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El desolado final de “Don Neto”, uno de los “padres” del narcotráfico en México

Lejos está el capo confiado y presumido que sonreía y saludaba a los medios, hoy “Don Neto” está más cerca de la muerte que del auge criminal que lo encumbró alguna vez

  • REDACCIÓN
  • 23/08/2019
  • 16:26 hrs
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El desolado final de “Don Neto”, uno de los “padres” del narcotráfico en México
El desolado final de “Don Neto”, uno de los “padres” del narcotráfico en México (Foto Especial)

Lentes oscuros, cabello rizado, bigote pronunciado, ligera barba, una enorme sonrisa y una “V” de victoria formada por sus manos, así se presumía Ernesto Fonseca Carrillo, “Don Neto”, tras su detención, era abril de 1985.

Casi 35 años después, una de las piezas claves en el origen del narcotráfico en México se encuentra desahuciado.

Don Neto” fue líder del cártel de Guadalajara, la máxima organización del narcotráfico durante la segunda mitad del siglo pasado, principalmente durante la década de los 70, 80 y 90.

Esta organización fue la que sentó las bases del narcotráfico como se conoce actualmente, junto con “Don Neto”, otros criminales destacaban en el cártel de Guadalajara: Miguel Ángel Félix Gallardo, “El Jefe de Jefes”, y Rafael Caro Quintero, “El Narco de Narcos”.

El cártel de Guadalajara fue el que incursionó en el tráfico de cocaína, haciendo pactos con organizaciones criminales colombianas, principalmente con el cártel de Medellín, liderado en sus mejores años por Pablo Escobar.

La caída del cártel de Guadalajara vino cuando al agente antidrogas estadunidense, EnriqueKikiCamarena, fue secuestrado y asesinado presuntamente por Caro Quintero. “El Narco de Narcos” aseguraba que éste se había infiltrado en la organización para orquestar golpes al cártel.

El asesinato de Camarena provocó la furia de las autoridades estadunidenses, quienes presionaron al gobierno de Miguel de la Madrid para que los culpables cayeran.

Inmediatamente, un mes después de haber sido encontrado los restos de “Kiki”, “Don Neto” y “El Narco de Narcos” fueron detenidos cuando vacacionaban en una lujosa casa en Puerto Vallarta, Jalisco.

Su captura le abrió la puerta a otros capos como a su sobrino Vicente Amado Carrillo, “El Señor de Los Cielos”; a Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo; Ismael “El Mayo” Zambada, entre otros.  

La justicia fue dura para los capos de la droga, ambos fueron sentenciados a 40 años de prisión por el asesinado de Camarena.

Caro Quintero tuvo “suerte” cuando en 2013 fue exonerado por fallas al debido proceso, Rafael fue juzgado por un juez federal, cuando el delito era del fuero común, pues “Kiki” no era diplomático estadunidense.

Por su parte, “Don Neto” tuvo que esperar hasta abril del 2017, 32 años de prisión, para salir de la cárcel.  

Un juez le dio prisión domiciliaria para el resto de su sentencia, debido a su avanzada edad, sus problemas de salud y que ya ha cumplido la mayoría de su condena.

Yoanna Carrillo, hija de “Don Neto”, ha dicho sobre su padre que tiene cáncer de colon, reumatismo, hernia hiatal, hipertensión, paralización parcial del brazo derecho y otras enfermedades.

Desde entonces vive en su lujosa casa en Atizapán de Zaragoza, en el Estado de México, donde policías se encuentran las 24 horas del día resguardando el inmueble y monitoreado con un brazalete electrónico.

Las autoridades lo consideran fuera del narcotráfico, sin embargo, temen que caiga de nuevo en la tentación o un capo en activo busque contactarlo.

Sin embargo, la edad, las enfermedades y demás condiciones, complican dicha realidad.

Lejos está el capo confiado y presumido que sonreía y saludaba a los medios cuando fue detenido, hoy, Ernesto Fonseca Carrillo está más cerca de la muerte que del auge criminal que lo encumbró alguna vez.

rgg