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Llegaron los apaches cultos al FCE: Paco Ignacio Taibo II

Al frente del FCE, habla de su “plan de choque” editorial y que, en tiempos de austeridad republicana, quien llega al Fondo corre el riesgo que no le den ni agua

  • JORGE RAMOS PÉREZ
  • 06/04/2019
  • 20:00 hrs
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Llegaron los apaches cultos al FCE: Paco Ignacio Taibo II
Llegaron los apaches cultos al FCE: Paco Ignacio Taibo II (Foto Especial)

Paco Ignacio Taibo II se ve estresado. Salta de una oficina a otra para encabezar reuniones en el Fondo de Cultura Económica (FCE). En playera, sin una estorbosa corbata. “Aquí llegó la plebe, los apaches cultos”, dice sonriente detrás de sus anteojos que escudriñan.

En entrevista con LA SILLA ROTA, el escritor que ha levantado polvareda con declaraciones como “se las metimos doblada”, para ejemplificar el triunfo del presidente Andrés Manuel López Obrador, relata que su antecesor, José Carreño Carlón despidió al chef que tenía a su servicio y lo había sido del ex presidente Vicente Fox.

Ahora el comedor, como el elevador privado que gozaba el director general del FCE, son comunitarios, para el pueblo. Había, cuenta, hasta una cava con vinos franceses… pero cuando llegó ya no había nada. Hoy quien llega al edificio del Fondo corre el riesgo que no le den ni agua. “Las Coca Colas las compro yo”, dice.

¿Cómo va el arranque al frente del FCE?

Hicimos un plan de choque que integra actividades en los primeros 120 días. Visitas a donde los libros no llegaban, colaboración con otras entidades, regalos masivos de libros, manifestaciones… y el plan funciona.

Sigue la tónica del plan de Mocorito del Plan Nacional de la Lectura y ahí vamos, a toda velocidad. Hemos entrado a las Normales, era importante decirles ´si tú no emocionas al alumno es porque tú no te emocionas y tienes que aprender a transmitir el amor por la lectura´.

No sólo por la educación formal, sino informal. Nuestras primeras promesas ya son hechos, cerca de mil títulos los bajamos de precio y fue un éxito grande. No sólo no perdimos dinero, ganamos, poquito porque al reducir los precios los márgenes de ganancia se reducen, pero un libro en bodega vale cero.

Y hay que ponerlo en manos de un lector. Sacamos librobuses a la calle, lo mismo en la zona Yaqui que con los Mayas en Quintana Roo. En estos días iremos a Nochistlán, a la feria del libro de Mexicali.

Y el lanzamiento de la colección Vientos del pueblo, con valor de nueve o 20 pesos, para dotar de literatura a nuevos lectores. Hay planes de enseñanza a nivel media y estamos en el proceso de sacar la colección Popular, breviarios, a precios más bajos de los que tenían y políticas de coediciones con editoriales privadas, si tú traías este libro de España en euros, costaba 350, vamos coeditando y que cueste la mitad.

¿Cómo cuál?

Tenemos convenios para obras de John Dos Passos o novelas de Raúl Guerra Garrido, con Alianza, Planeta, Alfaguara, Era, ya caminando. Esto va a un nuevo plan que se notará en librerías en los primeros días de mayo.

¿Hay dinero suficiente para estos planes?

Sí, porque hemos hecho una limpieza interna para ahorrar…

¿Qué es limpieza interna?

Significa que no haya funcionarios que ganen altos recursos, que no se desperdicie el dinero, que no tengamos bodegas consumiendo arañas y polvo. Significa que limpiemos las filiales del FCE en provincia…

¿Qué significa limpiar las filiales?

Por ejemplo, una librería que está perdiendo dinero hay que preguntarse por qué. Encontramos una librería que pagaba más renta que lo que vendía. Y ahí estaba. O que teníamos juicios laborales que se dejaron años sin tratar. Entonces, en la medida que vamos recortando costos y así nos da para esta política editorial de choque.

¿Alguien hizo negocio?

No hemos encontrado casos de malversación…

¿Corrupción?

Ni de corrupción, definitivos. Encontramos tonterías. Por ejemplo, libros comprados…

¿Mala administración?

Pero mala, mala, mala. Libros comprados en Argentina y transportados a España que siguen embodegados en España. ¿Por qué se compraron? ¿A quién le hicieron un favor? Y sobre todo encontramos una política editorial basada en favoritismos. Yo te publico, me publicas y juntos hacemos un congreso en no sé dónde. Se repletó de libros que no interesaban y fueron a dar a las bodegas.

¿Cuántos libros están embodegados?

Entre Educal, el FCE y filiales en el extranjero tenemos más de ocho millones de libros….

¡No puede ser!

¡Sí! Sí puede ser. ¿Por qué?

Eso es una biblioteca entera…

Es como todas las bibliotecas. Es una locura. Por eso estamos limpiando la bodega.

¿Algún título?

Los que encontramos con esa característica los bajamos de precio y los volvimos oferta y empezaron a circular. En una semana vendimos 13 mil libros con esa lógica. Se renovó el estatuto interno que nos va a permitir hacer donaciones. Entonces si tengo tres mil libros de administración pública embodegados y a precios muy altos, es mucho mejor ver cuántas universidades tienen la carrera de administración pública, son 60, pues les mando de cada título regalado.

¿Los van a sacar así?

Vamos a ser donaciones con toda la lentitud que el caso amerita. Vamos a hacer un tendido de libros en Chihuahua a precios del 80% de lo que aparentemente costaba. Además, el valor de un libro estaba tasado por decisiones tomadas por quién sabe quién, de una manera absurda. Pero su valor es cero. El libro adquiere su valor cuando se comercializa, en ese sentido vimos números, ganamos un peso, y lo ponemos en manos de un lector y limpiamos bodega.

Qué barbaridad…

Pero hay peores…

¿Peores?

Sí, como que el año pasado se destruyeron tres mil 300 libros.

¿Cómo?

Ah, porque estaban levemente dañados. Tienen un daño y ya no pueden entrar a comercio natural. Hubo una inundación y se dañaron levemente por el agua, algunos no se salvan, pero ¿y el resto? Se mandaron al Conaliteg para hacer pulpa de papel. Yo no sé, pero en México destruir libros es un pecado. Prohibí la destrucción de libros y ahora tengo dos bodegas y vamos a ver a quién se los vamos a regalar.

Hay temores que dicen: Paco Ignacio va a publicar solamente a los de izquierda y a los de derecha ya no…

¿Y cómo saben?

Por eso pregunto…

Pregúntales a ellos…

¿Eso no va a ocurrir?

¿Cómo saben los que dicen esto? No hemos publicado, fuera de la colección Vientos del pueblo, que no creo que le pongan ningún pero. hay autores como Elena Poniatowska, Rayo Macoy, Guillermo Prieto…

¿Martín Luis Guzmán?

En un próximo, estamos intentando…

¿Pero va a salir?

Estamos intentándolo, negociando los derechos…

¿Por qué?

Porque teníamos los derechos para obra completa, pasa mucho aquí en el Fondo, pero en honor a la verdad no podemos sacar uno de los libros.

¿Por qué?

Porque se habían hecho contratos con las patas….

No me diga…

Y no sólo eso…

¿Pero Martín Luis Guzmán?

No podemos publicar una obra separada, tiene que salir en formato de obras completas, encuadernadas y a un precio exorbitante. Pero eso es lo de menos. Cuando yo llegué aquí pedí 80 libros que quería reeditar. De esos 80, 72 se habían perdido los derechos por negligencia.

 

¿Qué autores?

Por ejemplo, Lilian Florence Hellman (dramaturga estadounidense vinculada a la izquierda), o los de George Douglas Howard Cole (teórico y político inglés y conocedor del socialismo), también los de Escucha yanqui, de Wright Mills (traducido por Julieta Campos y Enrique González Pedrero, éste último vinculado al hoy presidente Andrés Manuel López Obrador).

Y hubo que renegociarlos. Entonces cuando alguien dice que ´va a publicar a sus amigos´, pues me lee el pensamiento ese güey o qué. Pregunto. Lo primero que hice al llegar fue firmar reediciones de autores conocidamente conservadores, porque tienen lectores.

Entonces mi misión no es censurar y al mismo tiempo sí va a haber libros de autores de izquierda. Nomás faltaba, para eso vinimos nosotros, para que se abra el espacio.

¿Sabe el FCE si hay algún problema para el remate de libros en el Auditorio Nacional, si está en riesgo?

No va a ser en el Auditorio porque al hacer remodelaciones el espacio se perdió. Propusieron que en el sótano, pero ahí no hay internet y las empresas que rematan no podían poner maquinitas para cobrar. Entonces lo tenemos que llevar a otro lado. Se va a hacer. Hay tres o cuatro opciones. Se va a hacer.

Hubo cierta sorpresa, en la cultura hay sorpresas por planes o programas cancelados, pero en la FIL de Guadalajara se suspendió el apoyo para Lenguas Romances…

El año pasado ya no participamos, pero la historia es diferente. El Fondo gastaba muchos millones de pesos en Guadalajara en una cosa que se llamaba Patrocinio Oro que incluía el premio, publicidad, cocteles…

Los vinitos…

Pero desde luego. Aquí llegamos los franciscanos. Y el que tenga duda, que pregunte.

¿Y ahora dan agüita?

Y con suerte porque ni agua te hemos ofrecido. Agua y café. Y si hay Coca Cola es porque yo la compro… Pues es dinero del pueblo y con el dinero del pueblo no se juega. Aquí pasaron funcionarios que tenían cava de vinos franceses, por favor.

¿En serio?

No en broma, ya te contarán algún día…

¿Encontró la cava?

No, ya no la encontré. Pero antes de que yo llegara ya no estaba el comedor privado del director, con un chef de cocina que había sido chef de Vicente Fox, y el día en que yo llegué, ya no estaba. Había estado meses antes… Y ahora es va a ser un comedor popular, de todos los trabajadores del fondo.

¿Por qué la gente se asusta con esas palabras de “comedor popular”?

Porque han de ser muy tontos o han de ser muy aristócratas…

Muy fifís…

Muy fifís y pirrurris, hijos de la monarquía francesa del siglo XVI o algo así.

Eso se va a acabar…

Se acabó…

Y volvemos…

¿Por cuál elevador subiste?

Pues el normal, pienso yo…

Había dos, uno era privado. ¿Para qué quiere alguien uno privado?

Ya lo cerró…

Hay un comunicado ahí en la pared que dice: el elevador es de todos.

Ya lo pueden usar todos…

Yo diría…

Es que antes había clases sociales…

No, sigue habiendo, pero lo que pasa es que llegó la plebe, aquí llegamos los apaches cultos y no va a haber ese tipo de discriminación. El estacionamiento tenía plaquita: director, gerente general, subgerente del subgerente… carga portafolios. La primera medida que tomé fue: quiten las placas. El que llegue primero se estaciona y el que llegue tarde pues no encontró lugar. Además sobra lugar, era un problema de jerarquía y aquí la jerarquía es el talento…

¿No se asustaron los trabajadores?

¡Qué va! Estaban felices. Cuando les dije que quitáramos las placas del estacionamiento, era sábado y les dije que lo hiciéramos el lunes. Y dijeron “deunvez, jefe” y las barrieron.

¿Usted trae carro?

No. Nunca he sabido manejar. El Fondo tiene un sistema para todo el equipo de la dirección, los veintitantos que somos, que hace un recorrido de la librería Rosario Castellanos y viene aquí en las mañanas hacia las nueve y recoge a todos los del norte y centro.

¿Paco Ignacio Taibo II va a publicar sus libros aquí en el FCE?

En el Fondo no, ni los míos ni los de Andrés Manuel López Obrador ni de funcionarios. Yo seguiré publicando en las editoriales donde siempre publiqué.

¿Van a llevar libros a consulados?

Al final no va a ser en consulados para vender la nueva colección de Vientos del pueblo porque los consulados no tienen capacidad para vender, pero sí van a comprar libros para poner en las salas de espera de los consulados en Estados Unidos y estamos viendo para otras partes del mundo.

¿Qué rol juega la lectura en la 4T?

Andrés lo dejó muy claro en Mocorito: becas para jóvenes, para madres solteras y un libro. Es muy claro que desde la Presidencia de la República hay un impulso fuerte.

En mayo de 2018 usted dijo que lo mejor era gobernar con decreto, ¿piensa igual?

Creo que no se ha creado la situación, pero la puerta está abierta, si se crean situaciones de límite de tensión, Andrés Manuel va a tener que recurrir al decreto, pero hasta ahora no ha sido necesario…

¿Pediría perdón por la frase “se las metimos doblada”?

Creo que fue sacada totalmente de contexto, porque fue interpretada por un sector como una actitud antifemenina y antihomosexual, pero no es cierto. He participado toda mi vida en la defensa de los derechos de las comunidades homosexuales y toda mi vida en las comunidades femeninas.

¿No pediría perdón o disculpas?

¿A quién?

A quienes se sintieron ofendidos…

Los que se sintieron ofendidos tendrían que revisar si había motivos para la ofensa. ¿Usted se sintió ofendido?

No…

¿Entonces no tengo que pedirle disculpas?

No, a mi no…

Ah bueno… uno menos.

Hace poco usted dijo en Argentina que le dieran la vuelta al neoliberalismo, ¿aquí en México cuál sería su proclama?

Esa no es mía, es de Andrés cuando dijo que se acabó ya el neoliberalismo. Lo que dije en Argentina, y lo recibieron con aplausos, fue “no saben lo rico que se siente habernos liberado del proyecto neoliberal en términos generales”. El neoliberalismo en México ha sido sangre sudor y lágrimas, abuso. Una política económica contra las mayorías.

¿Qué futuro tiene la cultura en México?

El mismo que podemos darle al presente. Hacer grandes especulaciones sobre si podremos o seremos capaces de crear una república de lectores, o si vamos a poder llegar hasta la última ranchería con libros o formar clubes de lectura en las normales. Yo vivo como doble AA: 24 horas y luego vemos. Impulsemos y vamos midiendo.