de los 17 Ceferesos existentes, es el número 14 de Durango, con una evaluación de 6.37 sobre 10. 

El Cefereso 17 de Michoacán está en el lugar 13 y el Cefereso 16 de Morelos en la posición 11 del ranking de la CNDH. El Cefereso 11 de Sonora está en la novena posición y el Cefereso 18 de Coahuila en la octava.

Entre las irregularidades de estos penales mal calificados por la CNDH están: la insuficiencia de personal de seguridad, deficiencia en los servicios de salud, nulos programas de reinserción y presencia de actividades ilícitas.

En contraste, los tres restantes se encuentran entre los mejores calificados: El Cefereso 12 de Guanajuato, en la primera posición; el Cefereso 13 de Oaxaca, en la cuarta; y el Cefereso 15 de Chiapas, en la quinta. 

Sin embargo, son de los penales que más incidentes de violencia registran en lo que va del 2020 según el OADPRS

Por ejemplo, el penal 15 de Chiapas reportó 74 incidencias, lo que significa casi dos de cada 10 que se registran en todos los Ceferesos. El penal 13 de Durango registró 44 incidencias, es decir, una de cada 10 reportadas en todos los Ceferesos


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