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Estado laico en México, ¿bajo amenaza?

En entrevista con LA SILLA ROTA, los autores del libro "AMLO y la religión. El Estado laico bajo amenaza" coinciden en que el presidente, al promover valores religiosos, asume funciones que no le corresponden

  • MARÍA JOSÉ PARDO
  • 18/01/2020
  • 18:00 hrs
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Estado laico en México, ¿bajo amenaza?
En repetidas ocasiones el presidente de México ha dicho que los valores religiosos son el bienestar del alma ante la crisis que vive el país. (Especial)

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, aunque se ha declarado juarista, en repetidas ocasiones ha invitado al Palacio Nacional a líderes y agrupaciones cristianas, defiendo las políticas de Estado con frases bíblicas, de esta forma convirtiéndose en un actor central en el regreso de la religión a la vida pública en el país.

Así lo describen Bernardo Barranco y Roberto Blancarte en el libro "AMLO y la religión. El Estado laico bajo amenaza", donde retoman la creencia que tiene el presidente de México sobre que el poder de la religión va a disminuir la violencia, inseguridad, corrupción y el crimen organizado.

Sin embargo, hasta ahora se ha equivocado, pues el número de muertes violentas es el más alto del último siglo, al apostar por una estrategia de no confrontación directa con los narcotraficantes y el crimen organizado.

En entrevista con La Silla Rota, Bernardo Barranco, reafirmó lo planteado en el libro, que AMLO siente que su responsabilidad es salvar el alma de los mexicanos por lo que se ha acercado a las iglesias.

Andrés Manuel hasta el momento ha enviado señales de la apertura del Estado hacia temas religiosos que van muy en serio, lo cual es profundamente peligroso para la laicidad. AMLO está creando confusión en el papel del Estado y su responsabilidad no es salvar las almas, su responsabilidad mayor como presidente es conducir el país

 

Ante esto, por su parte, Roberto Blancarte señala a López Obrador como un presidente que está asumiendo funciones que no le corresponden, así como las propias iglesias están haciendo lo mismo, asumiendo funciones que no les corresponden.

AMLO tiene una responsabilidad con la constitución, por lo tanto es principal responsable de esta reintroducción de lo religioso en la esfera pública y con todas sus consecuencias

 

"El papel de un presidente de la República es aplicar la constitución, no la de ser un predicador religioso, no la de querer introducir una determinada perspectiva religiosa moral para el conjunto de la población, entonces esto lo convierte en un personaje que está asumiendo funciones que no le corresponden y está haciendo que las iglesias asuman funciones que tampoco les corresponde, está mezclando los dos ámbitos cuando a él sólo le corresponde hacer cumplir la ley y que se cumple lo establecido por la constitución", agregó.

 

En repetidas ocasiones el presidente de México ha dicho que los valores religiosos son el bienestar del alma ante la crisis que vive el país, por lo que piensa que las iglesias van a resolver el tejido social dañado, sin embargo, éstas no son las mejores posicionadas para resolver el problema, pues aunque México es un pueblo muy religioso, eso no quiere decir que exista más moralidad.

Bajo este contexto, tanto Bernardo como Roberto creen firmemente que la estrategia de AMLO de incorporar la religión en la esfera pública no va a disminuir los problemas que existen en el país hoy en día, así como no ha sucedido en otros países latinoamericanos en donde ya han recurrido a esta forma de gobierno, como en el caso de Brasil, que no ha servido para nada, ni ha disminuido la violencia ni la desigualdad.

Sin embargo, el problema no es en lo que crea Andrés Manuel López Obrador, el verdadero problema es que él ha metido sus convicciones personales en la función pública, logrando que lo religioso se convierta en asunto de Estado, es por eso que Barranco en un capítulo del libro lo llama un "animal político" porque "él cree en el pueblo, si el pueblo es religioso, él es religioso y esto crea muchas confusiones porque el pueblo no es un solo".

Pero, aunque AMLO abre la puerta a lo religioso para que sus imitadores sigan buscando como introducirse para desmantelar el Estado laico, Blancarte está convencido en que "la religión no puede salvar al país y la prueba es que América Latina y México en particular es 98% religiosa y aún así hay tanta violencia y tanta inseguridad, tantos problemas de criminalidad y tanta desigualdad, la religión no ha resuelto los problemas. La religión forma parte de la crisis social".

Necesitamos un Estado laico más reforzado en donde la constitución, los valores cívicos y democráticos, de respeto, de derecho a los demás, a la diversidad sean los que realmente se refuercen en nuestra cultura y educación, sin embargo, las iglesias pueden ayudar desde su propio ámbito

Y a pesar de que López Obrador sigue nadando en las aguas de la ambigüedad respecto a lo que es creyente, lo único seguro es que sí está violando la laicidad, acción que traerá fuertes confrontaciones sociales, tal y como lo menciona Bernardo.

AMLO está violando la laicidad y es importante señalar las consecuencias que esto puede traer, hay consecuencias de tipo jurídico, de tipo político, también hay consecuencias de tipo cultural y de identidad del país porque está abriendo la puerta a iglesias tremendamente conservadoras

 

"Va a haber conflictos sociales muy serios contra las mujeres, contra los matrimonios igualitarios, contra los derechos adquiridos en tema de la sexualidad, contra las parejas igualitarias, hacia la eutanasia, divorcios, aborto, y muchos más", finalizó Bernardo Barranco.  

(María José Pardo)