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Las bandas criminales que mantienen con vida a “Los Caballeros Templarios”

En sus mejores años “Los Caballeros Templarios” atemorizaron Michoacán hasta que las autodefensas los sacaron de sus pueblos; hoy apenas se mantienen con vida

  • RODRIGO GUTIÉRREZ GONZÁLEZ
  • 11/09/2019
  • 12:52 hrs
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Las bandas criminales que mantienen con vida a “Los Caballeros Templarios”
Las bandas criminales que mantienen con vida a “Los Caballeros Templarios” (Foto Especial)

Al final del sexenio de Felipe Calderón y al inicio del de Enrique Peña Nieto, “Los Caballeros Templarios” controlaban prácticamente todo Michoacán.

Sus fundadores eran dos exlíderes de “La Familia Michoacana”: Enrique “Kike” Plancarte; Nazario Moreno González, “El Chayo”; y Servando Gómez Martínez, “La Tuta”.

Los Caballeros Templarios” más allá de un cártel, nació como una secta con tintes religiosos, en el que “El Chayo” se sentía el líder máximo, el mesías, el enviado de Dios, como Jesucristo.

¿La Razón?, en 2010, autoridades mexicanas sin pruebas –más que un audio de “La Tuta”– dieron por muerto a “El Chayo” tras un enfrentamiento con las Fuerzas Federales. Sin embargo, seguía con vida.

Sintiéndose “santo”, “El Chayo” creó una especie de doctrina que entregaba a los miembros de la organización criminal, este compilado sumaba fragmentos de “La Biblia”, pasajes de los Testigos de Jehová, del libro “El Más Loco” de Yibrán Jalil Yibrán e incluso frases de Ernesto “El Che” Guevara.

Los Caballeros Templarios” se dedicaban a la siembra y trasiego de drogas, controlaban el puerto de Lázaro Cárdenas por donde ingresaban los precursores químicos para fabricar drogas sintéticas, por ahí salían también minerales de las mines que habían desposado.

También secuestraban y extorsionaban a empresarios, principalmente limoneros y aguacateros.

En 2013, pobladores hartos de la delincuencia y violencia en su contra, así como de la indiferencia de las autoridades locales, se levantaron en armas y formaron grupos de autodefensa.

Al año siguiente de su nacimiento, las dos principales cabezas “templarias”, “El Chayo” y “Kike” habían sido abatidos, al frente quedó “La Tuta”, sobre quien se enfocó la cacería de las autodefensas, la cual se consumó en febrero de 2015 cuando fue detenido por la Policía Federal.

Los Caballeros Templarios” prácticamente desaparecieron del mapa del narcotráfico que en aquel año lo identificaba con presencia en Michoacán, partes de Colima, Guerrero, Jalisco, Guanajuato y hasta Querétaro.

Actualmente la presencia de lo que queda de “Los Templarios” es tan minúscula que la organización criminal se considera desaparecida.

Sin embargo, un documento de la Fiscalía General de la República (FGR) en posesión de La Silla Rota sostiene que existen aún dos células criminales de “Los Caballeros Templarios” que continúan en operación.

Se trata de dos bandas, una liderada por Fernando Cruz Mendoza, “El Tena”, y otra bajo el mando de Homero González Rodríguez, “El Gallito”.

La banda de “El Tena” tiene presencia en los municipios de Aquila, Coahuayana y Coalcomán de Vázquez Pallares.

Sobre Cruz Mendoza se sabe que formó parte de los años de auge de los Caballeros Templarios.

Incluso, en 2014 el nombre de Fernando Cruz Mendoza apareció entre la lista de las cabecillas templarias que las autodefensas buscaban detener.

La información más reciente sobre “El Tena” es que ha provocado en Aquila el desplazamiento de familias enteras, pues su banda criminal ha incursionado en la tala ilegal en la zona.

De acuerdo con En Punto, esta célula de “Los Caballeros Templarios” tala un árbol en particular, el sangualica, cuya madera es muy apreciada en China y se encuentra en peligro de extinción.

Por ello, los terrenos donde hay sangualicas son invadidos por sicarios de “Los Tena” y quienes se oponen han sido asesinados.

La mayoría de los desplazados por “Los Tena” se resguarda en Coahuayana, Michoacán, un municipio aledaño a Aquila, vigilado por un grupo de autodefensa, liderado por “El Comandante Teto”, quien ha evitado la incursión del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).

En cuanto a la banda de “El Gallito”, opera en Tumbiscatío y Aptzingan.

Sobre González Rodríguez se sabe que es primo hermano de Nazario Moreno. Por eso, tras la muerte de “El Chayo” y el liderazgo de “La Tuta”, esta célula criminal se separó de dicho cártel.