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Jóvenes de 15 a 29 años, los más vulnerables ante el suicidio

En 2017 el suicidio ocupó el lugar 22 de las principales causas de muerte entre la población total, mientras que entre la población de 15 a 29 años es la segunda causa de muerte, de acuerdo con el Inegi

  • MARCO ANTONIO MARTÍNEZ, IVÁN MEJÍA Y JUAN LÁZARO
  • 17/12/2019
  • 20:32 hrs
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Jóvenes de 15 a 29 años, los más vulnerables ante el suicidio
Montserrat Sánchez invitó a los jóvenes con problemas emocionales a acercarse a los hospitales Nubes, sólo deben presentar CURP y en su caso INE. (Especial)

Los hombres son quienes cometen más actos suicidas, pero las mujeres son quienes tienen más ideaciones de intentos de quitarse la vida, señala la experiencia de Montserrat Araiza, la Coordinadora del Hospital del Núcleo Urbano de Bienestar Emocional (Nube) en Venustiano Carranza.

Entrevistada por La Silla Rota, reconoce que aunque no es significativo, sí ha detectado un aumento en el número de adolescentes entre 12 y 29 años –la población que atienden- que han acudido y compartido sus deseos de quitarse la vida.

“Se mantiene hasta cierto punto estable en nuestra atención y se mantienen estables las atenciones, pero existen dificultades a nivel emocional que si no se trabajan pueden recaer en suicidios, problemáticas de violencia familiar, doméstica sexual. Si no se refiere a alguna institución especializada en atención sicológica, hay que sumar que las personas no tienen recursos económicos y si además no tienen redes de apoyos, pueden llegar a verse vulnerables y no encontrar una salida y cometer un intento de suicidio”, explica.

Hay algunos factores como un inadecuado control de las emociones o impulsos que pueden tener como consecuencia un intento de suicidio.

Una ansiedad no bien trabajada, como pueden ser cuestiones familiares o problemas escolares y son de los principales motivos que tenemos en los Nubes

 

Otros factores puede ser un mal manejo de una adicción o padecer enfermedades físicas crónicas o mentales atendidas inadecuadamente.

Cuestionada sobre si la presión académica puede derivar en un intento de quitarse la vida, como ocurrió en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) con el presunto suicidio de la estudiante Fer -que ocasionó una cascada de testimonios sobre el estrés que padecen los estudiantes por los exámenes, así como debates entre ex alumnos y maestros sobre si se le puede echar la culpa al sistema académico de la prestigiada escuela- la psicóloga responde que sí.

“En licenciatura hay unas carreras con demasiada demanda físico-emocional, así como esta chica (del ITAM) he llegado a ver casos de estudiantes de medicina donde el grado de exigencia es muy alto y tienen que pasar todos los exámenes con 10 y si no lo sacan es catastrófico, creen que no los van a aceptar en la residencia o servicio social que desean o en la maestría terminando la licenciatura".

Es importante ir recalcando la importancia de atención psicológica no solo a jóvenes, también a atención a padres, profesores y directivos y que podamos tener lazos y atención a la población para que vaya mejorando no solo cuando ya hubo un intento, sino de forma preventiva

 

LOS NÚMEROS

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Geografía y Estadística, actualizados hasta 2017, la población de 20 a 24 años ocupa la tasa más alta de suicidio en México, con 9.3 por ciento por cada 100 mil personas entre estas edades.

En 2017 el suicidio ocupó el lugar 22 de las principales causas de muerte entre la población total, mientras que entre la población de 15 a 29 años es la segunda causa de muerte.

En 2017 se registraron 6 mil 494 suicidios, lo que representó el 0.9 por ciento del total de las muertes.

Desde 2010 hasta 2013 se observó una tendencia ascendente en el comportamiento del suicidio, y de 2014 a 2013 se mantuvo estable.

A nivel nacional la gran mayoría de los suicidios ocurren en viviendas particulares, con un 76 por ciento, y el método más recurrido es el ahorcamiento, estrangulamiento o sofocación, con 80 por ciento.

Ese año Chihuahua era la entidad con mayor tasa de suicidios, con 10 por cada 100 mil habitantes, mientras que la ciudad de México tenía 3.2 suicidios por cada 100 mil habitantes.

Datos del Instituto de la Juventud capitalino han detectado que en la capital el problema de los suicidios se focaliza en tres alcaldías: Milpa Alta, Tláhuac y Xochimilco. 

HACE FALTA MÁS ATENCIÓN Y SERVICIOS ECONÓMICOS

Desde que en 2016 se crearon los cinco hospitales Nubes, antes Hospitales de las Emociones, pasando mitad de año, un alto porcentaje de jóvenes acuden después de junio a consulta, debido a que no se quedaron en el bachillerato o en la universidad.

La coordinadora del hospital Nube de Venustiano Carranza, Montserrat Sánchez, explica que la atención que ellos dan es sicológica, con la intención de integrar a más especialistas.

Este año han detectado a 459 personas con ideas suicidas, de las cuales 122 aún son atendidas y el resto ya fueron dados de alta ya concluyeron y se les dejan las puertas abiertas por si recaen, comenta Sánchez.

En la atención en caso de ser necesario, se les canaliza a otros hospitales, también de carácter gratuito. Pero reconoce que en general hacen falta más hospitales y que los costos no sean tan elevados.

“No existen tantos hospitales psiquiátricos que atiendan casos de ideación o no siempre pueden tener servicio psiquiátrico que es costoso. Una de las ventajas al venir con nosotros es que el servicio es gratuito y los canalizamos a instituciones que los atiendan”, afirma la sicóloga.

“Sin duda hace falta más atención, nuestro ideal, hablo como psicóloga, es que existiera atención sicológica en todo el país”, añade.

Describe que en muchas escuelas no existe un servicio que atienda a su población, lo que incluye no solo a los alumnos sino también a los profesores.

Bien sabemos que los profesores se preparan teóricamente para dar contenidos a sus chicos pero el trabajo emocional para trabajar con 30 personas o más es complicado, hay secuelas. En algún momento leí un artículo donde se hablaba de una gran población psiquiátrica que era compuesta por profesores y no es para juzgar ni para tener prejuicio, sino para atenderlos

 

“Siempre trabajar con otros seres humanos es muy complejo. Nosotros trabajamos con chicos que nos refieren que los profesores luego suelen violentarlos o presionarlos mucho, pero porque no se les capacita. No toman en cuenta que un joven está en proceso de desarrollo, sus capacidades están en pleno crecimiento y hay que darles un soporte mayor y los profesores creen que es mera flojera su actitud, sin pensar que pueden tener problemas en casa de tipo económico o porque un familiar tiene salud afectada”.

Cuestionada sobre si el desempeño escolar puede llevar a un joven a pensar en suicidarse, su respuesta es que sí, y describe cómo se lo describen los jóvenes que atienden.

Tiene que ver, es multifactorial, desde no quedarse en la primera opción elegida, les parece catastrófico porque en su casa está impuesto estudiar en las mejores escuelas como la UNAM o el Politécnico. Otro es que si no pasan en primer año lo ven como un callejón sin salida, que no tienen herramientas para hablar con sus papás y probablemente piensan en quitarse la vida

 

Incluso los pensamientos suicidas pueden llegar desde la secundaria ya que se enfrentan a cambios de adolescencia, tienen su búsqueda de identidad sexual, el grupo social en que se va enfocar como proyecto de vida aunque sean pequeños, mientras que los chicos de bachillerato se plantean que si no se quedaron en su primera opción, sus papás le empiezan a preguntar a qué se va a dedicar si querían danza y ellos quieren que estudie medicina.

Sánchez invitó a los jóvenes con problemas emocionales a acercarse a los hospitales Nubes, sólo deben presentar CURP y en su caso INE.

MJP