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¿Capturaron a los padres de Rosalinda González Valencia?, esto se sabe

Los progenitores de “La Jefa”, solicitaron en Jalisco un amparo por incomunicación

Escrito en NACIÓN el

A finales de noviembre de 2021, los padres de Rosalinda González Valencia, “La jefa”, esposa de Nemesio Oseguera González, “El Mencho”, solicitaron un amparo con contra la incomunicación y detención durante un cateo que realizaron elementos de la Guardia Nacional y Marina en su hogar.

El recurso que tramitaron Esthela Valencia Farias y Abigael González Mendoza, también progenitores de Abigael González Valencia, “El Cuini”, fue presentado el 20 de noviembre de 2021, cinco días después de la recaptura de Rosalinda González Valencia en Zapopan, Jalisco.

“La posible detención que están siendo objeto Esthela Valencia Farias y Abigael González Mendoza, así como la incomunicación a la que están siendo sometidos” menciona el escrito que fue aceptado a estudio el mismo día que fue presentado.

A través de la lista de acuerdos del Consejo de la Judicatura Federal (CJF), el juez les solicitó a los padres de Rosalinda y Abigael que precisaran a las autoridades contra las que se inconformaron y les pidió que ratificaran la demanda. Mientras que a la Guardia Nacional y Marina les requirió informes sobre el operativo realizado.

Ambos demandantes, así como las autoridades, cumplieron con los requerimientos del juez en los siguientes días.

LA MENTIRA Y EL HOSPITAL

Al contar con los informes de la Guardia Nacional y de la Marina, así como del actuario del Poder Judicial de la Federación (PJF) que fue asignado para corroborar el estado de salud de ambas personas, el juez de Amparo en Jalisco, comenzó a analizar el caso y a descubrir una serie de mentiras que iniciaron desde el momento en que se solicitó el amparo.

De acuerdo con la sentencia que emitió el juez el pasado mes de enero, al pedir a la Guardia Nacional y Marina informes sobre el operativo, la captura e incomunicación que se les atribuía, ambas instituciones negaron los hechos.

A través del oficio GN/UAJT/DCAC/8358/2021, enviado el 1 de diciembre la Guardia Nacional respondió: “se niega el acto que se reclama…toda vez que la autoridad señalada como responsable no ha ordenado, ejecutado o tratado de ejecutar la orden de incomunicación, detención, en contra de las quejosas directas”.

Mientras que la Marina, a través del secretario almirante José Rafael Ojeda Durán contestó: “no son ciertos los actos que reclama la justiciable de mi representado, toda vez que no se ha girado  orden alguna, ni se cuenta con facultades perse para la emisión o ejecución de los actos que se reclaman, asimismo a la fecha y hora del pronunciamiento del presente informe, esta representación legal no cuenta con información de coordinación, colaboración y/o apoyo requerido por autoridad diversa para ejecutar los actos reclamados”.

El actuario que fue comisionado a verificar el estado de salud de ambas personas, visitó el hogar de los padres de Rosalinda y Abigael. En su informe, detalló la fachada de la casa y notificó que nadie se encontraba en ella, por lo que solicitó informes a un vigilante, quien les respondió que horas antes ingresó una ambulancia a ese domicilio.

“Enseguida, acudí a la caseta de vigilancia del fraccionamiento indicado, y al preguntar si en la había alguna persona, en particular los directos quejosos, fui atendido por el guardia de seguridad quien no quiso proporcionar su nombre ni identificarse, pero es de tez morena, complexión robusta, estatura mediana, de cuarenta años aproximadamente, quien adujo que desconocía lo anterior, que únicamente supo que por la tarde (sin mencionar hora) entró una ambulancia a dicha finca, pero que desconocía si en ella fueron trasladados los impetrantes de amparo  Esthela Valencia Farias y Abigael González Mendoza a algún sitio”.

Al no poder constatar el estado de salud, el actuario llamó al celular del abogado de ambas personas. El litigante le comentó que fueron trasladados a un hospital.

“En mérito de lo anterior, inmediatamente llame al número telefónico (…), el cual aparece en la demanda de amparo, siendo atendido por quien manifestó llamarse (…) y ser uno de los autorizados para recibir notificaciones, señalado en la demanda de amparo; al decirle el motivo de mi llamada refirió que Esthela Valencia Farias y Abigael González Mendoza, en ese momento no se encontraban en el domicilio señalado, pues fueron trasladados aproximadamente a las quince horas de ese día, en una ambulancia en el hospital (…) sucursal (…), con domicilio conocido, y que se encontraban en las habitaciones (…) y  (…) respectivamente. Añadiendo que momentos en que se fueran en la ambulancia que le fue permitido el acceso a la (…) y sostuvo comunicación con ambos”.

El actuario solicitó a la defensa de ambas personas poder ingresar el hospital para completar la diligencia. La petición fue aceptada. El servidor público del Poder Judicial de la Federación verificó el estado de salud de ambas personas.

“Los  quejosos  Esthela Valencia Farias y Abigael González Mendoza,  ratificaron  la demanda  de  amparo  promovida  en  su  nombre,  ante  el  actuario  de  la adscripción,  de  las  que  se  advierte  que  asentó:  ‘en  este  momento el  directo  quejoso  se  encuentra  recostado  en  una  cama  y  está canalizado  de  la  mano;  además,  a  simple  vista  se  aprecia normal  y  al  cuestionarlo  indicó  que  no  ha  sido  golpeado’  y  ‘en este  momento  la  directa  quejosa  se  encuentra  recostada  en  una cama  y  está  canalizada  de  la  mano  derecha;  además  a  simple vista  se  aprecia  normal  y  al  entrevistarla  indicó  que  no  había sido golpeada’.

Con el informe del actuario el juez de Amparo determinó que no eran verídicos los actos de incomunicación y detención que argumentaron ambas personas. En el caso de las autoridades mencionadas (Guardia Nacional y Marina), el juez concluyó que eran falsos los actos que se les atribuían. 

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“Con lo que efectivamente, se corrobora la inexistencia de los actos reclamados que se hicieron consistir en la incomunicación y detención; pues se pone de manifiesto que los quejosos se encontraban en el hospital (…) sucursal (…), donde incluso, ratificaron la demanda de amparo promovida a su favor; además de que no se desprende que estuvieren en ese lugar detenidos o a disposición de alguna autoridad, incluso que el domicilio donde señaló el promovente del amparo se encontraban incomunicados”.

Con ambos precedentes, el juez de Amparo en Jalisco, determinó sobreseer el recuso solicitado por la falta de pruebas que comprobaran los actos Esthela Valencia Farias y Abigael González Mendoza por los actos reclamados de las autoridades responsables y por las razones señaladas en el considerando tercero de esta resolución”.

 

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