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“No se preocupe”, respuesta a defraudados tras quiebra de Banco Famsa

Cerca de 2 mil 500 ahorradores defraudados tras la quiebra de Banco Famsa, cuentan los días para la resolución de su problema

  • ÉRIKA FLORES
  • 05/02/2021
  • 13:30 hrs
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“No se preocupe”, respuesta a defraudados tras quiebra de Banco Famsa
Hasta hoy, por ley, le fue devuelto ya una parte de estos ahorros; pero ellos pelearán para que se les devuelva la totalidad. (Cuartoscuro)

Un promedio de 2 mil 500 ahorradores defraudados tras la quiebra de Banco Famsa, cuenta los días para que llegue febrero pues fue el plazo que marcaron senadores de Morena para apoyarlos en la resolución de su problema. Se trata de modificar los artículos 241 y 180 de la ley de instituciones de crédito, para que con el dinero que se genere tras la liquidación del banco, ellos puedan cobrar el reembolso total de sus ahorros antes que el IPAB (Instituto para la Protección del Ahorro Bancario).

Hasta hoy, por ley, le fue devuelto ya una parte de estos ahorros; pero ellos pelearán para que se les devuelva la totalidad. La mayor parte de ellos son adultos mayores que depositaron en Banco Famsa los ahorros de toda una vida de trabajo pues afirman que apostaron por una institución bancaria de origen regiomontano que les prometió mejores rendimientos en comparación los tradicionales bancos de renombre. De un día a otro perdieron la mayor parte de su dinero cuando se enteraron por las noticias que esta institución bancaria se declaró en bancarrota. Un caso similar al Fobaproa, tema al que se refiere con frecuencia el presidente López Obrador.

La Silla Rota da seguimiento a este caso pues la próxima semana los representantes de víctimas retomarán las reuniones con legisladores y funcionarios de Gobernación en un intento por agilizar la devolución de su dinero. "Hoy soy yo, mañana puede ser cualquiera: hasta tú", refieren. Para reconstruir su historia algunas víctimas solicitaron el resguardo de su identidad, por lo que manejaremos sus historias con nombres entrecomillados.

“TODO ESTÁ BIEN, NO SE PREOCUPE”

"Pedro Pérez" retiró los ahorros de toda su vida de un banco de renombre y los puso en lo que llamó '"un banco mueblero". Como adulto mayor de 76 años decidió no consultar la decisión con nadie; lo decidió y punto porque era su dinero. Pero sobre todo porque confió en la información que le dieron los empleados de esa institución: mejores rendimientos, casi el doble en comparación con otros bancos. Sus ahorros son producto de diversos oficios -desde boxeador hasta chofer- pues no tuvo oportunidad para concluir los estudios de primaria.

"Ya estuve checando y tiene muy buen rendimiento", le contó a su hija "Micaela" después de haber realizado varios depósitos. Cuando ella supo del quiebre del banco a través de las noticias, llamó a su padre por teléfono.

"Entonces él fue a preguntar al banco qué estaba pasando y ellos lo convencieron de que todo estaba en orden, que no se preocupara. Luego volvimos a ver en las noticias que las mueblerías Famsa habían quebrado en Estados Unidos. Mi papá fue al banco para pedir la devolución de su dinero, pero le repitieron que no había ningún problema. Al día siguiente les revocaron la licencia. Luego dejó de existir y el IPAB tomó el control", relata.

En representación de su papá se integró al grupo de defraudados. A mayor parte de ellos (cuyos ahorros eran menores) el IPAB les devolvió entre un peso hasta 2.5 millones como tope máximo. Pero “Micaela” explica que dos mil 500 ahorradores pelearán para que se les devuelva la totalidad de sus ahorros y no solo una parte; las autoridades bancarias les sugirieron que era mejor dar ese dinero por perdido y conformarse con el dinero que ya les fue devuelto. Según sus cálculos, al 60% de los afectados le falta por recuperar entre un peso y 3.5 mdp; mientras que al 40% restante le falta entre 3.5 y 50 mdp. Por eso para ellos recibir como “recuperación” entre el 5 y 50% de sus ahorros, no es una buena noticia.

En promedio la cifra total asciende a 7 mil mdp que, para darnos una idea, equivale a la tercera parte del presupuesto del Instituto Nacional Electoral para este año. Por eso este grupo de afectados ya busca otras opciones para recuperar la totalidad del dinero; una de ellas es emprender una demanda legal por daño patrimonial; la otra concretar con modificación de la ley con los senadores de Morena con quiénes se reunieron en diciembre.

 

"Pareciera que la ley ampara al ladrón porque hasta el día de hoy no hay ninguna denuncia contra los dueños de Famsa”, reclama “Micaela”.

“La Comisión Nacional Bancaria y de Valores no ha hecho ninguna denuncia: Los señores de Famsa quizá perdieron su negocio, pero andan caminando en la calle tranquilamente. La pandemia ha hecho todo más lento; anímicamente mi papá está afectado, pero yo he tratado de decirle que no se preocupe y asegurarle que todo está bien”.

Si logran el respaldo del Senado, dice, harán historia. “Sería un precedente en la historia de los ahorradores en México porque la realidad es que, sí, este era un banco mueblero. Pero ese banco tenía aprobación de las autoridades financieras. Por eso nos tienen que responder".

UN BANCO QUE SE AUTO-PRESTÓ DINERO Y NO PAGÓ

El caso de "Juan Gómez" no es menos importante. Aunque no es adulto mayor su estado de salud se complicó a partir de que perdió una parte importante de sus ahorros: sin empleo (licenciado en administración de empresas con maestría), sin departamento y a punto del divorcio. No duerme, no come y los períodos de ansiedad son frecuentes.

 

"Después del Fobaproa deposite mis ahorros en Banco Famsa porque confíe en la honorabilidad de la familia Garza en Nuevo León. Porque eran iniciativa privada y porque no habían tenido malos resultados. En términos de mercado era atractivo su rendimiento de intereses en comparación con otra institución tenían el aval de la CNBV", enlista a La Silla Rota.

Como víctimas de fraude, relata detalles de la información que recopilaron por diversas vías. "En Banco Famsa hubo malos manejos administrativos. El primero fue que los créditos al consumidor de tienda Famsa más los incobrables, no los absorbió la tienda, sino que se trasladaron al banco. El segundo fue que los propios dueños, directivos y funcionarios del banco se hicieron auto préstamos con bienes hipotecados. Esto es algo que otra institución bancaria no hubiera avalado; pero ellos sí lo aprobaron”.

Por si eso fuera poco, tampoco pagaron sus propios créditos lo que nos hace pensar que lo hicieron con alevosía y ventaja porque sabían que éstos se irían a perdida y cuentas por cobrar. Por eso les quitaron la licencia y ‘jinetearon’ el dinero de los ahorradores para que su tienda Famsa siguiera operando mientras ellos continuaron mal manejando el dinero del banco

En agosto los ahorradores pidieron la intervención del presidente López Obrador. Tras realizar una protesta afuera del corporativo Famsa en Nuevo León, le recordaron su postura en el caso Fobaproa y una semana después le entregaron una carta para pedir que a estos 2 mil 500 ahorradores se les recupere la totalidad de sus ahorros; es decir, los 7 mil mdp que el IPAB les dijo, den por perdido. El 22 de diciembre el mandatario dijo en su conferencia mañanera que solicitaría un informe al Secretario de Hacienda.

Naturalmente, los ahorradores afectados tienen desconfianza. "Queremos que el presidente entienda que esto no se trata de un rescate. Lo que pedimos es que el IPAB nos pague la totalidad de nuestros ahorros del fondo del seguro de los banqueros, y eso no afectaría las finanzas públicas. Creemos que al presidente no le han explicado esto y los senadores tampoco lo entienden, aunque también se los hemos explicado en las reuniones que hemos sostenido con ellos".

De no concretarse este camino, la única alternativa sería confiar en el Senado pues al modificar la ley general de instituciones de crédito, con el dinero que se recupere tras la liquidación del Banco los ahorradores entrarían en el cuarto lugar de liquidación de deudas y no en el quinto como actualmente se les considera, pues hasta ahora el cuarto lugar lo ocupa el IPAB. "Si eso no sucede, no hay manera de que los ahorradores recuperemos un centavo más", sentenció "Juan Gómez".

“No quisiéramos pensar que las autoridades nos dan largas a propósito para que concluya el proceso de liquidación administrativa, el IPAB cobre su dinero y a nosotros nos dejen bailando".

CIFRAS TESTADAS E INFORMACIÓN RESERVADA

Si algo domina a la perfección "Luis González" son los números. Nació para eso, y además cuenta con una especialidad en auditorías y fraudes. Paradójicamente, él también fue uno de los defraudados de banco Famsa y siente frustración porque las autoridades bancarias y financieras no le permiten poner sus conocimientos al servicio de su propia defensa y la del resto de los defraudados.

"No puedo hacer nada y la información que nos entregan viene con los números tachados o datos reservados por cinco años", explica a La Silla Rota. Precisamente por ser un tema que domina, sus argumentos son resultado de su especialización financiera de décadas pues es un adulto mayor.

 

"Nosotros como clientes nunca tuvimos ningún aviso ni ninguna información de lo que estaba pasando. Nos tomó de sorpresa", dice. Se refiere en concreto a un dato relevante: los estados financieros que Banco Famsa entregó la CNBV; hasta marzo de 2020 fueron positivos y en números negros y en junio 2020, en solo 3 meses, paso de números negros a números rojos para inmediatamente declararse en bancarrota.

"Parece que la CNBV debió haber hecho su trabajo y no lo hizo. Quiere decir que las diferencias ya venían de tiempo antes pero no se había presentado la información financiera. Yo quería ayudar interviniendo, auditando, revisando. Pero es imposible, no nos permiten ver ninguna información; pregunté a la CNBV si podíamos tener un representante con suficiente experiencia en auditoría y fraudes para argumentar y demandar por qué ellos no hicieron su trabajo, pero es imposible: no cierran todas las puertas. Lo único que nos dicen es que tendremos derecho a información a su debido tiempo. Estamos con las manos atadas", lamentó.

“La primera duda que nos deja es por qué en marzo el titular de la CNBV Adalberto Palma renunció", dice. En efecto, la información reportada en noticias es que Palma renunció en marzo para sumarse al equipo del titular de la oficina presidencial, el empresario Alfonso Romo. Fue como Juan Pablo Graf llegó en lugar de Palma. "Luego se le quita la concesión al banco, nosotros nos preguntamos ¿Qué arreglos habría? Porque suena muy raro ¿Qué defensa tenemos los ahorradores entonces? Porque en esa misma situación estamos todos los mexicanos".

EN ESPERA DEL SENADO

Maribel Peláez, representante del comité de afectados por Banco Famsa adelantó a La Silla Rota que la próxima semana algunos de ellos vendrán a la CDMX para continuar las negociaciones con los senadores de Morena a fin de se agilice el dictamen de la modificación a la ley de instituciones de crédito; y de ser posible se apruebe en el pleno legislativo. 

"Es un proceso que ha sido cansado, tenemos el acompañamiento del Senado, pero hasta ahora no tenemos nada resuelto. También esperamos fecha para la reunión próxima con Segob; el semáforo rojo ha retrasado todo, pero no queremos que este proceso se vaya a tres o cinco años si no queremos que sea más corto", explicó. Al momento no han tenido contacto directo con funcionarios de la Secretaría de Hacienda.

"El senador Armenta nos apoya, dijo que vamos por el sí. Entiendo que hay 22 senadores que respaldan la iniciativa porque esto va a beneficiar a todos los ahorradores del país que somos el pilar de cualquier institución financiera. Si no hubiera ahorradores no existiría la CNBV ni el IPAB que viven de nuestros rendimientos. Los legisladores tienen dinero en un banco por eso tenemos la esperanza de que se nos resuelva esta indefensión".

“Le hemos explicado al señor presidente no queremos que nos rescate con dinero público, sino con nuestro dinero que lo tiene retenido la autoridad financiera. No estamos afectando a nadie, no es justo que en los últimos meses pasamos de ser ahorradores a acreedores porque así lo marca la ley. La CNVB no nos da la cara, no nos han tomado ni los oficios ni las reuniones ni nada. Su opacidad nos deja en indefensión”.