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No se dejen llevar por la guerra de encuestas: Buendía

En entrevista con La Silla Rota, Jorge Buendía explicó que hay encuestas que se realizan con sesgos y otras en las que no se utilizan los instrumentos adecuados

  • MARLENE VALERO / ROBERTO ROCK
  • 09/02/2018
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No se dejen llevar por la guerra de encuestas: Buendía
No se dejen llevar por la guerra de encuestas, no todas lo son: Jorge Buendía (Especial)

El director de la casa encuestadora Buendía&Laredo, alertó por la ‘guerra de encuestas’ que se avecina conforme se acerquen aún más los comicios electorales del 1 de julio, debido a que, aunque lleven números, no todos son estudios con metodología científica.

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En entrevista con La Silla Rota, Jorge Buendía explicó que hay encuestas que se realizan con sesgos y otras en las que no se utilizan los instrumentos adecuados, o que se hicieron con la intención de favorecer a cierto candidato.

No se dejen llevar por la guerra de las encuestas; y no porque todo esté disfrazado con números, quiere decir que son estudios hechos con seriedad”, declaró.

Respecto a las encuestas que se realizan en redes sociales como Facebook o Twitter, el director de Buendía&Laredo comentó que no pueden llamarse como tal ya que es una plataforma única en la que no se conoce quién es la persona que responde.

Aunque la mona se vista de seda, mona se queda. Es decir, aunque lo intenten presentar como encuestas científicas, no lo son. De hecho también se nos quiere transmitir que porque se hacen en una plataforma tan moderna como Facebook o Twitter, eso las hace modernas, pero en realidad el preguntarle a una gente que utiliza un medio o una plataforma es tan viejo como hace casi un siglo”, dijo.

En este sentido, Jorge Buen día recomendó a los lectores de medios de comunicación o usuarios que consultan las encuestas analizar la evolución que han tenido los candidatos en una misma casa editorial, con el fin de ver el crecimiento real en la preferencia electoral.

Buendía&Laredo publicó el pasado 29 de enero una encuesta en la que se reflejaba una preferencia de 32% a Andrés Manuel López Obrador (Morena, PT y PES); en segundo lugar con 26% a Ricardo Anaya (PAN, PRD y MC) y en un tercer lugar al candidato José Antonio Meade (PRI, PVEM y Panal), con el 16%.

Esto fue cuestionado por diversas voces que señalaron a Buendía&Laredo de trabajar con el PAN, motivo por el cual se presentó a Ricardo Anaya en segundo lugar.

Sin embargo, Jorge Buendía afirmó que la casa encuestadora que él dirige se rige con metodología estadística científica, por lo que no hay ningún sesgo en ellas.

Creo que es bueno poner esto en perspectiva, porque en todo este lapso hemos trabajado con distintos actores políticos, somos una empresa de opinión pública que tiene entre sus clientes a diferentes partidos políticos, somos apartidistas, no tenemos filiación partidista, no trabajamos en exclusiva para ninguno”, aseguró.

Por otra parte, el director de Buendía&Laredo avizoró que en los próximos meses, más entrado el proceso electoral se podrán ver diferentes balances entre los candidato por la gran cantidad de personas indecisas, que aún no tienen seguro por qué candidatos votar.

Es decir, conforme a que los candidatos como José Antonio Meade (PRI, PVEM, Panal) y Ricardo Anaya (PAN, PRD y MC) vayan siendo más conocidos, algunos puntos se le restarían a Andrés Manuel López Obrador (Morena, PT, PES) quien ha llevado la delantera en las últimas encuestas.

(López Obrador) es el rival a vencer, sin lugar a dudas. Hay una pregunta que hacemos en la encuesta: ¿usted está convencido de por quién va a votar o todavía lo duda? Un 53% está dudoso frente a un 43% que está convencido, la mitad lopezobradoristas. Es decir tiene un voto duro que no baja del 26%. Hay otro segmento que está en el aire. En buena medida si este segmento que está volátil acaba o no con Obrador tendrá que ver con aciertos o errores de Anaya o Meade, o quien tiene la capacidad de vencer a López Obrador en un llamado voto útil”, manifestó.

¿Desde cuándo trabajas con El Universal?

La relación inicialmente empezó desde el año 2006. Iniciamos en 2007 y después hubo un interludio de un par de años y desde entonces, ininterrumpidamente hemos estado publicando encuestas periódicamente en El Universal concentrándonos en encuestas nacionales y hay que hacer el énfasis,  es un acuerdo para publicar encuestas nacionales que implica aprobación presidencial, seguimiento de los partidos políticos, preferencia electoral cuando llega el momento electoral.

Y creo que es bueno poner en perspectiva, porque en todo este lapso hemos trabajado con distintos actores políticos, somos una empresa de opinión pública que tiene entre sus clientes a diferentes partidos políticos, somos apartidistas, no tenemos filiación partidista, no trabajamos en exclusiva para ninguno y se hizo mucho énfasis en que uno de nuestros clientes es el PAN y hay que señalar que, cualquiera puede ir a revisar en los registros del INE, porque las empresas encuestadoras somos muy escudriñadas en ese sentido, pues podrán ver que tenemos registros de que hemos trabajado para el Partido de la Revolución Institucional, para el Partido de la Revolución Democrática, para Nueva Alianza, para el Partido Verde y también para el Partido Acción Nacional.

Casi todas las encuestadoras han trabajado para muchos partidos. Tengo registro que las principales firmas encuestadoras han tenido proyectos con múltiplos partidos. ¿eso forma parte de la pluralidad?

Y muchos han sido públicos, recordarán en el 2012, cuando también trabajamos para El Universal, participamos en las elecciones del candidato del PRD, convergencia en la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, posteriormente, también fue público, participamos en las elecciones de algunos candidatos del PAN en algunos estados. Estas participaciones han sido públicas y trabajamos para diferentes partidos.

Ahora, el tema de conflicto de interés, creo que es una discusión muy relevante Roberto, porque yo creo que el conflicto de interés siempre existe, lo importante es cómo lo manejas. En los medios de comunicación, una de las maneras en las que se enfrenta el conflicto de interés es separar la línea editorial de la línea comercial, para no interceder. Pero este castillo de pureza donde nadie puede trabajar más que con el medio simplemente no pasa ninguna prueba, porque incluso, aunque tengas un encuestador propio pues los medios de comunicación publican desplegados de partidos políticos o de actores políticos, tienen convenios de publicidad.

¿Esto ocurre en otras partes de mundo, es propio de la industria?

El modelo de Estados Unidos, el más puro por llamarlo así, donde tienen encuestadores propios pero se dan alianzas entre diversos medios para poder financiar, ciertamente ocurre porque tienen mucho dinero. Es decir, le invierten mucho dinero para hacer estos proyectos.

¿Es común que el Washington Post hacen una alianza para una encuesta presidencial, pero pueden trabajar con cualquier cantidad de clientes, a eso se dedican?

Exactamente. Yo creo que aquí, precisamente muchas veces se busca, digamos, en términos de descalificación de alguna encuesta, plantear un modelo que no existe. Incluso hay medios que, si no me equivoco, por ejemplo Fox News, lo que hace es que sus encuestas se diseñan por parte de una empresa de opinión pública con filiación demócrata y otra con filiación republicana. Digamos, es un modelo en el que participan ellos dos y el levantamiento de campo lo hace una empresa que se dedica a hacer entrevistas telefónicas.

¿Hay un balance debido a eso?

En otros países, como en España, lo que ves son convenios de empresas encuestadoras con los medios de comunicación. Hay que plantearlo con toda realidad, sumar esfuerzos tanto de un medio como de una empresa encuestadora evidentemente hay una sinergia, una reducción de costos y eso da, digamos la oportunidad de proporcionar más información a los lectores de un periódico.

Lo más llamativo de esta encuesta, es que, si no me equivoco, es la primera encuesta que pone a López Obrador tan arriba, entre 6 y 8 puntos de diferencia con Ricardo Anaya y mucho más abajo, ¿con cuántos puntos de diferencia José Antonio Meade?

Meade trae 16; es decir, la ventaja de López Obrador es de 2 a 1, ya sea que lo hagas en bruta. López Obrador en 32 en bruta, en efectiva 40.

Es bueno comentarlo, somos la única encuesta que tiene a López obrador en 40%, es una medición que le da a AMLO una medición alta y sin embargo, también fue cuestionada, quizá por una mala lectura de los simpatizantes o de los militantes de Morena, pero es una encuesta que muestra buenos números para López Obrador. Es decir, 40% por usar este término, es una barbaridad. En todos los procesos federales que hemos tenido del año 2000 a la fecha, te estoy hablando presidente de la república, diputados federales, senadores, si tú asumes que cada 6 años se eligen tres tipos de elección, tenemos 9 procesos de ese tipo y 3 adicionales de las intermedias. Y, en dos elecciones, federales o nacionales solo en un alguien ha podido acceder al 40% que es Vicente Fox, con 43%, entonces que alguien tenga 40% es un número muy alto que no habíamos registrado en momentos anteriores.

Es importante destacar que esta es la tercera vez que López Obrador busca la presidencia. A estas alturas, estamos apenas en los albores de la contienda, ¿en cuántos puntos estaba López Obrador en 2006 y 2012?

En 2006, López Obrador empezó en 42%, 32% Felipe Calderón y Roberto Madrazo 26%. López Obrador pierde seis puntos porcentuales si lo comparamos con los resultados de la elección y Felipe Calderón gana casi cinco, los suficientes. No se necesita mover tanto para borrar una ventaja de diez puntos.

En 2012 la historia es diferente, López Obrador llegó desgastado porque estaban los recuerdos del bloqueo de reforma hay demás había un candidato opositor con un buen posicionamiento. López Obrador llegó incluso en tercer lugar. Los números Peña empieza con 44, 45%, Josefina Vázquez Mota alrededor de 32% y López Obrador empieza en 22%. Empieza muy abajo, en un tercer lugar y ahí se da un proceso inverso donde pierde apoyo el puntero que es EPN, Josefina Vázquez Mota en el primer mes empieza a bajar y empieza a subir López Obrador y es lo que permite que rebase a Josefina.

En el corte de enero, comparado con estas tres elecciones, la pregunta sería ¿ésta es la primera ocasión en la que López Obrador ha estado más fuerte en comparación con sus opositores o está más o menos en los estándares que se venía observando en las pasadas elecciones?

Está más fuerte que en 2012, y podríamos decir que en niveles comparables a 2006. Hay algo que ahorita está ocurriendo. Una ventaja para López Obrador, hoy día es que no despierta tantas pasiones como despertaba en 2006. Quienes respaldaban a AMLO eran una intensidad muy acentuada pero también quienes lo rechazaban. Hoy día creo que es mucho más moderado el nivel de apoyo como el de rechazo, y algo que se apoya la encuesta es una disminución de los negativos de AMLO, no está generando la polarización de antaño y hay que decirlo, su estrategia. Lo que hace es mandar una invitación de que está dispuesto a gobernar con diversos partidos.

Al PAN, digamos que Ricardo Anaya representa al PAN, aunque sabemos que es una coalición que a lo mejor es difícil ponderar en comparación con los otros episodios, ¿en los mismos cortes donde lo ves, lo que representa Ricardo Anaya en comparación con 2012 y 2006?

Es una diferencia central con 2006 y 2012 es que hoy día el pan es oposición y soplan vientos de cambio. Creo que es una diferencia importante. Diversos indicadores, rumbo del país, confianza del consumidor en la economía, nivel de aceptación de aprobación presidencial, realmente estamos en un contexto donde lo que está dominando es la demanda de cambio y no una continuidad.

¿Hay otros indicadores sociodemográficos y económicos que sustentan la percepción de que los mexicanos quieren un cambio?

Así es y en este contexto, creo que una ventaja que tiene Ricardo Anaya es que llega a esta elección como oposición y naturalmente, tiene un opositor muy bien plantado como es AMLO, disputando ese espacio, creo que esta es una diferencia central.

En segundo lugar, la coalición con PRD y MC, es una coalición muy llamativa y aunque el PRD no tenga tanta fuerza, porque realmente era López Obrador quien le daba esta fuerza. El PRD en particular gobierna en algunos estados, en la Ciudad de México y es precisamente esta estructura de gobierno la que le puede aportar algunos porcentajes de voto, digamos aquí la gran pregunta sería cuantos. Pero no hay que perder de vista, creo que el frente tiene una estructura de gobierno muy bien plantada a nivel local. Todos los estados grandes, salvo el Edomex. Un elemento a favor de ello es que tanto Puebla, Veracruz, Guanajuato que son tres de los estados más grande que tiene el PAN y que tiene elecciones concurrentes, es decir, no se pueden divorciar tanto de la campaña presidencial porque les pegaría en lo local.

Para el público puede ser algo confuso, enterarse de encuestas que corren con cifras totalmente diferentes, el día de hoy un periódico muy reciente en la ciudad de México, publicó una encuesta donde hay cifras totalmente diferente, donde López Obrador andaba en veintitantos, Meade un poquito abajo y en tercer lugar Ricardo Anaya. ¿Cómo explicarle al público, una especie de alfabetización en la lectura de encuestas?

Yo creo que, lo primero que tiene uno que hacer, casi obligarse, es ver cómo han medido estas casas encuestadoras el actual proceso electoral en los meses anteriores. Lo que debemos ver es el cambio dentro de la serie de opinión de la misma casa encuestadora. Entonces, ahí eso te permite ver que no hay tantas diferencias. De hecho, la encuesta que mencionas, que tiene en segundo lugar a Meade en realidad lo tenía así hace un mes. Si tomas en cuenta la evolución de la opinión pública en esta misma casa encuestadora veras que López Obrador se mantiene con los mismos porcentajes, José Antonio Meade y el que crece es realmente Ricardo Anaya.

Una manera de verlo es comparando con lo que trae esta casas encuestadora y donde si hay diferencias importantes y en eso incluyo nuestra encuesta con el resto, es que nosotros tenemos muy claro desde noviembre, diciembre el 123 con que se está arrancando. Tenemos claramente a López Obrador con una ventaja, en segundo lugar tenemos a Ricardo Anaya y en tercero a Meade.

¿En 2006 con Roberto Madrazo como candidato del PRI, la diferencia con López Obrador y Madrazo llegó a ser 2 por 1?

No y creo que es un buen punto. Una de las ventajas que tuvo el PRI para sobrevivir a un candidato tan débil como Madrazo fue que era oposición. Todas las mediciones que traíamos uno o dos años previo a la elección presidencial, al PRI le iba a extraordinariamente bien. Porque era el gobierno de Vicente Fox, del PAN. Llega el PRI en 2006 con un mal candidato como fue Roberto Madrazo pero digamos la marca estaba en buenas condiciones porque era oposición, era visto como una fuerza opositora y tenía muchos gobiernos locales,  fue lo que permitió que a pesar de un mal candidato, en las cámaras al PRI le fuera mucho mejor que lo que le fue a Roberto Madrazo. Al PRI en la cámara anduvo cerca del 30% de las preferencias que fue lo que le permitió obtener la mayoría relativa en esos órganos. Entonces, son historias diferentes. Hoy día el reto para el PRI, no creo que haya voto dividido, lo que saque el candidato presidencial del PRI es lo que va a sacar el PRI o la alianza en la cámara de diputados.

En el caso de Morena es por mucho, se va a diferenciar pero a lo mejor los que se benefician es un partido de la alianza como el PT.

Cuando dices que la gente, que queremos ayudar a nuestros seguidores a distinguir donde están los secretos ocultos de las encuestas, hay que tener terminología. Lo que dices de voto efectivo, ¿cómo funciona?

Es básicamente cuando preguntamos intención de voto, si el día de hoy fueran las elecciones por quién votaría usted, hay un porcentaje importante que puede variar de empresa a empresa, yo te diría que entre el 12 y el 30%, dependiendo del momento y de la casa encuestadora es que  no nos conteste esa pregunta el encuestado. Puede acudir a los famosos indecisos, que es gente que no sabe por quién votar y así lo dice, pero también puede incluir a los que no nos quieren contestar, el famoso voto olculto, que tienen preferencia pero no lo quieren decir y pueden incluir a los que rechazan a todos los partidos.

El 15% dicen que no sabe, ¿cómo lo reparten?

La salida cómoda es decir simplemente: estos no van a votar, o se asignan de manera proporcional a quienes si votaron. Es decir, si están mitad y mitad de damos la mitad a los indecisos. Esa es una salida cómoda, nosotros decimos que no hay que hacerlo. Nosotros reportamos siempre el dato bruto y al final de la contienda puedes hacer tu pronóstico electoral y aquí si hay métodos estadísticos bastante sofisticados para asignar la no respuesta para clasificarla hacia donde se va o ciertamente es gente que no va a salir a votar.

Estamos empezando a recibir preguntas de nuestros seguidores: comentan que si honestamente algunas de las encuestas que publican no tienen el rigor necesario y fueron levantadas y publicadas con el fin expreso de beneficiar a algún candidato?

Ciertamente eso ocurre. Creo que se podría elevar el rigor metodológico con el que se hacen las encuestas, se puede aumentar más la supervisión que hay con los encuestadores y en lo particular creo que hay un tema que sigue estando presente y no se ha resuelto, que en términos estrictos de metodología que hacen cuotas de edad y sexo o quienes entrevistan a quien abre la puerta. Se salta la última parte de selección aleatoria de quine te contesta. A veces acaban con mucho sesgo, te contesta la mayoría amas de casa, acaban con gente desempleada o jubilada y ciertamente lo puedes corregir estadísticamente pero no es lo ideal, porque estas dejando de entrevistar un perfil de gente que te puede aportar información diferente.

15-Eso hay quien lo hace manera intencional o hay quien lo hace porque son novatos o porque no tienen los recursos para hacerlo bien?

Yo creo que lo hacen por economizar tanto tiempo como recursos, es mucho más rápido hacerlo así, mucho más fácil y ciertamente muchas veces hacerlo de esa manera no parece tener consecuencias reales. Es una mezcla de diversas cosas.  Pero hablando de rigor metodológico, si estamos en esta última etapa, cómo debiera ser. Creo que debemos llegar a la aleatoriedad hasta la última etapa.

La primera vez que empezaste a medir en esta contienda a López Obrador, a José Antonio Meade, a Ricardo Anaya, ¿quién ha subido más proporcionalmente en la intención del voto?

Esa es muy buena pregunta porque es difícil de contestar. A qué me refiero con eso. Básicamente las mediciones que teníamos previo a la nominación teníamos la preferencia por partido y las preferencias o los famosos careos donde les ponemos candidatos a los partidos y aquí lo que vemos es siempre el proceso de por ejemplo, un López Obrador mucho más popular que su partido y un Ricardo Anaya por debajo de la suma de preferencias que tenía  el PAN, PRD y MC. Son procesos inversos, el reto de Ricardo Anaya es capturar toda la preferencia de estos partidos, mientras que el caso de López Obrador es jalar mucho más a su partido a sus imágenes positivas.

El caso de José Antonio Meade es parecido al de Ricardo Anaya porque no eran tan conocidos, entonces, lo que tu buscas es que se acerquen a su preferencia, del PRI como sería la boleta. En el proceso se van algunos que no les gustó el candidato. En ese sentido, lo que vamos a estar viendo, los cambios importantes son tanto de Ricardo Anaya como de José Antonio Meade, porque entre otras cosas son quienes eran menos conocidos, particularmente Meade.

¿En la medida que vayan siendo más conocidos van a ir subiendo sus preferencias?

Van a subir sus positivos pero también sus negativos y la gran pregunta es si la preferencia por ellos va a exceder la que tenían sus partidos anteriormente. López Obrador excede la de Morena. Si Ricardo Anaya logra captar la preferencia que tenían los tres partidos estaría en una posición super competitiva y el caso de Meade, el reto es que exceda la preferencia por el PRI porque es un partido que trae muchos negativos.

El ejercicio cuando un lector de una encuesta ve que el que obtiene 40% de negativos y un 30% negativos, uno pensaría que su balance es del 10% una suma y resta, ¿cómo funciona eso y que relevancia tiene?

Es otro indicador de preferencia electoral. Si entendemos que la preferencia electoral es la suma de muchos factores, el partido, los candidatos, estado de la economía, sobre el presidente, en el voto tenemos que reflejar en una sola decisión muchos factores. En ese sentido, la opinión de los candidatos es un elementos que tomamos en cuenta a la hora de votar y ciertamente aquí te diría: a priori siempre es mejor tener más positivos que negativos, pero si en última instancia me pones a escoger que prefiere o que sería mejor para un candidato  si tener más positivos que negativos, evidentemente más positivos. Si tenemos un López Obrador que casi siempre ha generado casi siempre los mismos números positivos que negativos. Pero la gente que te decía que tenía buena opinión del candidato prácticamente era equivalente a su voto. Los negativos es gente que no va a votar por ti, pero lo que quiere es qué es lo que hace que llegue a que te escoja.

Un solo factor por el cual a la gente que muestra interés o intensión de voto, les gusta y les disgusta. Cuál es ese factor que la gente ama a López Obrador, Ricardo Anaya, Meade y cuál es ese que hace que los odien?

El único caso que podemos contestar de manera clara es López Obrador, porque la gente tiene más información. De AMLO lo que más impacta es la cercanía con la gente. Si tú quieres una identidad de clase que tiene sus orígenes en su lema del 2006 por el bien de todos, primero los pobres, es esa cercanía de que va a defender los intereses de cierto segmento de la sociedad. Y ese también es un punto que genera suspicacia en otro grupo de población que lo ve como un candidato de muy izquierda tradicional. De manera más reciente, también lo que se le cuestiona es su reacción digamos en momentos de crisis. La inteligencia emocional cómo reaccionará en maneras diversas. Esas reacciones autoritarias.

¿Qué valores positivos y negativos ves a Ricardo Anaya y a Meade?

En el caso de Anaya, lo que le da buenos números positivos es que se le ve como un candidato opositor joven, con un discurso de oposición muy claro. Pero en términos de atributos creo que apenas se está dando a conocer. En el caso de sus negativos creo que si es el conflicto con Margarita Zavala, no le generó positivos. Hasta antes de su nominación tenía más negativos  y eso lo ha logrado revertir.

En el caso de Meade, te diría que su principal negativo es la marca. Lo que lo arropa que es el partido, que se le ve como parte de la actual administración y es su mayor lastre. Entre sus positivos le reconocen su capacidad de conciliar, su capacidad administrativa, son atributos que se expresa.

Vamos a ver dos fenómenos de cómo se acerca la gente a los candidatos. En el caso de López Obrador, es alguien que ya ha gobernado. Hay evidencia de cómo se ha comportado como jefe de gobierno, como líder de una administración. En el caso de Meade, a pesar del discurso tricolor, ciertamente no sabemos cómo vaya a ser. Siempre ha sido un funcionario gubernamental, aunque de muy buen nivel.

Anaya ha sido diputado, tiene una carrera ascendente, ha tenido una carrera meteórica ascendente donde ha logrado conquistar los apoyos dentro de su partido, pero en ese sentido tanto Meade como Anaya se van a tener que dar a conocer.

Las campañas dar a conocer que tan buen líder o administrador es alguien. Tienes que organizar.

Con esas cifras, a estas alturas, ¿tú crees que López Obrador es invencible o no?

Es el rival a vencer, sin lugar a dudas. Hay una pregunta que hacemos en la encuesta: ¿usted está convencido de por quién va a votar o todavía lo duda? Un 53% está dudoso frente a un 43% que está convencido, la mitad lopezobradoristas. Es decir tiene un voto duro que no baja del 26%. Hay otro segmento que está en el aire. En buena medida si este segmento que está volátil acaba o no con Obrador tendrá que ver con aciertos o errores de Anaya o Meade, o quien tiene la capacidad de vencer a López Obrador en un llamado voto útil.

¿Esto se va a diversificar en la medida de que Anaya  y Meade sean conocidos?

Si, sean conocidos y si les gusta lo que ven, o si no les gusta.

¿No hay garantía de que si son conocidos mejoren su posicionamiento en intenciones favorables?

Así es, porque muchas veces no se ven abstractos. Ciertamente la gente no vota por los candidatos que no conoce. Ya tenemos a Meade cerca del 70% a Anaya por el 90%. La gente ya los ubica por el nombre incluso físicamente pero no tienen más información y es lo que se va a dar en la campaña

¿Qué opinas de éstas encuestas, sean sondeos o ejercicios curiosos, pero que se presentan como encuestas en redes sociales?

Aunque la mona se vista de seda, mona se queda. Aunque lo intenten presentar como encuestas científicas, no lo son. De hecho también se nos quiere transmitir que porque se hacen en una plataforma tan moderna como Facebook, eso las hace modernas, en realidad el preguntarle a una gente que utiliza un medio o una plataforma es tan viejo como hace casi un siglo.

En estados unidos se les preguntó a los lectores de una revista por quién iban a votar falló estrepitosamente. Nace la opinión pública científica.

Tuvimos desde los 80 los sondeos telefónicos en las estaciones de radio. No son nada diferente en las encuestas en twitter o Facebook, lanzan una pregunta y a ver quién te contesta. En realidad es lo que hacía el conductor en el noticiero de radio.

¿Es un fraude este tipo de encuestas?

Ciertamente nos sirve para hacer una inferencia al conjunto de la población. No sabemos cómo se selecciona a los respondientes, pues ni siquiera creo que sirva para hacer inferencias de cómo se comportan los usuarios de Twitter o Facebook.

¿Qué comentario consideras importante hacerle a los usuarios de encuetas?

Enfatizar que hay mucha volatilidad en el electorado. Se pueden mover muy fácilmente, con que tres cuatro puntos porcentuales se muevan de un candidato al que le sigue, pues prácticamente lo empataría. Esperemos volatilidad y que veamos el conjunto de las encuestas. Aquí también y lamentablemente espero que se subsane, ha habido muy pocas encuestas y ciertamente que no se dejen llevar por la guerra de las encuestas y porque todo esté disfrazado con números, quiere decir que son estudios hechos con seriedad.