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“Culiacanazo”: Sedena admite mejor capacidad de fuego del Cártel de Sinaloa

El Ejército incluso pidió a su titular una reestructuración de operativos como ese, ante la falta de capacidades humanas y técnicas

El operativo organizado por el Ejército terminó en un desestimiento y la liberación de Ovidio Guzmán
Culiacanazo.El operativo organizado por el Ejército terminó en un desestimiento y la liberación de Ovidio GuzmánCréditos: Cuartoscuro
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Once días después del fallido operativo para detener a Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”, –mejor conocido como “Culiacanazo”– la Novena Zona Militar ubicada en Culiacán, Sinaloa, reconoció la falta de capacidades para realizar un operativo de ese tipo y evidenció las capacidades mínimas del Ejército para atender situaciones de riesgo en esa ciudad.

Enviado el 29 de octubre de 2019 a las 06:36 de la mañana, el correo incluido en los registros de los hacktivistas de Guacamaya enlista las carencias del personal de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en Culiacán, por lo que piden a Luis Crescencio Sandoval, titular del Ejército realizar una restructuración.

De acuerdo con el reporte, la ciudad de Culiacán se encuentra tomada por dos grupos: Facción “Los menores” (hijos de “El Chapo”): “Los Ninis”, “Los Ranas” y “Los Chimales". El segundo es el de Ismael “El Mayo” Zambada”: Los Ántrax” y “Los Rusos”.

El parte con el encabezado “Reorientar el despliegue operativo de la 9/a. Z.M., con el fin de disponer de mayores efectivos para integrar fuerzas operativas disponibles permanentemente”, reconoce que no contaban con el personal suficiente, así como con las capacidades para reaccionar durante los distintos incidentes (bloqueos, secuestro de elementos, agresiones a instalaciones militares) durante la tarde-noche del 17 de octubre de 2019 cuando fue detenido y liberado “El Ratón”.

“El 17 Oct. 2019, en la Ciudad Culiacán, Sin. se presentaron múltiples agresiones al personal militar que se encontraba desplegado en el estado de Sinaloa, con motivo de una operación militar para capturar Ovidio Guzmán, por lo que algunos servicios permanentes al no contar con suficientes efectivos para garantizar su seguridad o realizar una maniobra militar fue amenazada su seguridad”.

Según el reporte enviado a la oficina del Ejército en Palacio Nacional, describe las diferentes actividades del crimen organizado para informar sobre los operativos que se realizan en su contra.

“Aspectos Relevantes relacionados con los integrantes de la delincuencia organizada existentes en esta jurisdicción territorial. Actividades utilizadas comúnmente por los integrantes de la delincuencia para su actuación (fachada de empresas y/o comercios, auto lavados, franeleros, taxistas, puestos de periódicos, vendedores ambulantes, otros). Se ha observado que la delincuencia organizada emplea a los vendedores ambulantes y franeleros para observar y reportar los movimientos de las autoridades, principalmente de este Instituto Armado y de la Semar”.

En el documento de 13 cuartillas, la Novena Zona Militar menciona que el Cártel de Sinaloa utiliza antenas de radiocomunicación de alta frecuencia para comunicarse, así como radios con frecuencias permitidas por la Dirección de Telecomunicaciones de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.

"Durante las operaciones realizadas por este mando territorial se han localizado e inhabilitado antenas de radiocomunicación de alta frecuencia, establecidas de manera irregular las cuales son utilizadas para realizar actividades ilícitas, asimismo, son utilizados, teléfonos celulares y radios portátiles, destacando que actualmente emplean aplicaciones de comunicación vía internet y los radios son en su mayoría digitales, lo cual permite encriptar sus comunicaciones”.

Autoridades coludidas

Las capacidades operativas del crimen organizado en Culiacán incluyen vínculos con funcionarios de los tres niveles de gobierno, los cuales los apoyan para no integrar de forma adecuada las carpetas de investigación para ser liberados en caso de ser detenidos.

“Los integrantes de la delincuencia organizada cooptan a las autoridades para evitar ser capturados o bien que en su caso la averiguación previa correspondiente no sea integrada correctamente, de tal forma que, en el puesto de ser detenidos, el delito no sea considerado grave y su liberación sea a corto plazo o de inmediato”.

También, la Novena Zona Militar asegura que el Cártel de Sinaloa “utiliza algunos miembros de las corporaciones policiales y ministeriales, tanto locales como federales, como informantes, a fin de conocer las actividades que realizan sus corporaciones o cuando se lleve a cabo algún tipo de operación”.

Adiestramiento y armas

Según el reporte, el Cártel de Sinaloa realiza técnicas de combate basadas en “una reacción de emboscada, fuego en movimiento, transición de armamento individual; así como, tiro combinado con armas colectivas a bordo de vehículos”.

“Utilizan lugares alejados del área urbana, sobre cauces de agua, con densa vegetación, que les permite camuflarse, cuenta con cubiertas y encubrimientos para protegerse de la acción de las autoridades y grupos antagónicos. Cuentan con espacio suficiente para la entrada y salida de vehículos. Tienen lugares habilitados como campos de tiro para el adiestramiento con armas de fuego (cortas y largas); área como, lanzamiento de granadas”.

Ovidio Guzmán, "El Ratón", el día de su detención en Culiacán | Especial

El personal militar también tiene identificado que realizan prácticas de tiro a través de armamento de CO2 (gotcha), utilizando los campos para este tipo de armas, ubicados en áreas urbanas; así como, en áreas rurales, el cual “posiblemente es impartido por personal “policial o militar”.

“Se organizan de acuerdo al área donde mantienen presencia y el área donde se mantienen en disputa, integrándose las células con un jefe de la misma, a bordo de uno o dos vehículos, con conductor, uno o dos individuos con aditamento lanzagranadas, un arma colectiva y de 2 a 4 que funcionan como fusileros. Sus actividades operativas las realizan principalmente durante las noches, manteniendo en el día actividades de vigilancia, a fin de evitar enfrentarse y/o ser detenidos por alguna autoridad”.

Para mantener el control de las zonas donde se encuentran presentes, mantienen vigilancia a través de informantes (halcones y/o punteros) en puntos fijos (inmuebles particulares, locales comerciales de poca conveniencia y despejadas poco visibles para las autoridades) y móviles mediante la utilización de vehículos (principalmente tipo sedán, motocicletas, entre otros).

“Se tiene conocimiento que integrantes de la delincuencia organizada utilizan fusiles automáticos: AK-47, AR-15, M-4, M-1, P-90, pistolas Cal. 9 mm., .38 súper, 5.7 x 28 mm., ametralladora Cal. .50” Y 7.62x51 mm., fusiles Cal. .50”, aditamentos lanzagranadas, lanzacohetes y granadas de mano”.

Según la Sedena, los integrantes del crimen organizado se trasladan, la mayoría de las veces, en vehículos robados y poco ostentosos, con el fin de pasar desapercibidos. Mientras que los de alto rango lo hacen en unidades blindadas, las cuales, incluso son adecuadas en otros estados o fuera de territorio nacional.

“Cuando están equipadas con blindaje, por lo regular es de nivel No. V al VII, tipo artesanal, el cual es instalado en talleres mecánicos locales, los cuales no están registrados para llevar a cabo esa actividad y de esta forma pasar desapercibidos. Se ha podido apreciar que cuando el vehículo es utilizado por algún miembro de importancia en la organización, cuenta con blindaje instalado en talleres especializados, teniendo registrado inclusive la instalación de kevlar de tipo cerámico, no existiendo en la entidad establecimientos que lleven a cabo este tipo de trabajo, por lo que deben ser trasladados de otras entidades o inclusive del extranjero”.

En el mismo documento se propone incrementar el personal militar operativo, ya que el actual es insuficiente para responder ante una emergencia como la del 17 de octubre de 2019.

“No existen efectivos adicionales para reforzar el despliegue, toda vez que el resto del personal corresponde a servicios interiores de las unidades, vacacionistas, servicios técnicos, personal en curso, etc. Para lo anterior, resulta conveniente reorientar el despliegue, mediante la concentración de fuerzas altamente móviles y con gran capacidad de volumen y potencia de fuego, ubicadas en puntos centrales para acudir con prontitud a cualquier emergencia”.

El proyecto de reestructuración incluye dejar de prestar servicios de seguridad en casetas, pistas de aterrizaje, así como a distintas instalaciones como la Comisión Federal de Electricidad (CFE) o Petróleos Mexicanos (Pemex).

“Las desventajas que trae consigo el retiro de los servicios establecidos como parte del despliegue permanente es dejar áreas que serán ocupadas por los grupos de la delincuencia organizada para tratar de afianzar sus rutas de trasiego de droga, sin embargo, a través de la coordinación con el escalón superior y mandos territoriales adyacentes, así como, la cooperación interinstitucional, permitirá evitar que los grupos delictivos tomen los espacios sin presencia militar permanente”.