NACIÓN

Meade priista por adopción y candidato de asunción

El exsecretario de Hacienda marca un antes y un después en el PRI al oficializar su intención de registrarse como candidato presidencial sin pertenecer al tricolor

  • ESTÉFANA MURILLO
  • 28/11/2017
  • 00:00 hrs
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Meade priista por adopción y candidato de asunción
Meade priista por adopción y candidato de asunción. (Cuartoscuro)

Una renuncia y una bendición presidencial dieron el pitazo de salida a José Antonio Meade Kuribreña, ex secretario de Hacienda, en la carrera por la sucesión presidencial bajo el abanderamiento del Partido Revolucionario Institucional (PRI), en un hecho que marca un antes y un después en la vida interna de este instituto: el ungimiento de un no militante, o como lo definen por estatutos “de un candidato simpatizante” para la representación más importante del país.

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Desde la Residencia Oficial de Los Pinos, el presidente Enrique Peña Nieto y primer priísta del país confirmó las especulaciones de los últimos días dejando un claro y potente mensaje que más tarde harían suyo los grandes liderazgos tricolores y los representantes de los sectores partidistas: “José Antonio Meade ha demostrado ser un hombre de bien, con vocación de servicio y con profundo amor a México, le agradezco su dedicación, su entrega y su compromiso y le deseo el mayor de los éxitos en el proyecto que ha decido emprender”.

Con estas fuertes palabras de respaldo, José Antonio Meade partió confiado, casi sintiéndose un priísta de cuna, de la Residencia que aspira ocupar tras las elecciones de 2018 para continuar un recorrido de arengas al estilo de “Pepé presidente” y “Después de Peña, sigue Kuribreña”, cargadas, palmadas y un respaldo absoluto de la militancia que le facilitó la conquista.

Su primer base la Confederación de Trabajadores de México (CTM), cuya sede a un costado del Monumento a la Revolución guarda las cicatrices que dejó el sismo del 19 de septiembre, reunió apenas a cerca de un centenar de afiliados no por falta de convocatoria sino por el temor de ingresar a más personas en uno de tantos inmuebles que superó la sacudida de 7.1 grados Richter.

“No pudimos llenar el auditorio por las condiciones del inmueble” dijo a modo de disculpa el líder de la central obrera, Carlos Aceves, sin embargo, destacó el entusiasmo del sector obrero que se reunió “sin importar que es lunes” para recibir a quien describió como “el candidato de la esperanza” insignia que portó hasta el final del día.

Fue precisamente en la CTM donde Meade se despojó del traje, se quitó la corbata, se arremangó la camisa dejando a un lado la gala que lo distanciaban de la clase obrera y pidió humildemente, en un acto simbólico al estilo del viejo PRI, el acompañamiento de quienes finalmente le dieron el sí.

Yo que aspiro a registrarme el día de hoy como pre candidato a la Presidencia de la República por el Partido Revolucionario Institucional, quería empezar ese camino humildemente pidiéndole a la CTM que me haga suyo, que me tenga cerca, que me deje representarlos, que me acompañe en este anhelo de hacer de México una gran potencia (…) Acompáñenme, les pido, a esta esperanza que tenemos que cumplir todos juntos de hacer un país mejor”.

Ya con la venia del primer sector partidista, el cinco veces secretario de Estado continuó su visita de las cuatro casas a bordo de un modesto Fit Honda reportado en su declaración 3 de 3, que quedó eclipsado por la Suburban negra que lo siguió hasta su próximo punto de encuentro: la Confederación Nacional Campesina.

Ya en la Explanada de la CNC, donde además del sector campesino y su representante Ismael Hernández Deras, se dieron cita importantes líderes morales del tricolor como su ex dirigente nacional Beatriz Paredes, Meade Kuribreña continuó la promesa esperanzadora de un mejor mañana.

“Lo que quiero pedirles desde el corazón es que me ayuden a que marchemos los agraristas por el campo a sembrar las semillas del progreso, a que marchemos siempre unidos, sin tropiezo, laborando por la paz de la nación. Es el momento de estar unidos, es el momento de aprovechar que aquí no hay luchas entre hermanos, es el momento de que se llenen de trigo los graneros y que surja juntos la ansiada redención”.

 

La gira “por la esperanza” llegó a la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP) donde Meade casi se equivoca de partido al manifestar su interés de convertirse en el candidato del “Partido de la Revolución Institucional”, pero revolucionario al fin. “Sigamos fortaleciendo nuestras instituciones, que se siga diciendo de nosotros que las mejores ideas, que los mejores proyectos, que la mejor alternativa de futuro es la que vamos a llevar juntos para seguir construyendo un mejor México”.

Finalmente, Meade tocó la última y más importante de las bases: la sede nacional tricolor donde además de compartir alimentos con el dirigente nacional Enrique Ochoa Reza y compañeros militantes por adopción, sostuvo otro encuentro con “la” (sic) ONM PRI (como nombró al organismo de mujeres priistas); legisladores y jóvenes del revolucionario institucional, así como con el órgano encargado de definir la candidatura presidencial: la Comisión Política Nacional.

Precisamente ante la citada comisión en compañía de su padre y su esposa, Meade concluyó su gira con la entrega de una carta donde manifiestó su intención de registrarse el próximo 3 de diciembre como precandidato presidencial tricolor. Además ofreció los documentos que le requieren los estatutos internos de partido que por primera vez en la historia del PRI le abren paso a un simpatizante.

“Traigo la emoción y el compromiso de estar convencido que tenemos que trabajar con rumbo cierto y con experiencia, construyendo y no obstruyendo, con dialogo y no confrontación, buscando coincidencias y no las diferencias, planteando nuevas propuestas y no viejas recetas que no han funcionado  (…) estoy convencido que este partido es la mejor alternativa, la mejor opción y habré de reunirme  con todos con la convicción de que solo unidos y en un solo propósito haremos de México una gran potencia. Quiero ganar las próximas elecciones”, concluyó así su primer gira como aspirante presidencial.