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“Narcoantenas”: cárteles invaden torres de telefonía celular

Cárteles de la droga amenazan a técnicos, secuestran a ingenieros, piden cuotas e instalan antenas clandestinas para fabricar redes de comunicación criminal

  • REDACCIÓN
  • 16/07/2020
  • 13:00 hrs
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“Narcoantenas”: cárteles invaden torres de telefonía celular
“Narcoantenas”: cárteles de la droga invaden torres de telefonía celular (Foto Cuartoscuro)

Un técnico arribó a una torre de telefonía celular en una zona rural del país, le haría trabajos de mantenimiento, por lo que tuvo que desconectarla. A los 10 minutos, tres hombres armados vistiendo uniforme con logotipos de un importante cártel de las drogas llegaron al lugar para ver qué estaba pasando. 

Los narcotraficantes tenían un interés particular en esa torre pues en ella había instalado sus propias antenas para dar soporte a sus radios bidireccionales con los que se comunican para realizar sus actividades ilícitas. 

Sin saberlo, el técnico había desactivado la red clandestina de los hombres armados, quienes lo dejaron ir no sin antes darle una advertencia. 

“La verdad estaba muy nervioso. Verlos armados frente a tí (...) no sabes cómo reaccionar”, contó el técnico a Reuters

Las “narcoantenas

Los cárteles de la droga están utilizando las torres de telefonía celular para instalar antenas y fabricar su propia red de comunicación muy parecida a la que utilizan los policías y bomberos. 

Estas redes de comunicación son más difíciles de interferir y es prácticamente imposible detectar la ubicación exacta de quienes la utilizan, dijo a Reuters Paul Craine, exdirector de las operaciones de la Administración para el Control de las Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) en México y Centroamérica. 

Utilizando la infraestructura de las compañías de telecomunicaciones, los cárteles ahorran dinero y evaden la detección ya que sus propias torres son más fáciles de rastrear y derribar.

Reuters entrevistó a 14 empleados de telecomunicaciones que dan fe de la intervención del narcotráfico en las torres de telefonía celular en diversas partes del país.

De los 14 empleados, 12 vieron “narcoantenas” en torres pertenecientes a Telesites. También vieron estas antenas clandestinas en torres de American Tower, Telefónica y Axtel.

Aunque estos trabajadores dijeron que no es muy común encontrar estas antenas de los cárteles de la droga, ingenieros de la empresas de telecomunicaciones dijeron a Reuters que las “narcoantenas” están entre el 20% y 30% de las torres de telefonía celular.

Por su parte, la Asociación Nacional de Telecomunicaciones (ANATEL), un grupo comercial que representa a empresas incluyendo América Móvil, AT&T y Telefónica, dijo que las compañías encuestadas reportaron 62 antenas parásito desde 2017 hasta mediados de 2018.

Las cuotas del narco

Si un técnico encuentra las antenas clandestinas, el protocolo indica que no las toquen, pues podrían provocar la presencia de hombres armados con los que es difícil tratar. 

Algunos técnicos dijeron a Reuters que sus interacciones han sido cordiales, casi amigables; otros, sin embargo, mencionaron que han sido amenazados, detenidos y a veces han temido por sus vidas.

Los cárteles en ocasiones exigen que los trabajadores de telecomunicaciones realicen un pago por “seguridad” o “cuotas” para realizar el mantenimiento y otros trabajos, según cinco contratistas que han trabajado en proyectos que involucran a América Móvil, American Tower y AT&T.

Estos pagos pueden ir desde 500 pesos hasta los mil dólares.

En 2017, un grupo criminal exigió un pago de mil dólares a los contratistas que trabajaban en un proyecto grande para América Móvil, relató un ingeniero a Reuters. Los delincuentes incluso llamaron a un representante de Huawei, que supervisaba el trabajo, para escalar la amenaza.

El ingeniero dijo que el grupo fue cortés durante las negociaciones y se dirigió a los trabajadores con respeto, hablándoles de “usted”. La cuadrilla no tuvo problemas después de pagar. “Fue un pacto de caballeros”, dijo.

Capos descarados

Para un ojo entrenado, las antenas del cártel saltan a la vista. 

A pie de la torre resguardada en una maleta o refrigerador para protegerlas del sol, colocan una radiobase que genera ondas de radio; más arriba instalan antenas para proyectar la señal.

Los criminales no se molestan con el camuflaje. Paul Craine recordó haber visto hieleras que protegían la radiobase con el logo de “Los Zetas”. 

En tanto, un ingeniero de Huawei contó a Reuters que uno de sus colegas le envió una foto de un dispositivo en una torre perteneciente a Telesites con un letrero que decía: “Este equipo pertenece a los Zetas. Cualquier problema comunícate a (...)” seguido de un número de teléfono.

El secuestro de técnicos 

Los cárteles han secuestrado a técnicos que realizan tareas de mantenimiento en torres celulares para que arreglen sus redes, relataron fuentes que trabajan en el sector a Reuters

Los técnicos generalmente son liberados después de unos días, si no antes. Aun así, viven aterrorizados de que los cárteles los maten por saber demasiado, o de convertirse en objetivos de las autoridades o grupos criminales rivales por ser cómplices. 

En 2016, un técnico que trabajaba para un proveedor de América Móvil se enteró de que sus colegas habían sido rechazados de una instalación en un bastión del cártel. Decidido a terminar el trabajo, así que se dirigió solo a la torre.

De un momento a otro fue rodeado por cinco hombres armados con armas largas y vestidos con ropas con las iniciales de un grupo criminal. Lo obligaron a subir a su vehículo y lo llevaron a una casa en la ciudad, donde el jefe del cártel lo estaba esperando.

Cuando el jefe del cártel se quejó de que sus antenas habían fallado, el técnico aprovechó una oportunidad: “Nos interesa que la torre esté funcionando. Solo déjenos trabajar, y no interferiremos con su equipo. Por el contrario, lo revisaremos por usted”.

El cártel estuvo de acuerdo, llevaron al ingeniero de regreso a la torre, restableció el servicio en la torre e hizo una verificación superficial de las antenas del cártel. Cuando terminó, lo dejaron ir. Al regresar a su habitación de hotel esa noche comenzó a temblar con tanta fuerza que pensó que podría estar teniendo un colapso.

La negación de las empresas

Al respecto, un portavoz de América Móvil y Telesites declinó hacer comentarios a Reuters

Axtel dijo que no había recibido ningún informe de incidentes en su infraestructura. 

Un portavoz de American Tower; César Funes, vicepresidente de Relaciones Institucionales para Huawei en América Latina y Guillermo Ramos, director de seguridad de Telefónica en México, coincidieron en que no tenían reporte alguno, por lo menos creíble, de las “narcoantenas”. 

AT&T respondió a dicha agencia que “bajo ninguna circunstancia (...) tolera o autoriza pagos fuera de los establecidos por la ley”.

Por su parte, la Fiscalía General de la República (FGR) no respondió a una solicitud de comentarios sobre actividades delictivas en estos sitios. 

El Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), el regulador nacional de telecomunicaciones y radiodifusión, dijo que su unidad de cumplimiento no había recibido informes de antenas parásitas de ninguna compañía bajo su jurisdicción.


Con información de Reuters

rgg