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No es bueno apresurar conclusiones en el caso del Colegio Cervantes: Javier Garza

El periodista precisa, en entrevista con LSR, que además de los factores sociales, no pueden dejarse de lado factores personales del niño agresor, tales como el entorno familiar, social, escolar y su perfil psicológico

  • ÉRIKA FLORES
  • 13/01/2020
  • 16:07 hrs
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No es bueno apresurar conclusiones en el caso del Colegio Cervantes: Javier Garza
En estos días, Javier Garza se ha mantenido en contacto con periodistas norteamericanos que han trabajado en la cobertura periodística de estos fenómenos. (Cuartoscuro)

Javier Garza, periodista y conductor de noticias en Torreón, Coahuila, es muy prudente al hablar de lo sucedido en el Colegio Cervantes. Y lo hace no sólo por experiencia profesional, sino también personal al ser un coahuilense más que vivió la violencia en la zona por un cártel del narcotráfico.

Por eso, sabe de lo que habla cuando afirma, "no es bueno apresurar conclusiones sobre cuáles fueron los motivos que pudieron llevar a esto, tenemos que hacernos a la idea de que esto va a tomar tiempo. El caso tiene muchas lecturas y creo que tiene diferentes causas, no una sola, sean los videojuegos o el contexto de violencia de la comunidad. Pero creo que ninguna por sí sola, explica lo que pasó".

El periodista precisa, en entrevista con LSR, que además de los factores sociales o de la comunidad, no pueden dejarse de lado factores personales del niño agresor, tales como el entorno familiar, social, escolar y su perfil psicológico. "Hacer este perfil en un agresor de esta naturaleza es muy complicado", consideró. "Por ejemplo, en el caso de la escuela secundaria Columbine en 1999 el perfil psicológico de los agresores tardó años en construirse y todavía, recién acaban de salir nuevos rasgos. A eso me refiero con que debemos ser pacientes; aunque eso no significa que no debamos hacernos las preguntas que necesitamos hacernos. ¿Cuál era la situación familiar del niño? ¿Cuál su entorno? ¿Qué lo llevó a tomar como modelo a una persona como Eric Harris, uno de los autores de Columbine? ¿Cómo supo de ese caso y por qué fuentes? ¿A qué tipo de contenidos mediáticos estaba expuesto? Y no me refiero solo a videojuegos, sino también qué es lo que él navegaba en internet".

En estos días Garza se ha mantenido en contacto con periodistas norteamericanos que han trabajado en la cobertura periodística de estos fenómenos. "Y ellos me han comentado que lo mejor es evitar apresurar conclusiones porque casi siempre nos vamos a equivocar", adelantó.

Después de una Coahuila violenta

En los últimos tres días, el caso ocurrido en el Colegio Cervantes, ha sido abordado por la prensa local y nacional con diferentes ángulos. En algunos de ellos incluso se utilizaron fotografías del cadáver del menor agresor. Desde la perspectiva del periodista, esto no estaría justificado.

Creo que hay algunos medios que no han aprendido nada de las coberturas de violencia, quizá porque no la han visto tan de cerca. Nosotros tuvimos una experiencia muy traumática, al de la narcoviolencia o violencia social por el crimen organizado hace ya una década. Y aprendimos lo delicado que es cubrir este tipo de episodios. Vi a muchos reporteros muy cautos, tratando de no apresurar datos y muy cuidadosos a la hora de verificar, para así tener la información más concisa

 

"Pero eso mismo no lo vi a la hora de buscar explicaciones. Y en este caso podría considerarse natural porque es un hecho traumático y trágico donde, lo que necesitamos, son explicaciones. Es normal. Pero eso no significa que las explicaciones sean las correctas porque las motivaciones, esa es una cosa totalmente distinta", subraya.

El ex director del diario "El siglo de Torreón" señaló que generalmente, una forma de racionalizar la narcoviolencia es dividiendo a los actores de los hechos en buenos y malos. Pero ese criterio, subrayó, no aplica en este caso.

"Aquí se borran las categorías y eso nos deja mucho más confusos".

Por todo ello, advierte, lo mejor es evitar los juicios, y más aquellos que son tajantes.

Creo que es momento de hacerle más caso a las preguntas, que a las respuestas. Entiendo que fuera de la Comarca Lagunera se piense en otras explicaciones; pero el niño era un bebé cuando la época del narco violencia; y tuvo uso de razón cuando la región ya se estaba pacificando. Entonces es algo más profundo ¿cuál fue la secuela y cuál el trauma colectivo que pudo haber influido, suponiendo que ese fuera un factor? Si es así hay que preguntarnos por qué en Juárez no ha ocurrido, Tijuana, Reynosa, donde ha habido balaceras frecuentes y homicidios. Por eso considero que debemos tratar de evitar conclusiones que nos pudieran dar una explicación nada más para tranquilizarnos; pero que en realidad, no responden a las preguntas que nos estamos haciendo

 

(María José Pardo)