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El fin de “La Comandante Bombón”, jefa de sicarias de “Los Zetas”

Sobre sus hombros comandaba uno de los brazos armados más sanguinarios del narcotráfico: “Las Panteras”

  • REDACCIÓN
  • 16/08/2019
  • 16:20 hrs
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El fin de “La Comandante Bombón”, jefa de sicarias de “Los Zetas”
El fin de “La Comandante Bombón”, jefa de sicarias de “Los Zetas” (Foto Cuartoscuro)

María del Pilar Narro López, mejor conocida como “La Comandante Bombón”, pasó de liderar una de las células más sanguinarias de “Los Zetas” a pasar un prolongado tiempo en prisión.

Los años de gloria en el narcotráfico pasaron para “La Comandante Bombón” cuando “Los Zetas” aún fungían como brazo armado del cártel del Golfo.

Recordemos que “Los Zetas” estuvo integrado en sus orígenes por desertores del Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales (Gafe), del Ejército Mexicano, con el fin de disputar la plaza con sus rivales, principalmente contra el cártel de Sinaloa.

Así, bajo las ordenes de Osiel Cárdenas Guillen, “Los Zetas” se convirtieron en el brazo armado más sanguinario y temido del país.

Dentro de “Los Zetas”, un grupo de mujeres destacaron, féminas que comenzaron incursionando en el narcotráfico como “halcones” para terminar como sicarias.

Muchas de estas féminas eran muy jóvenes, rondando los 18 años de edad cuando comenzaban, orilladas por venir de familias de escasos recursos y poca escolaridad, derivada de la falta de oportunidades para sus padres.

Este grupo de mujeres asesinas fue apodado como “Las Panteras” y su jefa fue la propia María del Pilar Narro López, quien operaba desde Nuevo León.

Las Panteras” se dedicaban desde cooptar a las autoridades bajo negocio o amenaza, pero también participaban en las disputas que su cártel protagonizaba, eran jefas de plazas y hasta escoltas de las cabecillas del cártel del Golfo.

Sobre la organización, un testigo protegido identificado como “El Pitufo” las calificó como un grupo de mujeres entrenadas para matar.

En cuanto a “La Comandante Bombón” era todo menos dulce, contradictoriamente a su sobrenombre, era tan cruel como cualquier “Zeta”, temida por cualquiera, incluso por gente de su propio bando.

Como parte de la expansión criminal de su organización, Narro López terminó operando en Quintana Roo, donde comenzó el inicio del fin en su carrera delictiva.  

La persecución en su contra comenzó cuando se le acusó de haber asesinado al general Mauro Enrique Tello Quiñones, militar que participó en la guerra contra el narcotráfico.

Tello Quiñones había sido designado asesor de seguridad pública en Cancún poco antes de ser secuestrado y asesinado por “Los Zetas”, presuntamente por “Las Panteras”.

Fue entonces en 2009 cuando “La Comandante Bombón” fue detenida en una casa ubicada en la calle Paseo del Coral, sin número, en el fraccionamiento Residencial Campestre, en Cancún, Quintana Roo.

Junto a María del Pilar fue detenido Octavio Almanza Morales, alias “El Gori 4”, un ex militar y cabecilla de “Los Zetas”, y Francisco Gerardo Velasco Delgado, alias “El Vikingo”, quien había sido jefe de Seguridad Pública de Cancún.

Diez años después de su captura, la Fiscalía General de la República (FGR) informó que María del Pilar Narro López había recibido sentencia.

Son 17 años y 375 días multa por delincuencia organizada, colaboración al fomento para posibilitar la ejecución del delito contra la salud, así como acopio de armas y posesión de cartuchos de uso exclusivo de las fuerzas armadas.

Hoy, como “La Comandante Bombón”, “Los Zetas” viven un declive derivado de la guerra interna que la caída de sus principales líderes ha dejado.

Por un lado están “Los Zetas Vieja Escuela” formada por los fundadores desertores del Ejército y sus socios, la mayoría de sus líderes neutralizados.

Del otro lado está el cártel del Noreste, formado por la familia Morales Treviño y sus aliados, liderado por Juan Gerardo Treviño Chávez, alias “El Huevo”, considerado por la DEA como el último líder de “Los Zetas” identificado en libertad.

De acuerdo con la FGR, su único bastión criminal de “Los Zetas” actualmente en Tamaulipas. Desde las tierras tamaulipecas, el cártel trafica cocaína, heroína, metanfetamina y mariguana a Estados Unidos.


RGG