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"Me sentí humillada cuando perdí la virginidad": testimonio dentro de “La Luz del Mundo”

La culpa y la vergüenza son armas que utiliza esta iglesia para que los feligreses obedezcan las reglas

  • REDACCIÓN
  • 16/07/2019
  • 16:49 hrs
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Me sentí humillada cuando perdí la virginidad: testimonio dentro de “La Luz del Mundo”
"Me sentí humillada cuando perdí la virginidad": testimonio dentro de “La Luz del Mundo” (Foto Cuartoscuro)

La iglesia de “La Luz del Mundo” ha estado dentro de la vida familiar de Teresa por generaciones. Nació en Los Ángeles, California, sus padres son mexicanos e incluso se conocieron dentro de dicha secta.

Desde pequeña, Teresa fue inculcada a ir todos los días a esta iglesia para agradecer la existencia del “siervo de Dios”, quien en ese momento era Samuel Joaquín Flores, padre de Naasón Joaquín García, actual líder y detenido en Estados Unidos por varios delitos entre ellos violación a menores, trata de personas y pornografía infantil.

“Sentía que debía rezar por él (Samuel Joaquín Flores) porque me salvaba cada mañana”.

Teresa relata que, desde los cinco años, a las niñas las obligan a usar faldas o vestidos holgados, que no definieran sus cuerpos y que llegaran hasta los tobillos, bajo el argumento de que el cuerpo es un templo y debe honrarse, así como respetarse.

La entonces feligrés recuerda que sentía una conexión especial con Samuel, a quien incluso le lloraba de felicidad solo porque estaba vivo.

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“Recuerdo que sentía ganas de llorar porque estaba muy feliz de tenerlo en mi vida. Sabía lo importante que era, porque mis padres me habían enseñado que él era más importante que ellos”.

Las mujeres más entregadas y puras, según Teresa, tenían el honor de servir la mesa cuando había cenas especiales en la casa de Samuel Joaquín Flores. Ella nunca pudo ser parte de este “honor” debido a que era muy joven.

Fuera de “La Luz del Mundo”, la vida de esta joven era estar siempre a la defensiva, defendiendo a la iglesia si algún externo la criticaba.

“Si alguna vez escuchaba algo negativo sobre la iglesia, tenía que interrumpir a la persona o irme. Creía que el diablo estaba utilizando a las personas y sentía que estaban perdidas en el mundo”.

Como fue entrando a la adolescencia, Teresa comenzó a sentirse diferente al resto de la gente, más cuando dentro de “La Luz del Mundo” fomentaban el evitar la mezcolanza con personas de afuera.

Por ello, sus padres nunca la dejaron ir a ninguna actividad de la escuela o extracurricular, así como invitaciones de sus compañeros, ya sean fiestas de cumpleaños o pijamadas. Tampoco les permitían maquillarse, bailar o escuchar música. Menos tener algún interés sexual.

La culpa y la vergüenza son armas que utiliza esta iglesia para que los feligreses obedezcan las reglas.

Cuando Teresa cumplió 14 años fue bautizada dentro de “La Luz del Mundo” de forma oficial, luego protagonizó otra ceremonia de “avivamiento” para recibir el Espíritu Santo, pues solo así iría al cielo.

Cuando Samuel Joaquín Flores falleció, un miedo se apoderó de Teresa y su familia, no sabían qué iba a pasar con la iglesia. Fueron, entonces, a México a participar en sus honras fúnebres.

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Luego, “La Luz del Mundo” reveló que Naasón Joaquín García sería el nuevo “apóstol” de la iglesia, sin embargo, para Teresa la decisión no le causó nada.

“Al escuchar su nombre, no sentí felicidad ni alivio. Veía cómo otros lo honraban y se regocijaban llorando, mientras que yo fingía el llanto”.

Cuando Teresa les relató a sus papás su nulo sentimiento a Naasón, estos le dijeron que rezara más fuerte para que sintiera amor por el líder.

La virginidad es un tema particular en “La Luz del Mundo”, cuenta Teresa, pues si no lo eres cuando te casas no puedes usar un vestido blanco y te expones a la vergüenza de que todos se enteren.

Las relaciones amorosas son motivadas por la iglesia entre los mimos miembros de “La Luz del Mundo” y si te gusta algún feligrés, hay un proceso que debes seguir.

“En las reglas de la iglesia, si te gusta alguien de la misma religión, debes hablar primero con el pastor para luego iniciar tres meses de citas y después casarte. Algunos lo hacen a los 14 años, si tienen el permiso de sus padres”.

Sin embargo, si eres rechazado por aquel a quien te gusta formas, entonces, parte del grupo de “las solas” o “los solos”, lo que significa quedarse soltero o soltera por el resto de tu vida.

Como fue creciendo, Teresa comenzó a interesarse por el sexo, sin embargo, no quería hacerlo con alguien de la iglesia porque eso significaba casarse, así que se relacionó con un externo.

“Mis padres se enteraron porque decían que me veía diferente. Sentía tanta culpa que les conté y me pidieron que hablara con el pastor de mi iglesia local. Me incomodó contarle mi vida sexual, pero al final lo hice y le dije que me sentía avergonzada”.

La respuesta de sus padres fue ponerla cuatro meses dentro del grupo de “las solas”, la sacaron del coro y le ordenaron ir a la iglesia todos los días a pedir perdón.

“La primera semana que fui a la iglesia cada mañana me sentí exhausta. Me preguntaba por qué me sentía tan culpable por algo que era natural. Me sentí humillada cuando perdí la virginidad porque decepcioné a mis padres y recibí un castigo”.

El castigo por algo que era natural significó un parteaguas para Teresa, quien poco a poco comenzó a alejarse de la religión y lamentablemente de su familia.

Sin embargo, las enseñanzas de “La Luz del Mundo” regresaban, sentía culpas y hasta de daban ataques de pánico.

“Empecé a tener miedo de quedarme dormida porque pensaba que, si moría durante el sueño, me iría al infierno. La primera vez que entré en pánico pensé que moriría y mis padres me llevaron a la sala de urgencias, pero afortunadamente mi corazón estaba sano. Los médicos dijeron que quizá la cafeína me estaba afectando, pero yo sentía que era la iglesia”.

Cuando se enteró del arresto de Naasón, Teresa se sorprendió sobre todo porque las víctimas se hayan atrevido a denunciar a alguien tan poderoso y admirado por millones de personas.

“Me alegra porque están siendo valientes. Pero me preocupa que se ataque a gente común de la iglesia, especialmente a niños. Hay que dejarlos fuera de esto”.

A dos años de que se salió de “La Luz del Mundo”, Teresa entrevistada por la BBC asegura que aún sufre del trauma psicológico ocasionado por la iglesia.

Con información de la BBC

rgg