SUCESIÓN EN LA CORTE

En dos siglos, Corte solo ha tenido 14 ministras

María Cristina Salmorán nació en Oaxaca en 1918, en el seno de una familia de intelectuales humanistas; en 1961 ocupa la plaza de ministra de la Corte

Actualmente son cuatro las mujeres en el máximo tribunal del país: Loretta Ortiz Ahlf, Ana Margarita Ríos-Farjat, Yasmín Esquivel Mossa y Norma Lucía Piña Hernández
Las ministras de la Corte.Actualmente son cuatro las mujeres en el máximo tribunal del país: Loretta Ortiz Ahlf, Ana Margarita Ríos-Farjat, Yasmín Esquivel Mossa y Norma Lucía Piña HernándezCréditos: SCJN
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En 200 años de historia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), sólo 14 mujeres han formado parte del pleno.

El 7 de enero de 2020, la ministra Yasmín Esquivel Mossa, dio la bienvenida a la nueva ministra Margarita Ríos Farjat, donde destacó que por primera vez en la historia reciente de la Corte concurrían, en ese entonces, tres ministras en el pleno. Actualmente son cuatro las mujeres en el máximo tribunal del país: Loretta Ortiz Ahlf, Ana Margarita Ríos-Farjat, Yasmín Esquivel Mossa y Norma Lucía Piña Hernández.

Yasmín Esquivel Mossa subrayó que en lo que respecta a magistradas de circuito eran 153, es decir, apenas el 18 por ciento de quienes ocupaban ese cargo, y 155 juezas de distrito, 25 por ciento del total que ostentaban esa función.

Esquivel Mossa destacó que en los tribunales locales solamente 38 por ciento de juzgadoras son mujeres. “Con ello vemos que la desigualdad entre hombres y mujeres sigue siendo notable, vamos cambiando, sí, pero muy lentamente”, reprochó.

“Los estereotipos de género en el trabajo, en el hogar y en la sociedad continúan siendo un gran obstáculo para la igualdad. Debemos redoblar esfuerzos un país más equitativo, igualitario para las mujeres”, instó.

OAXAQUEÑA, LA PRIMERA

María Cristina Salmorán nació en Oaxaca en 1918, en el seno de una familia de intelectuales humanistas. Ser madre y esposa no impidió que Cristina siguiera adelante con su carrera como abogada y estudiosa del derecho. En 1954 fue nombrada presidenta de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, y al año siguiente se abrió en México la Oficina de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

En 1961, Cristina Salmorán de Tamayo ocupó la plaza de ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, fue la primera mujer en tomar posesión de este cargo.

Múltiples son los reconocimientos que recibió, como el Premio Nacional de Derecho del Trabajo en 1984. La Suprema Corte de Justicia de la Nación en México puso a su biblioteca el nombre de Cristina Salmorán de Tamayo. 

CASI 200 AÑOS Y 100 PRESIDENTES

Diseñada en la Constitución de 1824 más bien como un tribunal de apelación, sin muchas facultades de interpretación o intervención, sus creadores se vieron en el predicamento de designar a un presidente, revela una nota la revista Abogacía.

Para integrar el máximo tribunal tuvieron que recurrir a algunos de los “oidores” de la antigua Audiencia realista, pero para que la presidiera necesitaban un abogado que hubiera sido insurgente, y había muy pocos.

Eligieron a Miguel Domínguez, el antiguo corregidor de Querétaro, quien por lo tanto había fungido como juez y sabía de administración de justicia. 

También de esta primera época de la Corte vale la pena subrayar el nombre de otro de sus presidentes, Juan Bautista Ceballos, quien por oponerse a los caprichos del presidente Antonio López de Santa Anna se vería obligado a exiliarse.

Con la Constitución de 1857 llegó el tiempo del protagonismo político de los presidentes de la Suprema Corte. La ley suprema les concedió la atribución de sustituir al presidente de la República durante sus ausencias temporales o definitivas, además de que —nota curiosa— se alcanzaba la presidencia del máximo tribunal por elección popular. 

El primero de ellos, que tomó posesión de la presidencia de la Corte el 1 de diciembre de 1857, fue Benito Juárez, quien sólo permaneció unas cuantas horas en el puesto pues se apresuró a pedir licencia para integrarse al gabinete del presidente de la República, Ignacio Comonfort, y a los 15 días, al dar Comonfort su autogolpe de Estado, Juárez asumiría la titularidad del Poder Ejecutivo.

Más adelante, en 1867, Sebastián Lerdo de Tejada fue electo presidente de la Corte, y reelecto en 1871. Por eso, a la muerte de Juárez lo supliría en la presidencia de la República.

A partir de 1883 y hasta 1994 corre una larga época que se caracteriza, sobre todo, por la descarada sumisión del máximo tribunal, puesto que de hecho los presidentes de la República lo dominaron y lo avasallaron. Primero don Porfirio y sus continuadores, y después el sistema político revolucionario que desembocaría en la hegemonía priísta.

Desde 1995, sus nombres resultan conocidos para muchas personas porque representan la independencia y la legitimidad del tribunal encargado de defender la Constitución. Sus nombres son bien conocidos: José Vicente Aguinaco, Genaro David Góngora Pimentel, Mariano Azuela Güitrón, Guillermo Ortiz Mayagoitia, Juan Silva Meza, Luis María Aguilar Morales y Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, a quien ahora corresponde conservar la integridad y el buen concepto que la Suprema Corte se ha ganado en estas últimas décadas.

 

 

 

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