NACIÓN

"Despropósito, Alito presidenciable; ilegítimo que siga al frente del PRI"

"En el PRI debemos tener un presidente fuerte, pero no un presidente omnipotente que se sirve con la cuchara grande", afirma en entrevista César Camacho Quiroz

  • ERIKA FLORES
  • 22/06/2022
  • 19:00 hrs
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Despropósito, Alito presidenciable; ilegítimo que siga al frente del PRI
El líder nacional del PRI César Camacho Quiroz afirma que en su partido tienen una "presidencia atropelladora" que descalifica a los que piensan distinto (Especial)

César Camacho Quiroz, exdirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), afirmó que la actual dirigencia de Alejandro Moreno no sólo está cuestionada, sino que además es ilegítima por su desempeño. Además, señaló que su aspiración a una candidatura presidencial sería un despropósito.

En entrevista con La Silla Rota el exgobernador mexiquense habló ampliamente del tema y consideró que, en un futuro inmediato, Alito deberá tomar una resolución para dejar la dirigencia y no dañar al tricolor de frente a las elecciones de 2023 y la elección presidencial de 2024; así como la posibilidad de ser desaforado en el Congreso.

Camacho Quiroz, quien inició su carrera política en el la década de los 70 en el entonces partido hegemónico –el primero que se formó en México–, explicó que él y el resto de las y los dirigentes del PRI sí pueden cuestionar la legitimidad de Alito; y enfatizó que no comparten su optimismo político-electoral tras perder gubernaturas en las elecciones de 2021 y 2022.

Esto, a pesar de que el propio Moreno defiende su cargo por haber sido elegido por voto directo de la militancia y no por un acuerdo o imposición.

El exlegislador resumió tres razones que cuestionan esta dirigencia.

"Los resultados electorales, creemos que los resultados nos son adversos", dijo en referencia a los comicios del 5 de junio. "Los números son fríos y aquí perdimos estrepitosamente gubernaturas como la de Oaxaca o Hidalgo. En Quintana Roo estuvimos a punto de perder el registro como partido local; en Tamaulipas no gobernábamos, pero íbamos en una alianza que no pudo concretar la victoria".

Y precisó que su única victoria fue en Durango porque en Aguascalientes la ganadora fue la coalición Va por México.

"El partido sufrió reveses -hay que llamarle a las cosas por su nombre- y evidentemente esto nos tiene que dar lecciones de cara a lo que vendrá", dijo con referencia a las elecciones de 2023 donde se renovarán las gubernaturas de Coahuila y Estado de México más la elección presidencial en 2024 donde se disputarán otras 9 gubernaturas y el Congreso federal. Y la tercera razón son los problemas que está enfrentando Moreno y que le pegan al prestigio: primero al suyo, y enseguida al del partido".

EN EL PRI DEBEMOS TENER UN PRESIDENTE FUERTE MÁS NO UN PRESIDENTE OMNIPOTENTE QUE SE SIRVE CON LA CUCHARA GRANDE

Desde su experiencia política, su perspectiva y su visión ¿Qué le sobra y que le falta a Alejandro Moreno, en este momento, como dirigente nacional del PRI?

Yo creo que es un político, dice él, con mucho carácter; un político vigoroso, una persona trabajadora, lo es. Es una gente con agallas, las tiene ¿Qué es lo que le falta? Capacidad para escuchar a otros, capacidad o voluntad para concertar, conciliar, sumar, para darle espacio a la autocrítica.

También consideró que no es suficiente haber llegado al cargo por voto de la militancia, porque al interior del partido también cuentan otros mecanismos.

"Todos fuimos elegidos de algún modo, incluido él, en donde no sólo hay la participación de muchos militantes sino de lo que podríamos llamar eufemísticamente, los factores reales de Poder al interior del PRI. De modo que, si entre algunos no pudiéramos decir mucho de eso, es entre nosotros ¿Eh? Todos los que estábamos allí sabemos cómo es que llegamos a la dirigencia. Todos, incluido él", respondió.

¿Podríamos decir que entre gitanos no se leen las cartas?

Esa expresión me gusta mucho porque es como uno en el mundo de la política: entre gitanos no se debe leer la buenaventura. Pero digamos que viéndolo positivamente él fue electo por 4 años: se la compro. Pero éste no es un asunto de legalidad, porque se puede cuestionar la legitimidad del ejercicio de la dirigencia que no sólo tiene que ver con el origen, sino con el modo de ejercerla.

Camacho Quiroz consideró que "se advierte una concentración de poder, un ejercicio verticalista, una actitud excluyente, un propósito de concentrar el ejercicio del poder priista y eso no es bueno". Y expuso que las figuras cercanas a Moreno, quienes integran el CEN, órganos de dirección y comisiones en el Congreso, "no son cercanos, sino incondicionales".

Defendió que las anteriores dirigencias del tricolor no desempeñaron un papel similar. "Creo que debemos tener un presidente fuerte, pero no un presidente omnipotente que se sirve con la cuchara grande" y ejemplificó que Alito, además de dirigente nacional, es diputado federal y preside la Comisión de Gobernación en Cámara de Diputados. "La lógica aconseja que, si hay menos cargos disponibles, haya mayor participación de quienes piensan distinto".

UN PRI DESCABEZADO

El 16 de junio La Silla Rota publicó la entrevista que realizó a la exdirigente y exlegisladora Dulce María Sauri, quien se refirió a la preocupación de los priistas en caso del probable desafuero de Moreno con base en la investigación que realiza la fiscalía de Campeche por su gestión en la entidad.

Camacho Quiroz reconfirmó que sí es una preocupación real dentro del partido por varias razones.

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"Si nos descabezan porque una carpeta de investigación se integra, no sólo el escándalo mediático sino las consecuencias formales, judiciales, serían terribles. Y por supuesto que nadie se lo desea ninguna persona. Yo tendría una doble preocupación: por la persona de Alejandro Moreno y enseguida por el impacto que esto le generaría a un partido que lo que quiere y necesita es levantar cabeza".

Destacó que el propio Moreno no ha realizado una defensa tajante del contenido de los audios que reveló la gobernadora Layda Sansores; y que, aunque es cuestionable el método de espionaje para allegarse de los mismos al reflejar una persecución contra la dirigencia del PRI, Moreno no los ha desmentido de manera contundente. "¿Desde Palacio Nacional han orquestado la revelación de audios que son ilegales? Creo que sí, pero no ha habido ninguna respuesta y explicación satisfactoria".

Ejemplificó que si, como planteó Alito, fueron audios alterados y/o editados, eso no ha desembocado en una denuncia penal, civil o en otro recurso legal que conduzca a una exoneración. "Eso no ha habido", reiteró. "Sí bien pudiéramos partir de la base de que alguien nos crítica dolosamente o mal intencionadamente, démonos un espacio para la honradez personalista y hacer un ejercicio de autocrítica y llamarle a las cosas por su nombre".

"El PRI tiene la obligación de salir al frente, explicarlo, denunciar, demandar o lo que considere, para revertir la tendencia generada por estos impactos negativos que ha sufrido. Esto último no ha ocurrido".

No obstante, resaltó que las consecuencias han sido contundentes. "Se reblandece a su liderazgo y al final le pega al prestigio del PRI. Es decir, una institución cuyo dirigente está cuestionado acaba siendo una institución cuestionada; y bueno, el horno no está para bollos porque el PRI tampoco, más allá de su dirigencia, está en el mejor momento".

Pero tampoco ha estado en su mejor momento antes.

A ver, yo era dirigente en 2015 y ya había escándalos alrededor del entonces presidente de la República (dijo sin mencionar a Enrique Peña Nieto). Y ganamos las elecciones federales de ese año. Lo quiero decir para relativizar las consecuencias de escándalos de esta naturaleza.

¿Alguna vez ha estado fortalecida la dirigencia del PRI con Alejandro Moreno?

Bueno, quizás en el arranque. Tiene 47 años, es un político joven que ha hecho una carrera sólida, un político vigoroso, trabajador, perseverante. Yo sí tuve la esperanza fundada de que íbamos a tener una gran época con ellos (dijo en referencia a Moreno y la secretaría que encabeza Carolina Viggiano). Lo digo sinceramente.

"El PRI no es la dirigencia sino su militancia; con dirigentes que estén a la altura de las expectativas. Alejandro no está en ese momento a ese nivel, hay una crisis de confianza en el PRI para decirlo por su nombre y él no ha abonado gran cosa a revertir la crisis de confianza".

EN ESPERA DE LA RENUNCIA

Camacho Quiroz agregó que, como partido, el PRI es una amplia organización política donde no se puede marginar ni hacer a un lado a nadie. "Precisamente lo que no hay que hacer es hacernos a un ladito, lo aconsejable es que haya juego".

Recordó que en la reunión que sostuvieron la semana pasada por casi cinco horas (y la cual calificó como "tironeada"), Moreno rechazó dejar su cargo antes de tiempo ya que su labor concluye en agosto de 2023.

 "Interrumpió a quien estaba hablando para decir no. Incluso, en la víspera de la reunión dijo que ese asunto no estaba en la agenda cuando no había agenda. Significa que él ya lo tenía pensado, valorado, ponderado y había tomado ya desde antes de la reunión, la decisión de que ese era un asunto inviable".

Añadió que si bien accedió a realizar cambios en las estructuras del partido para incluir a quienes no pertenecen a su grupo cercano, no se establecieron plazos fatales ni minutas para consignar este acuerdo por escrito.

"Mucho me temo que hubo muy pocos acuerdos y algunos de nosotros estamos atentos, sin ingenuidad, creyendo de buena fe, que algunas de las cuestiones a las que se comprometió puedan concretarse pronto", dijo. "Lo que podríamos estar esperando son decisiones, compromisos públicos, poner fechas".

Por ejemplo, enlistó que se debe actualizarse el programa de acción que data de 2013; recomponer el Comité Nacional, el Comité Político Nacional y realizar una nueva Asamblea Nacional porque la última se realizó de manera virtual en el contexto de la pandemia por COVID-19, lo que impidió un amplio debate político.

También planteó revertir el criterio para que todo candidato -desde lo local hasta lo nacional-, pase por el visto bueno de la dirigencia; y sumó modificar las presidencias que tiene el PRI en el Congreso para incluir a quienes no pertenecen al grupo de Alito.

Quizás en el pecado esté llevando la penitencia. La concentración del poder que algunos vemos como negativa, lo ha estado haciendo ser el centro el pararrayos de todo, de las desavenencias internas del PRI y eventualmente de los golpes desde Palacio Nacional.

¿Perciben que Alejandro Moreno es un lastre para el PRI? ¿Cuánto tiempo van a esperar para que él ponga o no, su renuncia? Porque van contra reloj frente al 2023 y 2024.

Yo esperaría que el siguiente pasó lo dé él.

Camacho Quiroz dijo no estar seguro de que una de las prioridades de Moreno, sea convertirse en candidato presidencial en 2024. "Es tanto como, ahora sí, perder el piso. Lo primero que tiene que hacer, si deveras tiene intenciones de enmienda, es salvar su dirigencia, no tener pretensiones superiores, sino salir lo menos mal librado porque, aunque tiene derecho e interés legítimo, honradamente, me parece un despropósito".

FORTALECER LA ALIANZA OPOSITORA

El exdirigente priista calificó como un acierto la alianza electoral PRI, PAN y PRD; por eso, dijo, el tricolor debe resolver pronto su problemática interna para no estropear esta coalición política. Y reconoció que, aunque hay amistad con Marko Cortés y Jesús Zambrano, no han mantenido contacto para abordar el tema de Alejandro Moreno. Pero, afirmó, deben ya estar al tanto del tema.

"Soy amigo de ambos, fuimos compañeros, diputados, somos amigos de muchos años; pero no nos toca. En mi caso, porque este grupo de expresidentes no somos una unidad, es decir no nos reunimos como organización; somos individualidades que coincidieron".

"Esta negociación corresponde a la dirigencia nacional. Lo que digo es que más nos vale a nosotros y él arreglar estos pendientes pronto porque si no, nos convertimos en un socio, en un aliado que, si tiene dudosa reputación, para muchos será un motivo de reflexión si es conveniente o inconveniente que el PRI siga siendo parte de esa alianza opositora".

¿O que el PRI siga siendo parte de la alianza, pero con una nueva dirigencia?

Es mi opinión, el PRI le hace falta a México, a la sociedad y ciudadanía.

¿Y el PRI le falta a la alianza?

¡Claro que sí! Un PRI fuerte, robusto, con ideas, con organización. La alianza es una gran idea, es un pacto político inteligente, oportuno, pero tenemos que abonar a la alianza; no restarle ¿Cómo podemos hacerla más fuerte si no hemos arreglado nuestros problemas en casa?

Por eso Alejandro tiene una responsabilidad que cumplir, para hacerle frente, con la mayor objetividad posible, no pensando en él sino en el PRI, porque todas las oportunidades que ha tenido en política, todas, se las ha dado el PRI.

En el escenario de que Moreno renuncie a su cargo antes de concluir, Camacho Quiroz afirmó no hay aún nombres para sucederlo en el cargo; y descartó la posibilidad, como se rumoró, de una presidencia colegiada. "La presidencia colegiada no existe. Lo que existe es la integración amplia, horizontal, de una dirigencia", dijo.

¿Entonces estaríamos hablando del perfil de la nueva dirigencia sin adelantar nombres?

No hay que adelantar nombres, pero lo digo con toda honradez y sentido de responsabilidad. Tenemos que pensar en el PRI como una organización indispensable en la edificación de una alianza opositora; indispensable y urgente, porque tenemos una presidencia atropelladora que descalifica a los que piensan distinto. Si no arregla primero sus problemas domésticos, el PRI sería una pieza débil o incluso lesiva para una alianza de este tamaño para este frente opositor.

La Silla Rota preguntó al exgobernador mexiquense qué perfil debe tener el aspirante presidencial que postule Va por México en 2024. "Quizás no con un militante al frente, no con un antiguo priista, panista o perredista, sino con gente -así lo pienso-, quizás, menos conocida, pero sin desprestigio ¿Quién tiene un perfil presentable, quién tiene una historia de vida enorgullecedora, e insisto, que no tenga el lastre del desprestigio? Un perfil, digamos, de menos militante histórico, tradicional, rancio; y más frescura de alguien que sea capaz de que lo veamos con simpatía tirios y troyanos.


ACZ